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El sector turístico, otra voz en contra de los Presupuestos de Sánchez

Desde Exceltur dicen que la subida impositiva conllevará una caída de la productividad

MadridActualizado:

La reciente propuesta de Presupuestos Generales del Estado realizada por el Gobierno de Pedro Sánchez con la colaboración de la formación Unidos Podemos encuentra numerosas voces discordantes en los distintos sectores de la economía española. El último que ha alzado su crítica ha sido el turismo, que en boca del presidente de la Alianza para la excelencia turística (Exceltur), José Luis Zoreda, ha lamentado las subidas impositivas que el actual Gobierno quiere acometer para el próximo año. Para la patronal turística, acciones como imponer alzas en el Impuesto de Sociedades y en el diésel acabará lastrando a la productividad del sector. Además, también rechazan la subida del salario mínimo hasta los 900 euros, ya que entienden que las subidas salariales «deberían estar ligadas a la productividad».

La patronal, que ha presentado hoy los resultados de la temporada veraniega y sus previsiones hasta final de año, que muestran una desaceleración del sector comparado con años anteriores, echa en falta en los PGE «una atención má preferente para seguir siendo la locomotora de la economía». De hecho, lamentan la falta de medidas para apoyar al turismo. El sector, a pesar de su ralentización, sigue teniendo las mismas tasas de creación de empleo que el conjunto de la economía, algo que desde Exceltur creen que es un motivo para que desde la administración pública se refuerce la inversión.

De este modo, desde la patronal se oponen a las subidas de impuestos recogidas en los Presupuestos para así «poder impulsar nuevos ciclos de actividad turística más sostenibles y socioeconómicamente más rentables». Así, entienden que una subida en el Impuesto de Sociedades puede provocar que los inversores cambien sus inversiones de España a uno de los países competidores en el mercado, como pueden ser Turquía y Egipto.

Además, creen que gravar los dividendos obtenidos por las empresas del sector fuera de nuestras fronteras serán perjudiciales, ya que ese dinero «ha servido de colchón para muchas de las compañías en estos últimos años de crisis», ha concretado Zoreda. El Gobierno pretende gravar un 5% esos movimientos.

Igualmente, añaden que la subida al diésel tendrá un impacto negativo en los desplazamientos turísticos internos, a la vez que reducirán la rentabilidad de empresas como las del alquiler de coches. Por último, también ponen en duda la viabilidad de las tasas turísticas, que causarían subidas de precios más elevadas que los de los mercados competidores.