El presidente del Eurogrupo luso, Mario Centeno, con el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos
El presidente del Eurogrupo luso, Mario Centeno, con el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos - AFP

El Mercado Alternativo de Renta Fija da el salto de España a Portugal

Los mecanismos de financiación de las empresas lusas se amplían bajo el paraguas de la agencia de calificación española Axesor

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

El Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) cruza la frontera desde el operador de todos los mercados de valores y sistemas financieros en España, conocido como BME, y se planta en Portugal por primera vez.

De la mano de Axesor Rating, la primera agencia de calificación española, la puesta de largo se celebró este martes 12 de febrero en Lisboa, donde se confirmó el desembaro de esta iniciativa «idónea para que las compañías lusas reduzcan su dependencia del sector financiero, algo necesario dada la actual incertidumbre económica mundial», según fuentes de la compañía madrileña.

Organizado por el bufete de abogados Gómez-Acebo & Pombo, el encuentro inaugural tuvo entre sus principales protagonistas al director general de BME-Renta Fija y director general del MARF, Gonzalo Gómez- Retuerto, y al director gerente de Axesor Rating, Adolfo Estévez.

Asistieron igualmente Ricardo Benedé (director gerente de Haitong), Sergio García (responsable de Mercados de Capitales y asesor para fusiones o adquisiciones en EBN Banco) y asesores de Gómez-Acebo & Pombo, como Guillermo Guerra y Mafalda Barreto.

El proyecto que arranca ahora puede acarrear numerosos beneficios a los emprendedores lusos, cuya adhesión se prevé que crezca de forma considerable. Hasta la fecha, ya pueden contabilizarse varias firmas portuguesas en el MARF, como por ejemplo Sugal o José Mello Saúde.

La reunión, que congregó a 50 directivos financieros y analistas de banca o seguros, se puso en pie bajo la denominación ‘Alternativas de financiación para las empresas portuguesas’.

El MARF, creado en España en 2013, mueve ya casi 13.000 millones de euros, con 55 empresas de los más diversos sectores: alimentación, renovables, infraestructuras, etcétera.

Es la segunda acción de Axesor en Portugal, después de que hace sol un mes la agencia de calificación publicara el «rating» soberano de Portugal: BBB con tendencia estable. Se trataba de la primera medición de este tipo realizada por la firma en el país vecino, que certifica «la recuperación económica hasta niveles pre-crisis, los resultados del esfuerzo de consolidación fiscal y de las reformas estructurales acometidas, al tiempo que refleja el potencial de la demanda interna para sustentar el crecimiento».

No obstante, la moderación de las exportaciones, la ralentización del consumo privado y «el fin de la política monetaria acomodaticia del Banco Central Europeo» se unen a la elevada deuda pública como razones que frenaron una calificación más alta para la República lusa, gobernada por los socialistas y que vive en octubre de este 2019 sus próximas elecciones legislativas.

Axesor puntualizó en este sentido: «Las inversiones se han reactivado en el contexto del Plan Portugal 2020, aunque con una moderación de la perspectiva de crecimiento para 2019 hasta el 1,8». EL IPC se fijará en torno al 1,5% al final del año en curso, mientras que la tasa de paro descenderá hasta el 6,3%, un nivel inalcanzable para España por lo bajo que es (aunque los sueldos son mucho menores en el país vecino, donde el salario mínimo es de 600 euros).

La calificación de BBB para Portugal implica que «el marco institucional es sólido y garantista con la libre evolución de las relaciones económicas», pero la compañía española subraya: «Buena parte del déficit público luso se explica por las ayudas a la banca, como los 3.944 millones de euros destinados en 2017 a la recapitalización de Caixa Geral de Depósitos».