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¿Cómo puedo conocer las reformas que necesita una vivienda de segunda mano?

Hay que poner especial atención a los posibles defectos estructurales o de construcción que la vivienda pueda presentar, teniendo en cuenta que muchas veces no son visibles.

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Estoy buscando una vivienda de segunda mano. He visitado algunas y la verdad es que la mayoría necesitan más que una puesta a punto. Sin embargo, como no soy experto, no sé a ciencia cierta qué grado de reforma necesitan algunas de las casas que he visto. ¿Qué preguntas sobre las instalaciones o sobre el estado de la vivienda en general debería hacerle al propietario? ¿Existe alguna forma de corroborar la información que me proporcione? ¿Debería visitar la casa que me interese una segunda vez con un arquitecto? (Consulta de Belén Castaño)

Responde Ferran Font, director de Estudios de Pisos.com

Comprar una casa a reformar tiene varias ventajas respecto a comprar una casa nueva. El precio del inmueble es uno de los elementos más valorados, así como la posibilidad de redefinir la distribución a lo que se necesite o poder escoger los elementos propios de nuestra futura vivienda. De todas formas, el hecho de reformar la casa independientemente de lo ambiciosa que sea la reforma, no lo exime de riesgos a los que obligatoriamente hay que prestar atención.

En la comprobación del estado del edificio es importante conocer lo más básico de la casa, como los metros útiles, repasar que en todas las habitaciones exista una ventana como mínimo, disponer de un plano de la vivienda y conocer los muros de carga o las vigas maestras para proyectar cómo queremos que sea nuestro hogar. Las instalaciones de las que disponga la casa definirán el precio de la reforma ya que no es lo mismo poder aprovechar lo existente que tener que cambiar instalaciones de agua, electricidad, gas o tener que instalar de nueva un sistema de calefacción central.

Por último hay que poner especial atención a los posibles defectos estructurales o de construcción que la vivienda pueda presentar, teniendo en cuenta que muchas veces no son visibles. Lo más importante a comprobar en estos casos es si existen grietas visibles en el interior del piso o el edifico, si hay humedades, tuberías o bajantes mal instalados o en mal estado, o si la estabilidad de la vivienda se ve comprometida.