EFE

Unas 100 personas se concentran en Palma en favor de que sigan llegando cruceros a Mallorca

La Patronal PIMEM presenta un manifiesto en el que se insta a las distintas administraciones a proteger esta actividad económica

Palma de MallorcaActualizado:

Unas cien personas se concentraron este martes por la tarde en la Estación Marítima número 2 del Puerto de Palma, en apoyo del acto convocado por la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM) para hacer un llamamiento en defensa de que siga el turismo de cruceros en la capital balear.

El presidente de la citada patronal, Jordi Mora, leyó un manifiesto de seis puntos, firmado por 41 entidades empresariales y de comerciantes, en el que se reivindica «la importancia que tiene dicha actividad —la de los cruceros— en la vida social y económica de los comercios y empresas de Palma». Mora expresó también la importancia de que se establezcan una serie de líneas para la posible «convivencia entre actividad económica y respeto al medio ambiente». Asimismo, hizo un llamamiento al diálogo entre las diferentes partes y a «respetar la opinión de todos los interlocutores para llegar a una solución conciliadora».

En el mencionado manifiesto, titulado «Sí a los cruceros», se solicita que las autoridades pertinentes «tomen las medidas necesarias para proteger esta actividad económica y los puestos de trabajo que la misma conlleva, ante el riesgo de que las compañías acaben optando por otros destinos». Igualmente, se solicita que las distintas administraciones «realicen una gestión ordenada de la actividad y de los flujos de visitantes».

Desde PIMEM también se defiende la necesidad de realizar, con los fondos de la ecotasa, un estudio «riguroso, imparcial y continuado» sobre la posible contaminación provocada por los cruceros. Gracias a dicho estudio independiente, «se aportarían datos específicos que ayudarían a la mejora del sector y a una mejora de la convivencia».

La posición del tripartito

Cabe recordar que la pasada semana la regidora de Modelo de Ciudad del Ayuntamiento de Palma, Neus Truyol, de MÉS, se reunió con el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Joan Gual de Torrella, en un encuentro en el que Truyol pidió avanzar en la limitación de los cruceros que llegan diariamente a la capital balear.

En principio, la limitación deseada por el equipo de gobierno municipal tripartito, conformado por el PSOE, Podemos y MÉS, no se podrá llevar a cabo por ahora, al estar ya planificado el calendario de llegada de cruceros hasta el año 2021. Así lo reconoció ayer Truyol, quien dijo que el consistorio abogará hasta entonces por intentar reducir el posible impacto medioambiental y de presión humana provocado por los cruceros.

Esta posición crítica es mantenida también, en lo esencial, por el Gobierno balear, que preside por segunda vez consecutiva la socialista Francina Armengol. En la sesión de investidura celebrada el pasado mes de junio, Armengol afirmó que es necesario definir «hasta qué punto el actual modelo de turismo de cruceros encaja con nuestros objetivos». En ese sentido, la líder socialista abogó por «fijar un techo que sea sostenible social y económicamente». Además, recalcó que uno de los objetivos prioritarios en esta nueva legislatura debe ser «diversificar» la economía del archipiélago.

En ese contexto, el pasado 15 de julio representantes de una veintena de entidades ciudadanas entregaron en el Consulado de Mar, sede del Ejecutivo autonómico, un total de 10.316 firmas de personas que han dado su apoyo al «Manifiesto contra los megacruceros», promovido por dichas entidades. El citado documento pide, entre otras medidas, «poner límites a la afluencia de megacruceros en el puerto de Palma, con un máximo de uno al día, regulando las visitas de los cruceristas a un número máximo de 4.000 personas diarias».