Oficina del Banco Popular
Oficina del Banco Popular - AFP

El Popular tenía un agujero de 14.700 millones antes de su resolución

La JUR publica el informe de Deloitte que valoró el banco y otros documentos clave en el proceso

MADRIDActualizado:

Aunque fue la virulenta crisis de liquidez que sufrió lo que se lo llevó por delante, el balance del Popular refleja también una situación de extrema debilidad. El que fuera sexto banco del país presentaba, antes de su resolución y venta exprés al Santander por un euro el 7 de junio del año pasado, un agujero contable de 11.800 millones de euros en el mejor de los casos y de 20.600 millones en el peor, según el informe de valoración hecho por Deloitte por encargo de las autoridades europeas. Finalmente, la firma de auditoría y consultoría estimó el déficit de provisiones y otros ajustes que necesitaba la entidad en 14.700 millones de euros. [ Consulta aquí el informe completo en ingles]

Así consta en el propio informe de Deloitte, del cual la Junta Única de Resolución (JUR) europea, organismo encargado de intervenir el Popular, ha publicado este viernes una versión no confidencial tras las presiones del Gobierno español, el Congreso de los Diputados y los accionistas y bonistas afectados por la liquidación de la entidad. La institución presidida por Elke Konig, que defiende que su intervención y actuación fue de manual y ajustada completamente a la legalidad, ha desvelado este y otros documentos clave en el proceso tras consultarlo con el Banco Central Europeo (BCE), Deloitte y el nuevo propietario del Popular, Banco Santander.

Buena parte de ese ajuste contable se debe al negocio inmobiliario, al que el Popular tenía una exposición morosa muy elevada y la actividad crediticia. En concreto, el informe de Deloitte detecta un déficit de provisiones en la cartera crediticia de 3.500 millones de euros, y de 3.100 en el negocio promotor e inmobiliario. A ello se suman 2.700 millones en la contabilización de los créditos fiscales diferidos (DTA, por sus siglas en inglés), 2.000 más en activos intangibles y 500 referidos a los fondos propios.

En base a esos ajustes Deloitte otorgó finalmente al Popular un valor negativo en su escenario central de 2.000 millones de euros (agujero que se ampliaba a los 8.200 millones en el peor caso; en el mejor el Popular tenía un valor positivo de 1.300 millones). Cabe recordar, como ya informó ABC, que la auditora hizo ese análisis ya en un escenario de liquidación. Hoy, fuentes oficiales de la JUR admitieron además que Deloitte trabajó contrarreloj dad la urgencia de la situación, disponiendo de apenas dos semanas para hacer esa valoración.

La conclusión a la que llegó la JUR, según consta en su propio informe de valoración, es que el Popular justo antes de su resolución no estaba en una situación de insolvencia. Ahora bien, tanto el BCE como la JUR diagnosticaron que la crisis de liquidez estaba llevando al banco a una situación insostenible y que su situación de solvencia estaba bajo estrés, concluyendo por tanto que en el futuro inmediato sera inviable, determinando así su resolución.