Construcción de uno de los tramos del AVE entre La Meca y Medina
Construcción de uno de los tramos del AVE entre La Meca y Medina - EFE

Renfe muestra su interés por explotar la red ferroviaria saudí

La firma estudia presentar su candiatura para constituir una alianza con el país árabe

MADRIDActualizado:

El Ejecutivo saudí, por medio de la Autoridad Nacional de Transporte Público (PTA, por sus siglas en inglés), está sondeando el interés de operadores ferroviarios e inversores internacionales para explotar conjuntamente la red ferroviaria del país. Riad lanzó esta semana una consulta pública con el fin de constituir una «alianza a largo plazo» para operar los servicios de tren de pasajeros y mercancías en los 6.500 kilómetros de líneas férreas que, si se cumplen los plazos de los tramos en construcción, estarán en servicio en el país en la próxima década.

El proyecto de asociarse con una firma extranjera se enmarca en el programa Saudi Vision 2030, el amplio plan de medidas puesto en marcha el año pasado para liberar al país de la dependencia del petróleo y estimular la iniciativa privada.

Aunque de momento la oferta se encuentra en una fase inicial y se desconocen los detalles del acuerdo, fuentes de Renfe reconocen su interés por trabajar de manera conjunta con PTA e indican que el operador ferroviario español «examinará» en los próximos meses las condiciones del acuerdo con la empresa pública saudí para presentar su candidatura, un movimiento que se inscribiría en sus planes de internacionalización.

La compañía presidida por Juan Alfaro cuenta con una inmejorable carta de presentación: la explotación de la que es la principal obra ferroviaria del país, el AVE entre La Meca y Medina, que podría entrar en servicio este mismo año, según apuntan fuentes del consorcio español Al Shoula, formado por una docena de empresas españolas (además de Renfe, ADIF, ACS, Consultrans, Copasa, Dimetronic, Imathia, Abengoa, Ineco, Indra, OHL y Talgo). El operador público español, por tanto, cuenta ya con experiencia en la colaboración con el Gobierno saudí. De hecho, desde 2013 está formando a los profesionales, principalmente maquinistas, que se encargarán del servicio del tren de alta velocidad entre las dos ciudades santas y asumirá la explotación de la línea durante 12 años. El diálogo con Riad, además, resulta más fluido desde que en noviembre del año pasado el consorcio logró que reconociera unos sobrecostes de 150 millones de euros por la construcción de talleres, cochera y las salas VIP de algunas estaciones que no estaban previstas en el contrato inicial y concediera un plazo adicional de catorce meses para concluir la obra, hasta marzo de 2018.

Las relaciones hasta entonces habían sido tensas no solo por ese desfase presupuestario, sino también por los imprevistos surgidos en algunos tramos por las tormentas de arena y las demoras acumuladas por el incumplimiento de los plazos por parte del consorcio chino, encargado de la primera fase de la obra, la construcción de la plataforma en la que se asienta la vía ferroviaria.

Tres líneas

En el escrito de la consulta pública el Gobierno árabe especifica que el contrato previsto abarcaría la explotación de servicios en la línea Riad-Dammam, de 1.412 kilómetros, así como en el eje ferroviario Norte-Sur, de 2.390 kilómetros. El Ejecutivo también abre la posibilidad de incluir otras conexiones, como Riad-Yeda, pero deja claro que el AVE entre La Meca y Medina no se incluirá en la alianza.

PTA se pondrá en contacto con los «potenciales socios» para conocer sus preferencias sobre la naturaleza de la alianza, la duración del contrato y el reparto de los riesgos. «Las opciones podrían incluir modelos de contratos que se usan comúnmente en el mercado ferroviario internacional o algún tipo de acuerdo de asociación más estrecha», concreta la sociedad pública saudí en el documento, donde avanza que a finales de este año organizará un acto para presentar oficialmente el proyecto e iniciar, a partir de entonces, un «rápido» proceso de selección.