Bloques de pisos en construcción
Bloques de pisos en construcción - Fabián Simón
Empresas

El sector del ladrillo, el que más dinero sigue debiendo a los bancos: 130.000 millones

Constructoras e inmobiliarias concentran la cuarta parte de todo el crédito vivo del tejido empresarial español

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De todo lo que el tejido empresarial español debe a los bancos, la cuarta parte está en el ladrillo: un 5,2% lo adeudan empresas de la construcción y un 18,1% compañías inmobiliarias. En total, por tanto, un 23,3% de todo el crédito vivo empresarial está ligado en España al negocio del ladrillo.

La tasa de deuda financiera que concentra este sector contrasta con la que se da en el resto de actividades del tejido productivo español. Así, el sector industrial concentra en torno al 19% de todo el crédito empresarial; el agropecuario menos del 4%; y el resto se distribuye en una larga y variada lista de ramas del sector servicios.

Según los últimos datos certificados por el Banco de España, en cifras absolutas el sector de la construcción debe a los bancos unos 29.000 millones de euros, y las empresas de servicios inmobiliarios alrededor de 101.000 millones. En conjunto, por tanto, el negocio del ladrillo adeuda a las entidades financieras 130.000 millones en la actualidad. Otros 105.000 millones son créditos del sector industrial, y unos 20.000 millones los debe el sector agropecuario. Otros 300.000 millones son créditos vivos que adeudan entre las distintas ramas del sector servicios: comercios, establecimientos de hostelería, empresas de transporte y demás grupos de actividad del sector terciario.

Pese a que el negocio del ladrillo sigue siendo el más endeudado con los bancos, lo es muchísimo menos que cuando estalló la crisis. Lógico, si se tiene en cuenta que la recesión cayó a plomo tras desmoronarse una burbuja inflada precisamente por un desenfreno inmobiliario sostenido con una fiebre crediticia. En 2008, entre constructoras e inmobiliarias llegaron a deber a los bancos casi medio billón de euros, el 47% de todo el crédito vivo que en aquel momento tenía el tejido productivo nacional.

El volumen de créditos que acumuló el negocio del ladrillo forzó a una acelerada corrección que todavía no ha tocado suelo. Por ejemplo, de enero a junio del presente año año, constructoras e inmobiliarias se descargaron de otros 14.500 millones de deuda financiera. Es decir, cuatro años después de que se diera por terminada la crisis, el negocio del ladrillo sigue purgando los excesos financieros en los que incurrió en los tiempos del «boom».