Miguel Antoñanzas, Juan Bravo y Francisco Areteaga
Miguel Antoñanzas, Juan Bravo y Francisco Areteaga - Rocío Ruz
Cumbre en Sevilla sobre el nuevo modelo energético

Antoñanzas defiende «una transición energética justa que no deje atrás ni vencedores ni vencidos»

El presidente del Club Español de la Energía pide «marcar bien el camino para evitar los errores del pasado»

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El Club Español de la Energía (Enerclub) ha celebrado esta mañana en Sevilla una jornada sobre la transición hacia nuevos modelos energéticos, con el patrocinio de Cepsa y la colaboración de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA).

El consejero de Hacienda, Industria y Energía de la Junta de Andalucía, Juan Bravo, ha participado en la inauguración de este encuentro, que ha abierto el presidente de Enerclub, Miguel Antoñanzas Alvear, y en el que participan reepresentantes de empresas, instituciones y asociaciones del sector.

«Tenemos que hacer una transición energética justa que no deje a atrás ni vencedores ni vencidos, que sea inclusiva y saque adelante a todas las personas», ha destacado Antoñanzas. Para lograrlo, el empresario considera que es muy importante «explicar las decisiones que se tomen a la sociedad» y ha advertido de que «si no se explican bien, no saldrán adelante porque nos las frenarán».

Miguel Antoñanzas ha destacado que el Club Español de la Energía lleva más de 35 años representando a todo el sector y, según ha remarcado, «no es un lobby, sino todo lo contrario», en el que participan instituciones, compañías de consultoría, empresas energéticas y asociaciones de consumidores.

«Todos los interesados en la energía están en el Club para buscar consenso hacia una sociedad mejor. Para descarbonizar hay muchas y diferentes soluciones, hace falta que políticos, reguladores. empresas y ciudadanos nos pongamos de acuerdo», ha incidido Antoñanzas.

Ante el objetivo de lograr «una transición energética justa», el representante del sector ha señalado que «Andalucía cuenta con la energía y las nuevas tecnologías que llegan» y ha insistido en que las instituciones,lso reguladores, las empresas y las personas han de «marcar el camino para evitar los errores que se cometieron en otros procesos y establecer el ritmo adecuado».

Según el presidente de Enerclub, «la tecnología marca el camino, pero, al final, la política y la regulación mandan». En este sentido, Miguel Antoñanzas ha apuntado que los consumidores con las nuevas tecnologías «son capaces de tomar decisiones a la hora de comprar un coche eléctrico o de consumir la energía de una u otra manera y son los que «acelerarán o retrasarán el modelo de cambio energético».

En el acto de apertura de la jornada, el vicepresidente de la CEA y director general de Endesa en Andalucía y Extremadura, Francisco Arteaga, ha señalado que existe «una emergencia climática» que obliga a cambiar el modelo energético «ante la amenza de calentamiento global». Para Arteaga, es posible «cambiar esa tendencia y reconducir de forma sostenible la situación» con medidas como la electricificación del transporte.

El peso de Cepsa en Andalucía

Por su parte, Juan Antonio Vera, jefe de Operaciones de Cepsa, ha recordado que esta compañía «lleva 52 años moviendo a Andalucía», donde tiene concentrados todos sus activos en España, con las refinerías de petróleo y las dos plantas petroquímicas de Huelva y Algeciras como grandes locomotoras.

El el marco de la transición energétiva que se plantea Europa, Cepsa está dando pasos como la entrada en el sector de la energía eólica y el impulso a proyectos de innovación como la planta de biocombustibles de última generación que ha desarrollado en Algeciras sobre la factoría que compró a Abengoa.

La reducción en un 40% la huella medioambiental de las plantas andaluzas es otro hito que ha destacado el alto directivo de Cepsa, quien ha demandado el apoyo de las instituciones para recorrer el camino de la transformación del modelo energético en Andalucía y en España. En este sentido, Juan Antonio Vera ha subrayado que «la seguridad jurídica para las inversiones a largo plazo que han de afrontrar las empresas es clave para la transición».