Ebro Foods está presidida desde 2005 por Antonio Hernández Callejas
Ebro Foods está presidida desde 2005 por Antonio Hernández Callejas - Guillermo Navarro

Ebro Foods, fuera de la operación de compra de Pastas Gallo

Su presidente dice que los fondos disparan los precios de compra de las empresas del sector

SevillaActualizado:

El presidente de Ebro Foods, Antonio Hernández Callejas, reconoció ayer que el creciente interés de fondos de inversión en empresas del sector alimentario ha provocado una «inflación de precios» que complica a las compañías tradicionales hacer compras. «Se están pagando múltiplos muy altos, debido a la liquidez que hay en el mercado. Los fondos son muy diferentes, ellos compran para vender después a los cuatro o cinco años, y nosotros, sin embargo, nos quedamos. A los industriales puros nos lo ponen más difícil porque tenemos otros criterios», razonó al termino de la junta de accionistas de la compañía.

Hernández Callejas puso como ejemplo el caso de Pastas Gallo, empresa que está a la venta y por la que Ebro Foods presentó una oferta que no fructificó; de hecho, las tres propuestas finalistas pertenecen a fondos de capital riesgo. «Nosotros creemos que el de Gallo es un negocio muy bien gestionado, aunque está centrado en España y, por tanto, su capacidad de crecimiento es limitado. Pero sí nos interesaba, dentro de unas condiciones de precio. No hemos sido tan atractivos como para llegar a la segunda fase, no les ha gustado nuestra oferta», ha explicado.

Sobre el segmento «bio», una de las patas sobre las que descansaba su estrategia para crecer, el presidente del grupo -uno de los mayores «gigantes» mundiales en el sector del arroz y la pasta -reveló que su apuesta entra en un «momento de reflexión», después de la irrupción de las cadenas de supermercados. «Está siendo difícil crecer, antes todo se vendía en cadenas de distribución especializada y ahora hay nueva competencia con la entrada de nuevos actores», señaló. Esta decisión supone un cambio a nivel estratégico, ya que hace justo un año la firma incluyó entre sus objetivos duplicar su negocio «bio», a través de las marcas Celnat y Vegetalia. Además, Ebro Foods no ha acometido la construcción de una nueva planta en Barcelona para ampliar la línea de negocio de Vegetalia, debido a «problemas urbanísticos». Sin embargo, ha destinado diez millones a dos fábricas en Argentina que se especializarán en la producción de arroces «bio» de aquel país para comercializarlos en el mercado global.

Preguntado por su sucesión, el presidente del grupo -que lleva en el cargo desde 2005 y es nieto del fundador de la compañía, cuyos orígenes se remontan a hace más de un siglo- ha apuntado que «lo más probable» es que no sea un Hernández Callejas quien herede su cargo, pero ha subrayado que todavía se ve a sus 63 años «muy joven» y con edad «para aguantar muchos años».

El grupo español Ebro Foods pretende centrarse los próximos tres años en ser más rentable y, en el marco de esta estrategia, ya ha comenzado a «depurar» su negocio en Estados Unidos, después de vivir «un mal año» en este mercado durante el 2018. El próximo «período estratégico» abarca desde 2019 hasta 2021, ambos inclusive, y el objetivo es «mejorar la conversión de Ebitda en caja» para poder mejorar dividendos y contentar al accionista, ha explicado. «Estamos depurando nuestra cartera, añadiendo cosas que nos dan rentabilidad y prescindiendo de las que no», apuntó. Ebro Foods -con marcas como Brillante, SOS, Scotti, Panzani, Ronzoni o Garofalo- facturó 2.646 millones en 2018 (+5,6 %), ejercicio que cerró con un beneficio neto de 141,6 millones (-36 %).