Manuel Contreras, consejero delegado de la empresa andaluza Azvi
Manuel Contreras, consejero delegado de la empresa andaluza Azvi - ABC
Economía

Azvi busca una constructora en California o Texas para entrar en Estados Unidos

Negocia alianzas con fondos de inversión para optar a las nuevas líneas del Metro en Sevilla, así como otros proyectos en México, Chile y Colombia

SevillaActualizado:

La empresa andaluza Azvi, controlada por la familia Contreras, quiere entrar en el mercado estadounidense comprando este año una constructora local, según ha anunciado Manuel Contreras, consejero delegado de la compañía. Azvi, con actividad en los sectores de la construcción, concesiones e inmobiliaria, ha salido ya de compras por los estados de California y Texas buscando una empresa con una facturación de entre 20 y 30 millones de euros. «Estamos interesados en una constructora estadounidense cuyo dueño no tenga relevo generacional, por ejemplo, y quiera desprenderse de la compañía», añade.

En Estados Unidos no hay grandes empresas constructoras de ámbito nacional porque normalmente se exige para optar a una licitación un aval por el 100% del importante del importe de la obra, lo que garantiza su ejecución, según Contreras. Eso explica que sea un sector más atomizado en el que Azvi ha visto la oportunidad de entrar, sobre todo en California, donde también hay posibilidad de contratos de tranvías. «Buscamos una empresa constructora estadounidene donde el dueño no tenga relevo generacional y quiera desprenderse de la compañía», añade.

Azvi cerró 2018 con una cifra de negocio de 344 millones de euros, un 4,4% menos que el año anterior. Su ebitda alcanzó los 35,2 millones de euros, un 1,4% superior al de 2017. Las elecciones federales en México y Brasil ralentizaron las licitaciones de obras públicas en esos países, lo que les ha impedido cumplir sus previsiones de ingresos.

Contreras explica que ya se está recuperando la licitación pública en México tras la toma de posesión del nuevo presidente el pasado mes de diciembre, por lo que la compañía espera recuperar su crecimiento orgánico en 2019, alcanzando los 415 millones de euros de ingresos.

Azvi ha compensado la caída del negocio en México en 2018 con la recuperación de la licitación en España, sobre todo de Adif. Azvi espera que el Ejecutivo socialista reactive la SE-40, donde tiene una UTE con OHL y Sando para hacer los túneles que salven el Guadalquivir. Esa UTE invirtió hace más de ocho años 40 millones de euros en una tuneladora para la SE-40 que está almacenada a la espera de que se ponga en marcha la obra. «Un millón de euros anual cuesta la conservación, almacenaje y vigilancia de esa tuneladora», ha informado Manuel Contreras, quien subraya que no está obsoleta pero su puesta a punto exige al menos un año.

Mercado extranjero

Por áreas geográficas, el 32% de los ingresos de Azvi provienen de España, el 24% de Europa y Oriente Medio, un 19% de América del Norte y Centroamérica y un 12% de América del Sur. En 2018 la compañía ha dado un giro estratégico, pivotando de la Europa Central a la Europa del Norte, donde ha ganado contratos en Noruega. Azvi ha licitado también en Suecia y se ha clasificado para una concesión en Letonia y Dinamarca. «Es un mercado maduro pero con ganas de invertir, tiene mucha seguridad jurídica y dinero», explica Contreras, quien indica que esos gobiernos han mostrado predisposición a empresas extranjeras.

Fuente: Azvi
Fuente: Azvi - ABC

Asimismo, Contreras ve una oportunidad de negocio en el hecho de que Noruega y Suecia tiene malas infraestructuras de carretera y ferroviarias como consecuencia de la Guerra Fría, por lo que las conexiones Norte-Sur son pésimas.

En Oriente, Azvi está ya en Qatar haciendo carreteras, pero ha puesto sus ojos en Emiratos Árabes, donde se ha centrado en el proyecto de interconexion ferroviaria de todo el país, así como con Omán y Arabia Saudita. Tampoco pierde de vista esta empresa el desarrollo del tranvía y de las conexiones aeroportuarias en Emiratos Árabes, donde se pretende hacer el mayor hub de conexión Asia-Europa. Para optar a algunos de esos proyectos, Azvi irá con socios locales.

En Latinoamérica, Azvi espera la licitación del tranvía de Barranquilla, en Colombia, por 400 millones de euros, para lo cual ya tienen a un fondo internacional como posible comprador del proyecto.

En la mayoría de proyectos en el extranjero, Azvi va de la mano de fondos de inversión, de modo que la empresa aporta la ingeniería, mientras que los segundos garantizan el músculo financiero. Esa fórmula la usará para optar a proyectos en México, Chile, Colombia e incluso Andalucía, donde ya anuncia que competirá por hacerse con alguna de las nuevas líneas de Metro de Sevilla, que podrían licitarse por unos 1.400 millones de euros. También quieren optar al proyecto de ampliación del tranvía de Sevilla desde San Bernardo a Santa Justa, indican las mismas fuentes.

«Aunque vamos con fondos de inversión, nosotros tenemos una participación pequeña con la idea después de quedarnos con la concesión y el mantenimiento de eos proyectos, lo que que nos garantiza unos ingresos recurrentes. Esa fórmula nos evita endeudarnos», añade Contreras, quien admite que la idea de la empresa es virar a largo plazo el negocio hacia las concesiones sin abandonar nunca la construcción.

Reducción de la deuda

Actualmente, la deuda de Azvi, que llegó a estar en más de 200 millones, se sitúa ahora en unos 70 millones. Para reducir su deuda, Azvi ha vendido activos, como la concesión de carretera de Michoacan (México), su participación en el metro de Málaga o el parking del Hospital Virgen del Rocío, que le reportó unos 150 millones de euros. La venta de Michoacan se firmó en 2018 pero el cobro se producirá a finales de junio. Con el dinero de Michoacan podrá presentarse a otros cuatro proyectos en México. «Queremos tener a medio plazo deuda corporativa cero. Otra cosa es la deuda que se generen por proyectos», destaca.

El 73% de los ingresos de Azvi provienen de la construcción, en tanto que las concesiones le reportaron 90 millones. Actualmente, Azvi tiene una cartera de construcción de 660 millones de euros, un 29% superior a la de 2017, estando el 63% en el mercado extranjero. El 90,3% de la cartera de construcción corresponde a obra civil de carreteras y ferroviarias, y el resto se lo reparten obras civiles, hidráulica y de edificación. En cuanto a las concesiones, su cartera asciende a 3.401 millones, de los que dos terceras partes están también en el extranjero.

Las principales obras de construcción en 2018 corresponden a obras de carreteras en México (82,6 millones), de ampliación de una ruta en Costa Rica (75,6), de vías e instalaciones en un túnel de Bergen, en Noruega (53,1), y de la remodelación de la estación Madrid-Chamartín (39,9), la Alta Velocidad Peralta-Olite, en Navarra (24,3) y elc ambiador y vía Campomanes-Pola de Leña (13,4).