El escaso calibre de las aceitunas marcará esta campaña
El escaso calibre de las aceitunas marcará esta campaña - José Manuel Vidal / Efe

El 20% de la cosecha de verdeo se derivará a molino

La alta producción de las variedades de aceituna de mesa ocasiona problemas de calibre en gran parte de la cosecha, que no podrá destinarse a aderezo

SEVILLAActualizado:

Los olivos están cargados de aceitunas en el campo. Sin embargo, este año, la recolección se retrasará al menos tres semanas de la fecha tradicional, por lo que, como mínimo, hasta finales de septiembre no arrancará la campaña del verdeo en la provincia de Sevilla. La razón no es otra que el retraso en la maduración de las aceitunas provocada por las suaves temperaturas de los primeros meses del verano.

El clima es también responsable del buen cuaje del fruto tras las importantes precipitaciones caídas durante la primavera, lo que se traduce en una producción récord este año, la mayor de la última década. De hecho, la Interprofesional del sector, Interaceituna, da un aforo de cosecha de 627.000 toneladas frente a las 563.000 producidas en 2017.

Este aumento productivo, muy significativo en las principales variedades comerciales de aceituna (manzanilla y hojiblanca) implica que «al estar el olivo más cargado, el tamaño medio de los frutos es muy pequeño», explica el responsable de la sectorial de aceituna de mesa de Asaja Sevilla, José Vázquez, quien alerta de que «al menos el 20% de la cosecha verdeable habría que desviarla a molino, ya que la industriapaga los tamaños de 380 para arriba a precios irrisorios, por los que no le interesa al agricultor destinarlos a aderezo».

El olivar «empieza ya a sufrir la carga del fruto», por lo que «si de aquí a un mes no llueve habría que incrementar ese porcentaje y podríamos perder hasta el 40% de la cosecha verdeable por falta de calibre», pues «las temperaturas y la cantidad de agua que caiga durante la recolección determinará, en gran medida, el volumen final de la producción de aceitunas que se destinarán a mesa o a molino».

El técnico de la patronal agraria recuerda que el aceite de oliva pasa por buenos momentos, con precios que rondan los tres euros el kilo, por lo que aconseja a los agricultores «que se dejen de romanticismo y sean prácticos», y recomienda «que desvíen los tamaños pequeños de aceituna a la industria almazara para obtener más rentabilidad por su cosecha».

En este sentido, José Vázquez apunta que «pese a que la variedad hojiblanca por su doble aptitud es la que más se ajusta a su entrada en molino», incluso la variedad gordal de tamaño no comercial «debe destinarse a fabricar aceite». De esta forma, además de que los productores de verdeo tendrían más rentabilidad, «la cosecha bajaría de esas 627.000 toneladas aforadas a unas 502.000 toneladas y los stocks se reducirían sensiblemente en la misma proporción, lo que sería positivo para todo el sector».

Aforo por variedades

Interaceituna prevé una cosecha de aceitunas manzanilla de 215.000 toneladas, una producción muy alta y, por ello, con muchas parcelas con frutos de pequeño calibre, exceptuando la zona de influencia de Arahal-Morón, donde la cosecha es menor pero con mejor calibre del fruto. En cuanto a la variedad gordal, se estima una producción de 41.000 toneladas, sumando cuatro campañas consecutivas con aumento de cosecha.

Respecto a la hojiblanca, el aforo da 283.000 toneladas, y se aprecian «parcelas muy cargadas, con fruto pequeño, que presumiblemente tendrán que destinarse a aceite», destaca la Interprofesional.

Así las cosas, a España y sobre todo a la provincia de Sevilla, líder en la producción de las aceitunas manzanilla y gordal, se le presenta «una campaña de verdeo complicada», con mercados clave para el sector, como es el caso de Estados Unidos, en quiebra tras los aranceles impuestos por el Gobierno de Donald Trump a la aceituna negra española.

No obstante, Asaja Sevilla se muestra optimista, pues entiende que «el mercado estadounidense no se va a perder, entre otras cosas, porque también es importante para la aceituna verde, sobre la que no pesan aranceles». Respecto a la aceituna negra, aunque la situación es muy preocupante, «todo el sector y la Administración está trabajando para minimizar los perjuicios». De hecho, ya hay cooperativas que van a exportar aceitunas para que el proceso de oxidación se haga en Estados Unidos, con lo cual «perderemos el valor añadido pero no todas las ventas a ese destino».

Por su parte, la patronal agraria continúa demandando viejas reivindicaciones del sector productor, como la IGP Aceituna Manzanilla y Gordal de Sevilla, que vendrían a prestigiar el producto; que la normativa contemple la obligatoriedad de indicar el origen y la variedad de las aceitunas envasadas que se venden en los lineales; una ayuda asociada para el sector en la próxima reforma de la PAC; y un sistema de autorregulación de mercado con cobertura legal al estilo del almacenamiento privado del aceite de oliva.