De izq. a dcha., Daniel Ferrandis, Javier Echanove y Chema Echanove lucen sus modelos Button Watch
De izq. a dcha., Daniel Ferrandis, Javier Echanove y Chema Echanove lucen sus modelos Button Watch - FOTOS: ISABEL PERMUY
Emprendedores: Button Watch

Los relojes con botón y ojal que han conquistado al futbolista Álvaro Morata

Es uno de los inversores de la firma que ha dado un soplo de aire fresco al sector con sus correas intercambiables de algodón y otros tejidos

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Muchas veces, las ideas más sencillas y las mejores, surgen de las vivencias más simples. La «ocurrencia» que ha removido la vida de tres jóvenes madrileños, en esta ocasión, ha sido una pregunta básica deslizada en el transcurso de una comida familiar: «¿Mamá, me coses aquí un ojal?». Y lo que miraban dos de los diez hermanos Echanove, Javier y Chema, era la correa (algo molesta) de su reloj.

Tras el episodio, la colección «Tester», de los modelos de la firma Button Watch creada por estos hermanos y su amigo Daniel Ferrandis en la primavera de 2018, se agotó en pocas semanas. Hizo falta un estudio de mercado, experimentación con el método «prueba-error» y dosis de innovación. ¿El secreto de su éxito? Correas confeccionadas artesanalmente con algodón natural y tejidos de primera calidad, lavables, intercambiables y, el sello imprescindible, su cierre de botón.

La transgresora idea de los Button Watch es idónea para aquellos que tienen alergia a los metales convencionales con que se confeccionan las correas; o para quienes trabajan frente a una pantalla golpeando a menudo el brazo contra la mesa y el teclado. «Muchas personas nos comentaban que se quitan el reloj para trabajar, y lo dejan encima de la mesa», dice a ABC Ferrandis, director creativo de la marca. Y dieron con la solución.

La transgresora idea de los Button Watch es idónea para aquellos que tienen alergia a los metales convencionales con que se confeccionan las correas

Taller-laboratorio en Toledo

La afición por la costurería de la madre de los Echanove ha derivado en la elaboración «con amor» (así queda escrito en la parte trasera) de las correas en un pequeño laboratorio-costurería emplazado en Toledo. Las correas de tela tienen diseños muy variados: el estilo «brittish» para ellos, de lunares en el estilo «fandango»... combinables con todo tipo de «outfits». Y personalizables, con la posibilidad de grabar iniciales.

«En Navidad nos las piden de lana; ahora, sumergibles y de colores vistosos», completa Daniel. Un reloj que permite infinitos «looks» y verte diferente cada día. Casi en función del estado de ánimo. Por eso, la compra más habitual es la de una esfera y varias correas (en un «packaging modular», con imanes para no perder las correas), intercambiables o como regalo, añade Chema, quien detalla que hay tres tipos de esfera (por calidad y en seis colores) de movimiento Miyota GL30 de tres agujas y batería Sony, con tecnología japonesa. Son resistentes al agua, tienen un diseño minimalista y el cristal de mineral endurecido es inflexible a las rayaduras.

La última colección, lanzada hace unos días, usa estampados estivales creados a partir de una microfibra especial de 20 mm de espesor, similar a la de los bañadores, para que las correas se sequen muy rápido.

Los tres emprendedores sonderaron el mercado con una inversión inicial de 25.000 euros. El año pasado superaron los 300.000 euros de facturación. Y en este segundo ejercicio se lanzan a la conquista de 200 tiendas físicas (a través de una alianza con El Ganso).

El CEO y responsable de las finanzas de la compañía, Javier, comenta que el sector mueve al año 60.000 millones de euros y se está transformando a pasos de gigante, así que confían en entrar en nuevos mercados, como el italiano, el alemán y francés, de forma inminente. En los próximos tres años, estos relojes se venderán en 45 países, compaginando los canales «offline» y «online».

La sencillez del negocio ha cautivado desde el inicio al futbolista Álvaro Morata, a visionarios y amantes del diseño y empresarios del retail como Pablo de la Peña, que apuestan por la empresa. En un rango de precios que oscila entre 45 y 200 euros, Button Watch ha puesto a la venta correas que permiten 1.500 combinaciones y una previsión de facturación que para 2019 se acerca a los 1,5 millones de euros.