Oficina de Hacienda en plena Campaña de la Renta
Oficina de Hacienda en plena Campaña de la Renta - EFE

El Tribunal de Cuentas critica el descontrol de las ayudas fiscales

Detecta 134 beneficios no cuantificados y denuncia su falta de justificación

MADRIDActualizado:

El sistema tributario español ha sido comparado frecuentemente con un queso gruyer, por la cantidad de agujeros en forma de beneficios fiscales que reducen considerablemete la recaudación y que han motivado no pocas reprimendas desde Bruselas. El Tribunal de Cuentas publicó ayer un informe en el que analiza la actuación de la Agencia Tributaria en relación a estas bonificaciones, que también afecta a la Dirección General de Tributos, del Ministerio de Hacienda. El órgano de control concluye que si bien hay 353 beneficios –en forma de deducciones, exenciones y demás– «solo 219 fueron cuantificados». Es decir, 134 ayudas fiscales, una tercera parte, estaban sin cuantificar a fecha de 2015.

«Por tanto, los Presupuestos no contienen, ni cuantifican todas las figuras que reducen los ingresos tributarios, por lo que el Tribunal concluye que no cumplen su finalidad de reflejar, dentro de los Presupuestos Generales del Estado, la disminución de la capacidad recaudatoria que se produce como consecuencia de la existencia de tales beneficios fiscales», sentencia el Tribunal, que «detecta debilidades en la integridad de los Presupuestos para reflejar la disminución de los ingresos tributarios» en contra de lo que recoge el artículo 134.2 de la Constitución.

Los motivos alegados son que el importe de las ayudas era mínimo, que la estimación sería muy deficiente, que el coste de la gestión era elevado o que no se disponía de la información necesaria. En 2015 los beneficios redujeron los ingresos en 40.719 millones: 15.216 millones en el IRPF, 18.383 millones en IVA, 13.949 millones de Sociedades y 3.168 de otros tributos.

Además, el órgano observa que no hay documentación para conocer hasta qué punto se cumplen las previsiones de las cuentas, lo que «imposibilita conocer anualmente las desviaciones que existen entre las cantidades presupuestadas y las reales». La Dirección General de Tributos alega que esa documentación existe si bien no se publica y «no se recoge en un único documento».

A lo largo de 187 páginas de minucioso informe que incluye alegaciones de los organismos aludidos, el Tribunal de Cuentas también critica la arbitrariedad en la aprobación de estos beneficios fiscales, ya que ni se fijan objetivos ni duración de los mismos en numerosos casos. «Ni el propio legislador establece en todos los casos los objetivos de política económica y social que se persiguen al implantar un beneficio fiscal», concluye el Tribunal. El Ministerio alega que sí existen estudios de impacto.

El órgano también apunta a la propia Agencia Tributaria, al subrayar que respecto a los tres principales tributos (IVA, IRPF y Sociedades) el Fisco «únicamente resuelve en torno a la mitad de los filtros que se activan cada año para el control de los beneficios fiscales». En la declaración de la Renta, «el 61% de los datos utilizados para la comprobación de estos filtros eran erróneos, quedando, por tanto, un elevado número de declaraciones retenidas para su resolución como consecuencia de una información inexacta».

Fuentes tributarias destacan que este control solo incluye el brazo extensivo: los filtros solo son la parte automatizada e informática de la detección de fraude, a la que se añaden otras herramientas de riesgo. «La existencia de un mayor o menor porcentaje de filtros resueltos no tiene por qué indicar un mayor o menor control de un determinado beneficio fiscal», apuntan. Como fuere, el Tribunal de Cuentas recomienda un incremento de personal para el Fisco.