João Paulo da Silva
João Paulo da Silva
Entrevista

João Paulo da Silva: «España no puede estar sin gobierno un año, los políticos deben ponerse de acuerdo»

El director General de SAP España, Israel y Portugal advierte de que se están aplazando inversiones por culpa de la inestabilidad

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En los tres años que João Paulo da Silva lleva al frente de la rama ibérica de SAP ha visto pasar una fuerte crisis económica, una incipiente recuperación y, ahora, los crecientes temores ante la incertidumbre política. Un tema que, asegura, surge en casi todas las conversacione empresariales. Conversaciones, por otro lado, muy frecuentes, ya que por los programas de la compañía alemana, la mayor tecnológica europea, pasan a diario la producción del 78% de la comida o el 76% de los ingresos por transacciones del planeta.

—Los recientes acuerdos de SAP con Apple, Microsoft e IBM, ¿Cómo se van a materializar?

—El acuerdo con IBM va a reforzar y renovar digitalmente el lazo que manteníamos desde hace ya muchos años para desarrollar herramientas para procesos de negocio. Por otro lado, el acuerdo con Apple permitirá unir la potencial empresarial de SAP con la personal y de diseño de Apple, que es líder en aparatos de uso personal. Con Microsoft lo que buscamos es dar una alternativa fuerte a nuestros clientes en la nube, con toda la integración que eso supone para el cliente final. También tenemos el mismo acuerdo con Amazon Web Services.

—El producto más conocido de SAP es el software de planificación de recursos ERP. ¿Qué porcentaje supone de las ventas?

«Me preocupa más la situación en España que el Brexit. Al final hallaremos un camino, aunque habrá impacto»

—Entre el 20 o el 25% de los ingresos, frente al 100% de hace 5 años. Los clientes del ERP siguen creciendo, pero nuestro portfolio crece todavía más. En un lustro hemos duplicado la facturación: en 2011 éramos una empresa de 10.000 millones y ahora llegamos casi a los 21.000. Esto lo hemos logrado porque nos dimos cuenta de que nuestros clientes tenían áreas que eran importantes para ellos pero que no tenían con SAP, y que ello les obligaba a tener sistemas distintos. Por eso comenzamos a adquirir algunas de las soluciones líder del mercado para trabajar en una integración muy ágil entre todos esos recursos. También hemos crecido en el área de big data y analytics, que trabajamos con empresas como Renfe, Telefónica o Gestamp para lograr, entre otras cosas, mantenimiento predictivo, anticipación de posibles riesgos, etc. Tenemos 25 sectores de mercado, desde banca a construcción, alimentación o seguros, que cubrimos íntegramente.

—¿Qué importancia tiene España para SAP?

— Es importante por varios motivos: porque aquí se testea la innovación antes de exportarla al resto del mundo; porque es un país puntero en áreas como el móvil; y por su peso económico dentro de Europa. En España tenemos 550 empleados en dos centros internacionales, uno en Madrid, donde se encargan del soporte, y otro en Barcelona, donde hay un centro de ventas remotas para todo el continente.

—¿Han notado ralentización por culpa de la inestabilidad política?

— Sí. Cuando hablo con clientes lógicamente se habla de este tema. Los ayuntamientos y parte del Estado no pueden renovar ciertos contratos, por lo que cientos de personas no han podido renovar sus contratos. Esas personas están frenando gastos, lo que a su vez se está notando en otros sectores, como construcción, etc. Dicho esto, España es una economía que sigue creciendo. Además, la crisis ha generado un apetito por el exterior para las empresas, y fuera hay otros mercados donde se sigue creciendo de forma sana. No obstante, la preocupación está siempre en la agenda cuando hablamos con empresarios. Al mercado no le gusta no ser capaz de predecir lo que puede pasar. Además, se están aplazando inversiones. Cuando hay incertidumbre la gente se pone nerviosa, y eso no es bueno.

—¿Preocupa más el Brexit o la situación política de España? (La entrevista se realizó una semana antes del referéndum)

—A mí me preocupa más la situación en España. Si hay Brexit encontraremos un camino. Habrá un impacto económico, es cierto, pero se arreglará. Pero no se puede mantener un país con la dimensión de España sin gobierno durante un año: ya llevamos seis meses, no es posible seguir así otros seis. Los políticos deben ponerse de acuerdo para avanzar.

—¿Europa se ha quedado atrás en tecnología?

—Sí. Lo más preocupante del Brexit es que Gran Bretaña es un país muy innovador, y tira de Europa en ello. Hay una fuerte correlación entre el número de patentes que un país registra y su crecimiento económico futuro, y hay datos que lo demuestran. Estados Unidos registra un 40% más de patentes que Europa, Japón un 20%... España registra solo unas 400, un 2,8% del total europeo. Eso demuestra que hay algo que no estamos haciendo bien. Además, Europa tiene un problema generacional: nos hace falta gente más joven. Los entornos políticos no han sabido regenerarse con gente joven, con nuevas ideas y mucha energía, y han bloqueado la regeneración, lo que hace que estemos perdiendo talento.