Edificio en construcción en la avenida de Burgos, en Madrid
Edificio en construcción en la avenida de Burgos, en Madrid - EFE
Impuesto autonómico a las hipotecas

Las regiones prevén recaudar de la banca los mayores ingresos por el AJD desde 2008

Las comunidades esperan recibir un 11% más en el total de este tributo en 2019 al subir sus tipos y decaer las bonificaciones que había cuando lo pagaban los clientes

MadridActualizado:

Las comunidades autónomas se perfilan como grandes ganadoras del decreto que aprobó el Gobierno para que los bancos paguen el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) de las hipotecas en vez del cliente, a través de una mayor recaudación. Las regiones prevén ingresar este año un 11% más por el conjunto del impuesto de AJD y el de Transmisiones Patrimoniales (ITP). De los 9.838 millones que esperan las regiones por ambos tributos, la banca afrontará en torno a 670 millones, según Moody’s, ya que los bancos deben pagar solo elAJD referido a los préstamos hipotecarios, mientras que estos gravámenes también salpican a escrituras y otro tipo de documentos y operaciones.

No obstante, la mayor parte de los cambios que incluyen las comunidades para este año aluden a este impuesto y afectan a los bancos, de forma que el decreto aprobado por el Gobierno se traducirá en mayores ingresos.

La razón de esto recae en que algunas comunidades como Asturias (que ha subido su tipo general del 1,2% al 1,5%) y Cataluña (que aprobó hace dos semanas un aumento del tipo del 1,5% al 2%), han aumentado el tipo general del impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que ahora pagan los bancos en la constitución de hipotecas. La Generalitat planea recaudar 82 millones más por este cambio fiscal que ya ha entrado en vigor.

Estas modificaciones se producen después de que el Gobierno de Pedro Sánchez aprobara por decreto que el impuesto de Actos Jurídicos Documentados lo pagaban las entidades y no el cliente, después de que el Supremo primero diera esta interpretación y luego reculara para dejar claro que el sujeto pasivo sería el cliente. Tras este cambio de pagador del impuesto, las comunidades han suprimido tipos reducidos y bonificaciones a colectivos vulnerables como familias, jóvenes y discapacitados, lo que también contribuirá a elevar con fuerza los ingresos: al ser el banco el pagador del gravamen, buena parte de estas bonificaciones han decaído.

Se disparan los ingresos

Al observar las previsiones presupuestarias de las comunidades, llama la atención la intensa subida de los ingresos en este impuesto, incluso teniendo en cuenta que siete comunidades autónomas aún tienen las cuentas prorrogadas y no han incluido una variación de los ingresos en este tributo: Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco y La Rioja, con la excepción de Cataluña, que sí cambia sus estimaciones.

Entre las comunidades que prevén un mayor aumento en la recaudación del tributo están la Comunidad Valenciana (con un imponente aumento de la recaudación prevista del 32%), seguida de Asturias (que ha aumentado el tipo y estima un 24% más de los ingresos), Murcia (un 22% más) y Canarias (un 18,7% de alza).

A ello se le une la buena salud del sector inmobiliario, que ante el repunte de las compraventas, calientan la recaudación del AJD y del ITP, lo que provoca que las regiones esperen el mayor aumento de la recaudación desde 2015, cuandola economía española creció un 3,6% y las operaciones aún no habían recuperado su estatus precrisis.

Los ingresos por el ITP y el de AJD son un buen síntoma de lo que ocurre con la actividad inmobiliaria: ambos gravámenes llegaron a ingresar 18.441 millones en 2006, en el punto álgido de la burbuja inmobiliaria (un 1,6% del PIB), lo que llenaba las arcas públicas regionales, que incluso tenían superávit mientras en España se vendían 700.000 viviendas al año.

Sin embargo, una vez que la crisis estalló y el «ladrillo» entró en punto muerto, los ingresos por el de AJD y el ITP menguaron a su tercera parte, hasta los 5.544 millones de 2013, en lo peor de la crisis. Desde entonces, la recaudación acumula un aumento del 60%, lo que refleja la recuperación de operaciones del sector y de los precios de la vivienda.

Ralentización en el sector

Pese al buen tono que muestra ahora el sector, la desaceleración también se ha dejado notar en las compraventas y la subida de precios, que siguen creciendo, pero menos que el año pasado.

Por ello, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) no cree que la recaudación vaya a cumplir las optimistas previsiones de las comunidades y señala que este es uno de los elementos de inquietud por los que las regiones incumplirán el objetivo de déficit. De hecho, según los datos de ejecución presupuestaria, las regiones han ingresado hasta mayo 3.414 millones de euros, un exiguo 0,2% más que el año pasado.