Crisis en Abengoa
La administración concursal urge una salida para Abengoa con el fin de evitar su quiebra irreversible
La multinacional negocia su venta a un fondo y espera la ayuda de la SEPI un año después de que se anunciara un acuerdo de refinanciación que nunca se firmó

«El factor tiempo opera de manera crítica». Con estas palabras, el informe de la administración concursal de Abengoa, que ejerce EY Abogados, deja claro al Juzgado Mercantil de Sevilla que si no se encuentra una solución a la crisis de Abengoa «en el plazo ... más corto posible», el grupo podría encontrarse en «situación de default generalizado e irreversible». Abengoa está pendiente de que la SEPI apruebe la inyección de 249 millones de euros que le ha solicitado, condición impuesta por el fondo estadounidense TerraMar Capital para refinanciar y comprar el 70% de Abenewco1, la filial de la multinacional que concentra sus activos y el negocio de ingeniería de construcción e infraestructuras de tipo concesional.
En su informe provisional de Abengoa, EY Abogados no sólo hace una radiografía de la empresa, sino que recoge una propuesta posible de convenio sugerido por la concursada si finalmente TerraMar entra en la compañía. El informe refleja la difícil situación financiera de la compañía, sus problemas de liquidez para afrontar pagos, la lista de acreedores y el volumen adeudado reconocido (más de mil millones), incluidos los créditos litigiosos.
Tras retirarse la oferta de los dueños de los hermanos mexicanos Amodio (dueños de OHL) por Abengoa, sólo queda en la mesa la oferta de TerraMar Capital , que "prestaría" 60 millones de euros a Abenewco1 y después desembolsaría 140 millones en forma de deuda, acordando que adquiriría el 70% de esa filial por 60 millones. No obstante, Clemente Fernández, líder de AbengoaShares, accionistas críticos con el consejo, anunció antes de verano que preparaba otra oferta. Al respecto, el informe de EY dice que «en todo este proceso, el factor tiempo opera de manera crítica. Considerando la concurrencia de múltiples grupos de interés que son sujetos de derecho y obligaciones respecto de Abengoa S.A. y del grupo Abengoa, y la situación financiera de éste, cuyo deterioro progresivo condiciona de manera creciente su capacidad operativa, la presentación y gestión de posibles nuevas ofertas debe necesariamente acortarse en el plazo imprescindible para asegurar que las mismas son una solución real y efectiva, aceptable para las demás partes en los negocios e instrumentos jurídicos afectados, y que puede negociarse e implementarse en el plazo más corto posible, antes de que el grupo pueda encontrarse en situación de default generalizado e irreversible».
Tensiones de tesorería
La administración concursal indica que tanto la refinanciación proyectada, el concurso y el convenio que pudiera resultar están condicionados «por las tensiones de tesorería a corto plazo que afectan a Abengoa S.A. y al grupo Abengoa, tensiones que imponen la necesidad de obtener con carácter inmediato financiación e instrumentos de garantía que permitan asegurar la continuidad de las operaciones y la atención de las obligaciones corrientes imprescindibles para sostener la actividad, como paso intermedio hasta que se cumplan las restantes condiciones que activarían la inyección de fondos y avales».
El informe de la administración concursal llega un año después de que en agosto de 2020, el entonces presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo, anunciara un plan que salvaría a la multinacional: un acuerdo con los acreedores, los bancos, el ICO y fondos. El acuerdo de reestructuración financiera no se firmó finalmente con la excusa de que la Junta de Andalucía no había aportado 20 millones de euros y en febrero de 2021 la matriz, Abengoa S.A., solicitó el concurso de acreedores en el Juzgado Mercantil de Sevilla.
En julio pasado, el juez aceptó la petición de EY de suspender las facultades de administración del actual consejo de Abengoa, presidido por Juan Pablo López-Martos . Abengoa S.A., cuya cotización está suspendida desde julio de 2020, es la sociedad dominante de 286 compañías. Abengoa, cuya actividad se concentra sobre todo en generación de energía y agua , tiene -según el informe provisional de la administración concursal- niveles de solvencia muy limitados porque no genera activos líquidos.
«Esta situación supone constantes tensiones de liquidez», que le ha generado dificultades para pagar las nóminas, por ejemplo. Su ratio de endeudamiento indica que Abengoa S.A se ha financiado con recursos ajenos, mientras que su ratio de solvencia (la capacidad de la compañía para hacer frente en el coro plazo a los compromisos de pagos adquiridos) sufre un empeoramiento progresivo.
Deudas por más de mil millones de euros
En mayo, sus fondos propios eran de -411,7 millones de euros tras acumular pérdidas de ejercicios anteriores por 2.641 millones de euros. En el balance confeccionado por EY Abogados a 31 de mayo de 2021, figura un activo de 619 millones de euros, principalmente acciones en filiales. Así, tiene el 100% de Abenewco2 y esta, es a su vez, es dueña de Abenewco2 bis. Esta última es propeitaria de Abenewco1, a la que se trasvasaron todos los activos y el negocio del grupo tras el rescate de 2019.
Según ese balance, Abengoa S.A. acumulaba en mayo deudas por más de mil millones de euros : 725 millones de euros a corto plazo con empresas del grupo (360), entidades financieras (283) y acreedores (78), y a largo plazo por 306 millones de euros con empresas del grupo (250) y entidades financieras, entre otros.
Pérdida de su principal fuente de ingresos
Y lo peor de todo, es que en 2020 Abengoa perdió el contrato que más ingresos le reportaba en los últimos tiempos, el de operación y mantenimiento que el Establecimiento Permanente de Marruecos tenía con el organismo público de dicho países (Office National de L'Electricite Et De L'Eau Potable), de las plantas de cinco combinado y termosolares de Ain Beni Mathar. «Este contrato suponía el principal ingreso de Abengoa S.A.» en 2020 y 2021, por lo que su pérdida impactó en la cuenta de resultados, haciéndose incluso más patente en la de este año.
En 2018, Abengoa perdió 431 millones; 487 millones en 2019, mientras que en 2020 las cuentas arrojarían un saldo positivo de 11,1 millones de euros. En mayo de 2021, la empresa perdía en este ejercicio 34,7 millones de euros, sobre todo por la pérdida del contrato de Marruecos.
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete
Esta funcionalidad es sólo para suscriptores
Suscribete