Escolano, en un momento de la entrevista en su despacho. - FOTO: ÁNGEL DE ANTONIO VIDEO: DAVID DEL RÍO

PRIMERA ENTREVISTARomán Escolano: «El proteccionismo es un error histórico y un riesgo para el crecimiento»

El flamante titular económico del Gobierno asegura que continuará con la agenda reformista y se centrará en la revisión de los órganos supervisores y en la internacionalización de las pymes

MADRIDActualizado:

De Román Escolano se ha dicho que llega al Ministerio de Economía con las grandes reformas estructurales en esta materia encauzadas y que su mandato será en cierto modo tranquilo. Él dice que efectivamente no va a haber un cambio en la hoja de ruta, pero avanza más y profundas medidas en materia económica. «Yo creo en el reformismo», avisa en su primera entrevista como ministro.

—El Gobierno ha subido la previsión de crecimiento económico para este año al 2,7%. ¿No es demasiado prudente cuando parece que se consolida en el entorno del 3%?

—El Gobierno hace una previsión que es realista y prudente, y está en línea con las estimaciones del consenso internacional y de los analistas de la economía española como el Banco de España y la Airef. Significará que por cuarto año consecutivo España será la que tenga más crecimiento de entre las grandes economías de la zona euro.

—¿Es prudente por el posible impacto de la crisis catalana?

—La revisión al alza tiene tres razones fundamentales: el mejor marco internacional para la economía española, sobre todo de la zona euro; la normalización de la actividad empresarial en Cataluña tras un impacto muy fuerte en octubre pasado, porque la aplicación del 155 ha provocado una confianza en los agentes industriales y económicos en esa autonomía, y el mejor comportamiento de la inversión empresarial.

—¿Pero habrá a medio y largo plazo efectos económicos derivados de esa incertidumbre política?

—La incertidumbre política nunca es buena, por eso el Gobierno está llamando de forma constante a que se constituya un gobierno en Cataluña, que esté liderado por personas que no tengan problemas con la Justicia, que cumpla la normalidad estatutaria en Cataluña, que gobierne y administre una de las comunidades autónomas económicamente clave para el conjunto del país. Esto es un factor que cualquier empresario y agente económico agradece. Pero desde la aplicación del 155 la actividad económica en Cataluña se está reconduciendo a tasas cercanas a las que había antes del 1-O.

—¿Y confían en sacar adelante los Presupuestos? El PNV parece insistir en no apoyarlos.

—El Gobierno ha planteado los presupuestos bajo la idea de que son unas cuentas que cumplen muchas e importantes funciones: ayudan a la senda de reducción del déficit, consolidan con la inversión en infraestructuras e I+D+i la apuesta por el futuro y atienden de forma muy clara a algunos colectivos que han sido particularmente afectados por la crisis. Pensamos que en el debate posterior no ha habido realmente un cuestionamiento al Presupuesto como tal, es difícil encontrar críticas que hayan cuestionado el planteamiento general que ha hecho el Gobierno. Por tanto, confiamos en que se va a lograr la aprobación. Es el escenario con el que trabajamos.

—Dice que no viene a cambiar el rumbo de la política económica, pero sí a dar un impulso a las reformas pendientes. ¿Cuál es su agenda al respecto?

—La política económica que ha llevado hasta ahora el Gobierno nos ha conducido a un crecimiento económico continuado, a una fuerte creación de empleo y a una mejora evidente de la confianza internacional en España. Y son elementos que seguirán, pero evidentemente cada persona trae su bagaje, personalidad y talante, y el mío es reformista. Las reformas han sido clave en muchos momentos de la historia de España para la mejora de nuestra economía y la modernización del país y quiero hacer un planteamiento reformista siendo consciente de que la situación parlamentaria exige un esfuerzo muy importante de diálogo. Habrá, por ejemplo, en el ámbito regulatorio, una reforma de los supervisores, y proyectos enfocados a la internacionalización de la empresa española. España es a día de hoy un país netamente exportador, y el futuro de la economía nacional a diez o quince años está vinculado a los mercados globales. Plantearé una revisión de los instrumentos de internacionalización y un impulso al sistema de ciencia, investigación e innovación.

—Respecto a esto último, cada año se presupuestan importantes partidas de I+D+i que luego no se ejecutan.

—El presupuesto en I+D+i se divide en dos instrumentos. Por un lado, las subvenciones, que tienen un grado de ejecución altísimo, superior al 98%. La confusión está en los préstamos al sector privado, que en los Presupuestos figuran como una autorización máxima de financiación, pero la concedida finalmente está por debajo por criterios de prudencia, y por tanto se mezclan ambas y se transmite una impresión equivocada del nivel de ejecución. Los créditos que da el CDTI y otras entidades debemos examinarlos y quizá es necesario una revisión.

—¿Cuándo estará lista la reforma de los órganos supervisores?

—Los textos del proyecto están ya muy avanzados y se van a someter a audiencia pública en tres o cuatro semanas. Se creará una Autoridad de Seguros, la integración del ICAC en la CNMV, la separación de la CNMC en un área de Competencia y otra de Mercados y la creación de una Agencia de Protección del consumidor financiero.

—La aplicación de la ley de Unidad de Mercado no acaba de convencer a organismos como el FMI. ¿Pretende darle también un impulso?

—Este Ministerio siempre ha considerado prioritario el mantenimiento de la unidad del mercado español y somos conscientes de que tenemos que integrar las resoluciones del Tribunal Constitucional en nuestra propuesta, pero siempre será un aspecto importante para Economía.

—¿Retomará la ley de Servicios y Colegios Profesionales?

—En este momento ya tenemos una agenda muy ambiciosa.

—En los Presupuestos se ha incluido una autorización al Gobierno para negociar la reestructuración de la deuda autonómica en manos del Estado. ¿Qué escenarios estudian?

—Estamos en un proceso de discusión técnica entre el Tesoro y el Ministerio de Hacienda. No contemplamos la posibilidad de quitas, pero sí estamos viendo el alcance de otras posibles medidas, pero las estamos discutiendo.

—¿Hay posibilidades de negociar una salida de España del Procedimiento de Déficit Excesivo este año o ya para 2019?

—Lo importante es que tenemos una senda constante de reducción del déficit público en la cual hemos ido avanzando en los últimos años, incluso en momentos muy difíciles de recesión económica, y en todos ellos hemos ido realizando un esfuerzo de reducción del déficit, en general uno de los mayores de Europa. El objetivo de rebajarlo al 2,2% es ambicioso, y nos va a permitir el año que viene dejar ese procedimiento, alcanzar un superávit primario de las cuentas públicas y empezar una senda muy consistente y muy clara de reducción de la ratio entre deuda pública y PIB, que va a caer de forma muy clara e irreversible. Es una medida muy importante de confianza de los mercados y así lo recogen las agencias de calificación.

—¿Es aconsejable acelerar el cambio de rumbo en la política monetaria?

—El mandato de la política monetaria es el de la inflación, y el propio BCE considera que las presiones inflacionistas son extremadamente moderadas y no estima una presión precios-salarios indebida.

—¿Y está preparada la economía española para tipos de interés más altos? La deuda pública es muy alta...

—La economía en su conjunto está reduciendo de forma muy clara su endeudamiento exterior y 2018 será el sexto año consecutivo de superávit por cuenta corriente. El sector público también está reduciendo de forma gradual su endeudamiento, y en su conjunto la economía española está en una situación más confortable y menos vulnerable para cualquier subida de tipos. Pero debemos ser conscientes de que en algún momento se producirá una normalización monetaria, probablemente no este año sino en 2019.

—¿Tras el nombramiento de Luis de Guindos como vicepresidente del BCE, hay más sitio para España en las instituciones europeas?

—Este nombramiento es una gran noticia que pone a un español en una posición clave y en un momento determinante para la política monetaria. Desde luego es fundamental que cada vez más españoles tengan presencia internacional, y la de Emma Navarro en el BEI también va a ser muy importante. Una de las claves para que España lo consiga es la confianza de los mercados, de los gobiernos socios y del FMI en la recuperación de España, que permite que cada vez más los candidatos españoles tengan mejor eco.

—¿Le preocupa la guerra arancelaria desatada por Trump? ¿No es contraproducente para la economía global?

—Cualquier guerra comercial es rechazada por el Gobierno español. Hace 60 años que creamos un orden comercial multilateral basado en reglas que aplican a todos, con mecanismos de solución de diferencias que han sido aplicados muchas veces, y cualquier diferencia legítima entre las partes debe solucionarse ahí. Todo lo que suponga menoscabarlo, volver a las amenazas de proteccionismo, crear mensajes que transmiten incertidumbre en los agentes comerciales y mercados financieros es algo que debemos evitar. Si hay cualquier duda en sectores como el acero y el aluminio, hay foros específicos para tratarlo. El proteccionismo es siempre un error histórico y contraproducente para el crecimiento económico, y no solo la aprobación de medidas proteccionistas, sino el lenguaje y los mensajes en esa línea. España se ha beneficiado siempre que se ha abierto al exterior y ahora somos una gran potencia exportadora.

"Queremos devolver este año 3.000 millones más del rescate"

Buena parte de las tareas pendientes que se ha encontrado Escolano a su llegada a la sede del Ministerio de Economía en el paseo de la Castellana de Madrid tienen que ver con el sector financiero, entre ellas la privatización de Bankia y avanzar en la devolución de los 41.333 millones que prestó Europa a España para rescatar la banca.

—En lo que va de año han amortizado, con la devolución de 3.000 millones prevista para mayo, 5.000 millones más del rescate bancario, de forma que ya se han reembolsado 14.300 millones al fondo europeo. ¿Devolverán algo más en la segunda mitad de 2018?

—Estamos en discusión con el MEDE para hacer una nueva devolución probablemente este año y en cuantía similar a las de la última amortización, de 3.000 millones.

—¿Es posible recuperar todas las ayudas inyectadas a Bankia?

—La recuperación de las ayudas es un criterio esencial.

—¿Venderán una nueva participación en Bankia antes de verano?

—No voy a cambiar la política ya anunciada sobre Bankia. Nuestro horizonte es la privatización y la máxima recuperación de las ayudas. El banco tiene una gestión profesionalizada, ha presentado un plan estratégico muy ambicioso y el mercado lo está percibiendo de forma muy positiva.

—¿Sería buena su venta a otra gran entidad? ¿Ve más fusiones?

—No comento ninguna operación. Lo importante es que todas las entidades vuelvan al sector privado, tener entidades bien capitalizadas, que cumplan su función básica de financiar la economía real y que estén en condiciones de competir de forma profesionalizada y con eficiencia. Son decisiones que tienen que tomar empresas privadas.

—¿Qué le parece cómo se hizo la resolución del Popular?

—La resolución del Popular fue la primera ocasión en que se ponían en funcionamiento los nuevos mecanismos europeos, no supuso coste para el contribuyente, a diferencia de lo que sigue sucediendo en otros países, y no ha habido contagio a otros bancos. La economía y banca españolas tienen ahora un nivel máximo de confianza.

"Los consumidores tienes que tener máxima prudencia al comprar bitcoins"

—¿Le preocupan las criptodivisas como el bitcoin y todo lo que gira a su alrededor?

—Son elementos que hay que seguir de cerca. Sería un gran error interrumpir la tecnología, pero hay que ser consciente de las implicaciones que puede tener. Es importante tener en cuenta que los criptoactivos son productos con una base legal y regulatoria muy incierta. Por eso, en primer lugar hay que enviar un mensaje de extrema prudencia a los consumidores individuales. España, desde el Banco de España y la CNMV, ya ha hecho una llamada a la máxima prudencia ante su distribución entre el público en general. Y desde el punto de vista europeo e internacional tenemos que evitar que se usen para actividades criminales: España está muy comprometida en la lucha contra la financiación del terrorismo, y vamos a defender que no se dejen zonas opacas en la regulación para ello.

—¿Trabaja ya en la designación del nuevo gobernador para junio? ¿Será una mujer?

—Efectivamente ese es el plazo y trabamos para tomar la decisión en ese marco temporal.

—¿Le parece adecuada la solución final a Abertis? ¿No hubo demasiada injerencia política?

—No voy a hacer ningún comentario sobre operaciones empresariales durante mi mandato. España y los países serios tienen instituciones serias y respetadas, y tienen que tener un marco regulatorio que sea confiable y predecible y España lo tiene y todas las actuaciones hechas confirman ese papel.