El «C295 NG» aseguraría carga de trabajo en Sevilla hasta 2024
Imagen del C295 en su versión AEW, equipado con un radar de alerta temprana - efe
aeronáutica

El «C295 NG» aseguraría carga de trabajo en Sevilla hasta 2024

Airbus sustituirá los componentes metálicos del avión por fibra de carbono. El programa está supeditado a la salida de la crisis de Alestis

luis montoto
sevilla Actualizado:

Los últimos datos de la negociación entre Airbus y la Junta de Andalucía para solucionar la crisis de Alestis han puesto de relieve el momento crucial que vive el sector. Si el proveedor andaluz se salva finalmente de la liquidación, Airbus podría dar luz verde a una profunda actualización de su modelo C295, una de las aeronaves de transporte militar que se ensamblan en Sevilla.

Bajo esta premisa, la compañía pondría en marcha un nuevo programa —denominado C295 New Generation—, que conllevaría una profunda renovación de su estructura para sustituir buena parte de sus componentes metálicos por elementos de fibra de carbono (un material sensiblemente más ligero y, por lo tanto, más eficiente). La otra clave importante de esta medida es que implicaría a un numeroso grupo de proveedores de la región, como las firmas Consur, Aerosur o Inespasa. El grupo también baraja hacer mejoras aerodinámicas que permitan a este modelo ahorrar combustible.

El inicio de un nuevo programa es una de las noticias más importantes que se dan en este sector industrial. En el caso de Airbus Military, aunque su modelo más conocido es el A400M (el mayor avión de transporte militar de fabricación europea), el aparato con más cuota de mercado es el C295, que entró en servicio en 2001 en el Ejército del Aire. Desde entonces, ha entregado más de 90 unidades y tiene en cartera otras 114. Además, este año las ventas del C295 se han quintuplicado. Si en 2011 se contrataron cinco aviones, en 2012 ya acumula 24 operaciones.

La puesta en marcha del programa C295 New Generation es «un paso decisivo» para garantizar el futuro a largo plazo de esta aeronave. Según las estimaciones de la propia compañía, «garantizaría la carga de trabajo hasta 2024», tal como ha podido saber ABC.

El C295 es un avión de transporte militar derivado del CN235 (que también se fabrica en Sevilla), que se emplea en misiones humanitarias, en operaciones de despliegue de fuerzas de intervención rápida y en la seguridad del territorio. Técnicamente, se le atribuye gran autonomía en condiciones duras, sobre los desiertos de Oriente Medio o las regiones polares, en operaciones de ayuda, de evacuación de zonas catastróficas, o militares como las de Bosnia o Afganistán.

A lo largo de los últimos años, Airbus Military ha desarrollado distintas versiones, como el Persuader (equipado para hacer labores de patrulla marítima) o la denominada AEW, en cooperación con la compañía Israel Aerospace Industries (IAI), que está provisto de un radar de alerta temprana.

Ahora, si el programa C295 New Generation se pone en marcha, y gracias al uso de materiales más ligeros, podría convertir a este modelo en un avión más atractivo para las Fuerzas Armadas de todo el mundo y, por ello, podría facilitar que se sigan desarrollando nuevas versiones.

Condiciones

Tal como desveló ayer ABC, la luz verde a este programa está supeditada a la resolución de la crisis de Alestis. Con esta baza, la oferta de Airbus permitiría recomponer las relaciones entre la Junta de Andalucía y el grupo industrial.

De hecho, el consorcio aeronáutico ha prometido lanzar esta nueva versión de su aeronave en enero y, en ese momento, el Gobierno de José Antonio Griñán podría capitalizar toda la comunicación y «colgarse la medalla». En paralelo, Airbus Military también ha pedido facilidades a la Administración autonómica para poder financiar la iniciativa.

En cualquier caso, el requisito indispensable para que esto pueda ocurrir es arreglar el problema societario de Alestis o, lo que es lo mismo, acelerar la salida del empresario vasco Gaizka Grajales (Alcor), el socio industrial en cuyas manos la Junta puso esta empresa. Tras años de desastrosa gestión (agravada por la incorporación a la compañía de 340 ex trabajadores de Delphi), Airbus ha cedido en sus pretensiones iniciales y ha hecho una oferta económica a Grajales para que abandone la compañía que podría rondar los 12 millones. A su vez, el empresario vasco ha rebajado su listón. De los 62 millones que exigió en un principio (el teórico valor de sus activos en el momento de la fusión), a los menos de 20 millones que pide ahora.

Presiones

La Junta de Andalucía está presionando para beneficiar al empresario vasco. El director de la agencia pública Idea le ha dicho a los responsables de Airbus Military que «con dos o tres millones más se soluciona el tema de Alestis», invitando así al grupo a que suba la oferta a Gaizka Grajales (uno de los grandes beneficiarios del «fondo de reptiles», y con quien la Junta de Andalucía falseó documentos para pagar las subvenciones destinadas a las nóminas de los ex Delphi). Con esos millones, «la resolución sería inmediata».

Ahí está el gran escollo. En este momento es difícil elevar la oferta, ya que el consejo de Airbus no está dispuesto a poner más dinero para propiciar la salida de Alcor.