Parqué de la Bolsa madrileña
Parqué de la Bolsa madrileña - EFE

Más de la mitad del Ibex eleva el dividendo de 2016 tras ganar más

Repartirán entre sus accionistas más de 23.700 millones, y casi el 80% del total en efectivo

MADRID Actualizado: Guardar
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La evolución de la remuneración al accionista suele ser un buen termómetro de la salud de una compañía. Y los principales grupos empresariales españoles parecen haber empezado a dejar atrás los duros años de crisis. Las firmas que integran el Ibex 35 ganaron en su conjunto el año pasado cerca de 32.970 millones, un 48,9% más que en 2015 y, además, han seguido recortando su deuda. Por eso, y a la espera de conocer la política final de dividendo de Ferrovial, Inditex y Meliá Hotels, 18 empresas ya han anunciado o concretado una subida de la remuneración con cargo a los resultados de 2016, nueve han decidido mantenerla igual y solo cinco bajar su cuantía.

Esto supondrá que, contra las cuentas de resultados del pasado ejercicio, se distribuirán más de 23.700 millones de euros, según los cálculos hechos por este diario, más del 70% de las ganancias totales. «Un ejercicio más el dividendo vuelve a ser un elemento positivo diferencial y un sostén de la Bolsa española», resume Bolsas y Mercados Españoles (BME) en su informe anual de mercados de 2016, en el que recuerda que el mercado bursátil español es el más rentable de los países desarrollados desde hace una década.

En concreto, la Bolsa española ofrecía al cierre de noviembre de 2016 una rentabilidad por dividendo del 4,9%. O lo que es lo mismo, de cada 100 euros que invierte una persona en empresas cotizadas en nuestro país, obtiene una remuneración de casi cinco euros, frente a la rentabilidad del 4,4% de la Bolsa italia, el 4,1% de la británica, el 3,5% de la francesa, el 2,9% de la alemana y el 2,1% de la de Estados Unidos. 

Más rentable que el bono

Muestra de esa mayor generosidad de la Bolsa nacional es que prácticamente la mitad de los valores del principal selectivo bursátil nacional ofrece una rentabilidad superior al 4%. Y todos, salvo seis valores, tienen una rentabilidad por dividendo superior a la remuneración de un bono del Estado a 10 años, que cotiza ahora mismo a un interés del 1,70%.

A ello contribuye en parte la baja cotización del selectivo por el castigo bursátil que han sufrido muchos valores, pero en buena medida también la jugosa retribución a los inversores de las grandes compañías energéticas del país, que son las que encabezan el ranking de empresas con mayor rentabilidad por dividendo, casi todas ellas por encima del 5% y en algunos casos del 6%.

Es el caso de Endesa, que tras mejorar sus beneficios cerca de un 30% se ha comprometido a incrementar su dividendo de 2016 un 31%, a 1,333 euros por título. Así las cosas, y al nivel de cotización actual, el grupo presidido por Borja Prado presenta una rentabilidad del 6,6%, la más elevada del Ibex. También lo subirán Enagás (cuya rentabilidad es del 6,29%), Red Eléctrica (5,39%) e Iberdrola (4,97%).

Fuertes subidas

Junto con la de Endesa hay otras mejoras de doble dígito en el pago a los accionistas. El más fuerte, el del gestor aeroportuario AENA, que ha decidido elevar más de un 40% la retribución a los inversores, hasta los 3,83 euros por acción. Le siguen Amadeus (+21,3%), IAG (+20%), Acciona (+15%), Mapfre (+11,5%), Iberdrola (+11%) y Merlin Properties (+10%). Gamesa, por su parte, lo ha elevado de los 0,15 euros previstos a los 3,59 euros de forma excecional por su fusión con Siemens.

Junto a esas destacadas subidas hay notables recortes en la remuneración. Por ejemplo, el de Telefónica. Después de asumir la presidencia y ante las dificultades para cerrar operaciones corporativas que le permitan reducir deuda, José María Álvarez-Pallete anunció una reducción del dividendo de la «teleco» para 2016 (a 0,55 euros, -27%), y 2017 (a 0,4 euros, -47%) desde los 0,75 euros que pagaba hasta el año pasado.

Banco Popular, tras tener que volver a ampliar capital para acabar de sanearse, suspendió la retribución a los accionistas al menos hasta el próximo ejercicio, convirtiéndose en la tercera compañía del Ibex 35 que ahora mismo tiene suspendida la remuneración a los inversores junto con ArcelorMittal e Indra, dos compañías que en 2016 ya lograron salir de pérdidas. Como fuere, el sector financiero es quizá en el que se observa una tendencia generalizada de estancamiento o débil incremento de los dividendos.

Aunque se observa ya un incipiente cambio de rumbo en la política monetaria, el actual escenario de bajos tipos de interés –el Euribor cerró febrero con una nueva caída y se sitúa ya por debajo del -0,1%– sigue lastrando las cuentas de la banca. A ello hay que sumar el coste millonario de litigios como los de las cláusulas suelo.

Más efectivo, menos papel

Sin la crisis del Popular los beneficios del sector avanzaron el año pasado un 10%. No es baladí la evolución del sector financiero dado su peso en el Ibex. Y aunque no se han registrado grandes incrementos del dividendo, sí hay un cambio de tendencia en la forma de pago: cada vez más entidades optan por volver al pago íntegro en efectivo y están reduciendo el abono en nuevas acciones, lo que en la práctica sí implica una subida.

No pocas compañías han recurrido durante la crisis a la fórmula de remuneración en títulos («scrip dividend») para reducir el uso de caja en el pago a los accionistas y reforzar los niveles de capital dando la sensación a los inversores de que la retribución no bajaba. Esta práctica fue introducida en 2009 precisamente por un banco, el Santander, y luego le siguieron casi todas las entidades financieras y muchas otras cotizadas. Entonces menos del 2,5% de los dividendos se pagaba en acciones; en 2013 casi alcanzó el 42% de la remuneración total, según las estadísticas del operador BME.

Sin embargo, y aunque una docena de empresas aún usan el «scrip dividend», la progresiva mejora de los beneficios y el avance de las compañías del Ibex en su proceso de recorte de deuda financiera han permitido a buena parte del Ibex a reforzar el pago en metálico, especialmente en el sector bancario. A ello hay que sumar que la reforma tributaria ha hecho que esta forma de cobro pierda el atractivo fiscal que tenía para los accionistas. Hoy su peso ha bajado hasta el 22% de los dividendos. Es decir, casi el 80% se abona de nuevo en metálico.

Mejora en 2017-2020

El propio Santander, que en 2016 elevó un 5% su remuneración y es el grupo que más dinero reparte entre los accionistas (3.062 millones), cambió su política de dividendos en 2015, reduciendo la cuantía pero elevando el abono en efectivo, política que los inversores consideran más racional. BBVA, por su parte, ya ha anunciado que a partir del próximo abril dejará de remunerar en acciones.

La mejora generalizada de la remuneración al accionista va a seguir en los próximos años. Varias compañías ya se han comprometido públicamente o anunciado planes específicos para elevar la retribución año a año en lo que queda de década o incrementar el porcentaje de los beneficios a repartir («pay out»). Una buena noticia para las familias del país, que concentran el 19,3% o 384.593 millones de su ahorro financiero en acciones en Bolsa.