La cosecha de trigo está ya al 90 por ciento
La cosecha de trigo está ya al 90 por ciento - ABC
Agricultura

La cosecha del trigo duro sufre un recorte del 51% en Sevilla

Se acntúa la caída productiva de los cereales respecto a los aforos iniciales, que ya preveían una menor cosecha provincial, regional y nacional

SevillaActualizado:

La campaña de recolección del cereal está prácticamente finalizada en la provincia de Sevilla, con más del 90% de la cosecha ya segada. Los últimos datos conocidos acentúan la caída productiva del trigo duro en la provincia, pues si a la entrada de las cosechadoras se hablaba de una producción baja estimada en 246.500 toneladas y una caída del 15%, se confirma que el recorte será mucho más severo. Así, a fecha de 29 de mayo, se estima ya una cosecha de tan sólo 196.000 toneladas de trigo duro, un 51% menos respecto a las 404.400 toneladas cosechadas en 2018.

La producción también se recorta prácticamente a la mitad a nivel regional y nacional, pasando en el último año de 1.000.000 de toneladas a 504.000 en Andalucía y de 1.322.000 a 743.000 toneladas en el caso del trigo duro español.

Por tanto, «estamos ante una campaña más corta de lo previsto en trigo duro, cuya superficie ha bajado un 32% a nivel provincial, un 27% a nivel regional y un 23% a nivel nacional», apunta el técnico de cultivos herbáceos de Asaja Sevilla, José Vázquez.

De esta caída de la superficie del trigo duro se benefician otros cultivos leñosos y también otros granos como el trigo blando, cuyas siembras han crecido, pasando de las 48.500 hectáreas de 2018 a las 63.100 de 2019 en Sevilla. No obstante, climatológicamente tampoco ha sido un buen año para este cultivo, y la sequía ha afectado al trigo panificable, reduciendo su cosecha de las 221.000 toneladas recolectadas en 2018 a las 208.200 previstas para esta campaña 2019, un 6% menos.

En cualquier caso, el paulatino abandono del cultivo de los cereales hacia otros cultivos leñosos es preocupante, ya que «somos un país deficitario en cereales pienso y dependemos de las importaciones de países terceros», sostiene la patronal agraria Asaja.

Se confirma la calidad

La buena noticia es que pese al severo recorte de cosecha por la caída de la superficie sembrada y del perjuicio de la falta de agua, «se confirma que la calidad del grano es excepcional», declara el técnico de Asaja Sevilla, que apunta que «el peso específico del trigo duro está entre 80 y 82; la vitrosidad es del 90% y el índice de proteína está entorno al 14% en muchos granos y como mínimo alcanza el 12,5%».

Se trata de parámetros que permiten calificar al trigo duro «con la calidad comercial del grupo uno», es decir, la máxima categoría, lo que permitirá al sector productor «aumentar las exportaciones del trigo, pues el año pasado se exportó poco».

Por ello, Vázquez recomienda a los agricultores «que no vendan su grano sin precio», sino que «lo mantengan almacenado a la espera de una mejora de las cotizaciones en el mercado», algo que «previsiblemente tiene que suceder», apunta el técnico de Asaja Sevilla.

De hecho, en Francia el trigo duro cotiza a 225 euros la tonelada, y aquí se paga en origen «a poco más de 200 euros». Con estos precios «las cuentas no salen para los productores», lamenta Vázquez, que calcula que «con el precio del trigo (según la Lonja de Cereales de Sevilla) a 204 euros la tonelada y con un rendimiento medio de 2,9 toneladas por hectárea en esta campaña, obtendríamos una renta de 592 euros, cuanto el coste mínimo productivo de una hectárea está calculado en 650 euros, por lo que ni tan siquiera se cubrirían los gastos».

La climatología también ha sido determinante en la cosecha de cereales a nivel mundial, pues en Canadá se estima que se cosechará entorno a un 10% menos de trigo duro y en Italia las abundantes lluvias están afectando no tanto a la producción pero sí a la calidad del grano.

En cuanto al resto de cereales, las previsiones de Asaja para esta campaña a nivel nacional son de seis millones de toneladas de cebada, 807.000 toneladas de avena, 160.000 toneladas de centeno y 425.000 toneladas de triticale.

En líneas generales y atendiendo a zonas productoras, la zona sur de Castilla y León y de Navarra, y las comunidades de Aragón y Madrid son las más afectadas. En menor proporción de daños está Castilla La Mancha, Extremadura y Andalucía.