La secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas
La secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas - EP

El Gobierno ataca la independencia del Banco de España y le exige pedir perdón

La secretaria de Estado de Empleo reprocha al gobernador sus malos augurios que provocan alarma laboral

MadridActualizado:

No parece que las relaciones entre un Gobierno español y el Banco de España pasen precisamente por el mejor de sus momentos. De hecho, desde la llegada al poder de los socialistas tras la moción de censura que echó de la silla presidencial al Gobierno del Partido Popular, las medidas económicas anunciadas por Pedro Sánchez y su gabinete han sido cuestionadas por el supervisor español en varias ocasiones. Ayer, en el que ha sido el encontronazo más fuerte, directo y a viva voz, la secretaria de Estado de Empleo, Yolanda Valdeolivas, con las cifras de paro de mayo en las manos, no dudó ni dos segundos en enmendar la plana al servicio de estudios del Banco de España y al propio gobernador, Pablo Hernández de Cos, al que acusó de provocar alarma social y de falta de rigurosidad, por lo que le exigió que pidiera perdón.

«Los malos augurios a los que nos tiene acostumbrados el Banco de España y su gobernador no se corresponden con la realidad y para nuestro lamento producen alarma», argumentó Valdeolivas ante los medios de comunicación, en la rueda de prensa de valoración de los datos del paro, donde ha pedido a la institución monetaria que «reconozca su error», porque los datos de contratación «son mostrencos», recordando además que «el mercado de trabajo es muy sensible».

Estilo Donald Trump

Pero no fue solo el ataque más directo a la independencia de un organismo regulador -requisito, por cierto, indispensable para formar parte del euro-, sino que es la primera vez que un miembro de un Ejecutivo español -«en un estilo más propio del presidente norteamericano Donald Trump y sus ataques directos a la Reserva Federal», apunta el economista Daniel Lacalle-, pone en duda la forma de realizar los análisis del supervisor al dejar caer que podrían ser datos no rigurosos. «Quiero pensar que los datos del Banco de España se hicieron de forma rigurosa», dijo Valdeolivas.

Precisamente por ello, la secretaria de Estado de Empleo consideró que, con ese mismo rigor, la institución debería reconocer este error que ha producido «alarma inconsistente» y pedir perdón. Puestos en contacto con el supervisor, fuentes del Banco de España no quisieron hacer comentarios ni valoraciones sobre estas declaraciones de Valdeolivas.

Efecto prematuro

Y es que la secretaria de Estado hacía alusión directa al último informe anual de 2018 del Banco de España, hecho público la semana pasada, en el que se apuntaba que era «prematuro» afirmar que la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) del 22,3% hasta 900 euros, aprobada para este año, no estuviera impactando en el empleo, ya que se disponen de «muy pocos datos agregados», e insistía en la conveniencia de ligar las subidas salariales al aumento de la productividad.

Aún así y pese al aumento de las afiliaciones en el arranque de año, el Banco de España rechaza que la subida del salario mínimo no haya tenido efecto, como admitió hace poco la Autoridad Fiscal. El supervisor calculó a principios de año que el incremento del SMI destruiría 125.000 empleos. Ahora bien, cuando se publique la Muestra Continua de Vidas Laborales del INE en el verano de 2020, publicarán un análisis del efecto de la subida del salario mínimo, porque como los datos de la EPA que han sido publicados no son pormenorizados, sino agregados, señalan que no se puede hacer aún una evaluación de la medida.

Recuperación de la Eurozona

Fuentes del organismo señalaron a ABC que es «prematuro» calibrar el efecto de la medida, pero sospechan que el aumento de la contratación tiene más que ver con la recuperación de la Eurozona en el primer semestre, lo que ha podido compensar el impacto del alza del SMI. «Si entonces los datos dicen que nos equivocamos, lo publicaremos», especificaron estas fuentes. Mientras, el economista Carmelo Tajadura afirmó al respecto que «es pronto para sacar conclusiones, ya que precisamente los datos de este mes se han quedado por debajo de las previsiones. Además, merece mayor crédito un órgano independiente y técnico que un ejecutivo partidista».

El servicio de estudios de BBVA sí fue más lejos y afirmó ayer que «el aumento del SMI podría incidir negativamente en la actividad y la ocupación. Para España estimamos una reducción de entre el 0,9% y el 1,6% de la ocupación, dependiendo de en qué grado las empresas absorban el aumento salarial o lo trasladen a precios. En cualquier caso, el alza del SMI tendrá un impacto desigual por CC.AA.».