Corta minera de la mina a cielo abierto de Cobre Las Cruces en la provicnia de Sevilla
Corta minera de la mina a cielo abierto de Cobre Las Cruces en la provicnia de Sevilla - EFE
Yacimiento de cobre sevillano

Cobre las Cruces investiga si un terremoto pudo provocar el derrumbe en la mina

Se descartan impactos medioambientales tras el incidente más grave en la historia del yacimiento sevillano

SevillaActualizado:

El deslizamiento de materiales de una escombrera el pasado 23 de enero -9,5 metros cúbicos de arcillas y margas, fundamentalmente, que se precipitaron dentro de la corta minera de Cobre Las Cruces (CLC)- puso haberse desencadenado por un movimiento sísmico.

Esta es una de las líneas principales de investigación que tienen sobre la mesa los responsables de la mina, aunque «no está confirmada al cien por cien», según fuentes de CLC. Para determinarlo con seguridad están colaborando con la compañía expertos en sismografía y, para prevenir eventuales episodios, se ha instalado un sismógrafo en la zona.

En concreto, existen datos oficiales de que hubo un terremoto de magnitud 4 en la escala Richter en la costa de Portugal, a la altura del Cabo de San Vicente, y lo que se está evaluando es si llegó a la zona de Gerena donde se encuentra la mina de cobre con suficiente energía como para provocar el movimiento de tierras.

El fallo sucedió tan rápido que el sistema de monitorización de la mina no pudo detectarlo

Lo que sí se ha comprobado tras cuatro semanas de investigación es que «el fallo sucedió tan rápido que el sistema de monitorización no pudo detectarlo», explican las fuentes.

Dicho sistema está formado por numerosos radares y herramienta láser que chequean en media hora cualquier movimiento de tierra, con lo cual, se estima que el fallo hubo de producirse en menos tiempo.

Otros expertos «públicos y privados» también han apuntado que pudoo haberse producido «un crack» en la parte de atrás superior de la escombrera, donde se depositan los residuos, que se haya filtrado agua por la grieta y que ello haya provocado el deslizamiento de los materiales que, «como un tobogán», se hayan precipitado sobre la corta.

El alcance del derrumbamiento no ha llegado al último nivel de excavación, el seis, y por ello la compañía espera que en agosto, tras culminar los trabajos de retirada de los materiales y de recuepración del terreno, pueda reiniciarse la extracción de mineral.

El yacimiento de cobre explotado por la multinacional canadiense First Quantum en suelos de los municipios sevillanos de Guillena, Salteras y Gerena. Tras el incidente, la empresa estima que ha perdido un tercio de la producción prevista para este año, que era de 70.000 toneladas y se quedará en 45.000.

En todo caso, las fuente recalcan que «la seguridad de los trabajadores es la primera prioridad» en todos los trabajos que está desarrollando, en estrecha colaboración con la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica.

Añaden las fuentes que las inspecciones que ya se han realziado concluyen en que «no se ha generado ninguna afección medioambiental» tras el deslizamiento y que el acuífero subterráneo no ha sufrido daños.

El impacto laboral de la paralizaciónd de la actividad, tal y como se ha dicho, afectara al 10% de la plantilla (24 trabajadores) de forma temporal, aunquepuede ser mayor las contratas de servicios.

Los portavoces de la mina califican el incidente «más importante» que ha ocurrido en la explotación de cobre, y asumen que «ha dañado bastante la reputación de la compañía». Explican el silencio en estas semanas por no haber salido al paso de «especulaciones» que no se basan en información fidedigna.