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Isolux Corsán solicitará el preconcurso de acreedores por falta de liquidez

La banca no ha logrado ponerse de acuerdo para dotar de una nueva inyección a la compañía, que necesita, al menos, 200 millones de euros

EFE
MADRIDActualizado:

Isolux Corsán solicitará el preconcurso de acreedores después de que la banca no haya logrado ponerse de acuerdo para dotar de una nueva inyección de liquidez a la compañía, que necesita, al menos, 200 millones de euros para hacer frente a gastos corporativos y reactivar proyectos.

En los últimos días, Caixabank y Bankia, acreedores y accionistas de Isolux, han intentado sin éxito que Santander, que recientemente vendió la deuda y las acciones que mantenía en la ingeniería, se sumara a su intención de dotar de nuevos fondos a la compañía.

En este contexto, el consejo de administración de Isolux ha acordado este viernes por unanimidad acogerse al artículo 5 bis de la Ley Concursal para ganar tiempo, han informado fuentes cercanas a la compañía, que continuará negociando con los bancos, excluido el Santander.

Así, Isolux, que ha retrasado de nuevo la formulación de sus cuentas de 2016 hasta que se concreten las negociaciones de financiación, dispondrá de hasta cuatro meses para intentar alcanzar un acuerdo que garantice su viabilidad antes de entrar en concurso de acreedores (antigua quiebra).

Desde que se comunique el preconcurso, los acreedores no podrán iniciar ejecuciones de bienes o derechos que resulten necesarios para la continuidad de la actividad de la compañía, que suma unos 5.236 trabajadores, 1.000 de ellos en España, y a cierre de 2016 presentaba una deuda financiera neta de unos 1.000 millones.

"La decisión no afecta al mantenimiento de la actividad del grupo ni a la capacidad de ejecución de las operaciones, en especial a los proyectos iniciados en los últimos meses, y la protege jurídicamente mientras duren las negociaciones en curso", ha destacado Isolux, que opera en 35 países.

Negociaciones con la banca

Según fuentes conocedoras de las negociaciones, Santander se ha negado a poner más dinero en Isolux porque no confía en el futuro de la compañía, al tiempo que considera que debería asumir más riesgo quien ya estaba en ella antes de su reestructuración, en este caso Caixabank, que llegó a controlar el 28% -herencia de Banca Cívica-.

En julio de 2016, Isolux, que confía en que las negociaciones culminen satisfactoriamente, acordó con sus acreedores un plan para su reestructuración por valor de más de 2.000 millones que posteriormente fue homologado por un juez con el objetivo de hacerlo extensible a todos aquellos que no se adhirieron voluntariamente.

En diciembre, los bonistas (que suman el 41,8%) y la banca se convirtieron en los principales accionistas de Isolux, encabezados por Caixabank (que ahora tiene el 10,6%), Santander y Bankia. Los anteriores accionistas diluyeron su participación al 5,43%. Mientras se producían las negociaciones para una nueva inyección de liquidez, Santander vendió los tramos B y C de la deuda y las acciones que mantenía en la compañía a Goldman Sachs.

Isolux tiene a la venta todas sus concesiones con el fin de centrarse en los negocios de ingeniería y construcción, desarrollados por Isolux EPC, donde prevé dar entrada a un socio industrial.