Juan Carlos Soler

Renfe estudia impugnar la llegada del AVE privado a España

Competencia autorizó el lunes una ruta entre Madrid y Montpellier operada por Ilsa

MadridActualizado:

La liberalización del transporte ferroviario de pasajeros va camino de los tribunales. Los servicios jurídicos de Renfe estudian impugnar ante la Audiencia Nacional la entrada en funcionamiento del primer AVE privado, una línea que unirá Madrid y Montpellier (parando en Zaragoza y Barcelona) y estará operada por Ilsa, empresa controlada a su vez por Air Nostrum.

El lunes, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) dio luz verde a este proyecto. Y es que si bien las líneas domésticas de alta velocidad no se abrirán al mercado hasta 2020, los operadores privados sí pueden entrar en el mercado de los viajes transfronterizos. Para ello, el 30% de los ingresos de la ruta deben proceder de trayectos internacionales y el 20% de la misma debe realizarse en territorio extranjero. Condiciones que, según Competencia, el nuevo AVE de Ilsa cumple escrupulosamente.

El «superregulador» también consideró en un informe que la línea «resulta beneficiosa para los usuarios» y mejora «frecuencias y precios» actuales. En concreto, Competencia destaca en su análisis que el nuevo AVE triplicará las frecuencias actuales entre Madrid y la ciudad francesa y las incrementará en un 50% desde Barcelona, lo que reducirá el tiempo total del viaje y mejorará la oferta ferroviaria. Hay que tener en cuenta que el AVE que une Madrid y Barcelona es, de lejos, el más usado dentro de la red de alta velocidad.

El operador público tiene una opinión radicalmente distinta respecto al proyecto de Ilsa. Renfe considera que el plan para cumplir estos porcentajes presenta «importantes deficiencias», y cuestiona que realmente vaya a desarrollar una ruta más rápida que el AVE público. Además, pone en duda los requisitos requeridos por Competencia, ya que estos mismos fueron aprobados por la propia CNMC. En definitiva, la empresa controlada por Fomento cree que el organismo presidido por José María Marín Quemada se ha puesto del lado de la empresa y se reserva la posibilidad de recurrir el procedimiento.

Todas las partes implicadas en el conflicto reconocen que el proyecto de Air Nostrum todavía tiene que superar importantes obstáculos. Para empezar, tiene que conseguir material rodante. Y, paradójicamente, se ha planteado que sea Renfe quien le alquile los trenes.

En el informe que publicó el lunes, la CNMC reconocía que todavía está pendiente de trámite la solicitud que la compañía elevó para utilizar estos materiales. Dado que son los únicos habilitados para transcurrir por España y Francia, los seleccionados deberían ser los S-100 fabricados por Alstom. Trenes que la empresa pública compró para el AVE a Sevilla, inaugurado hace más de veinticinco años. Con todo, son convoyes que se encuentran en perfecto estado, ya que Renfe puso en marcha su remotorización hace menos de un mes. Un proyecto que, para más inri, contó con un presupuesto público de 22 millones.