La aceituna de mesa española es un símbolo de máxima calidad y buen hacer de las industrias
La aceituna de mesa española es un símbolo de máxima calidad y buen hacer de las industrias - ABC
Agricultura: el podio mundial de la aceituna

Egipto arrebata a España el liderato productor en aceituna de mesa

La estimación de cosecha nacional será sólo de 487.000 toneladas en esta campaña, mientras que se prevé que el país africano llegue a 500.000

Sevilla Actualizado: Guardar
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La sequía y la vecería del olivar han mermado la cosecha de aceituna de mesa tanto que será la más corta del último decenio, con sólo 487.000 toneladas previstas para esta campaña 2019-2020,según el aforo de Asaja Sevilla. Una baja producción que se nota especialmente en la provincia de Sevilla, donde las variedades tradicionales, la manzanilla y la gordal, caen al 50%. Esta merma de cosecha ha provocado que España pierda su liderazgo como primera potencia productora mundial de aceitunas de mesa. De hecho, Egipto, que en las últimas campañas venía pisándole los talones a España, será quien se cuelgue la banda de líder en esta campaña, ya que se prevé que la producción en el país transcontinental alcance las 500.000 toneladas.

Egipto ya es capaz de producir «lo mismo que España en un año malo», ha subrayado Juan Ignacio Motaño, presidente de Asemesa, durante su participación en la «37ºJornada de Aceituna de Mesa» organizada por Asaja Sevilla, destacando «la gran amenaza» que supone este país para los olivareros españoles. Y es que Egipto es, además, «el primer consumidor, con el 14% del consumo mundial de olivas, y el segundo país exportador de aceitunas, con un volumen total de 120.000 toneladas (poco menos que España, que exporta 168.000 toneladas), de las cuales el 24,6% corresponden a Brasil y el 22,3% a importaciones de la Unión Europea».

Pero no es el único país extracomunitario que en las últimas campañas ha sufrido un incremento productivo notable, pues «se prevé que la cosecha en Turquía sea de alrededor de 420.000 toneladas en 2019-2020», ha apuntado Montaño.

No obstante, tranquiliza el hecho de que «tanto Egipto como Turquía se comen la mayoría de las aceitunas que producen». Así, «los egipcios han pasado de consumir 11.000 toneladas en 1990 a casi 400.000 que se estiman para la campaña actual; y Turquía sube de 110.000 a 355.000 toneladas de consumo interno», ha destacado el presidente de Asemesa. Todo un alivio, ya que este volumen de aceitunas no tiene que competir con las de origen español en los mercados internacionales.

No obstante, la apuesta que Egipto ha hecho por el olivar de mesa es «de futuro», ya que de cara al próximo año 2020, el Gobierno egipcio ha anunciado su intención de plantar cerca de cien millones de olivos nuevos. Por tanto, España deberá seguir muy de cerca esta producción si quiere volver a disfrutar de la condición de líder productor y exportador que ha venido desempeñando hasta ahora.

Crecen las exportaciones

La aceituna de mesa española es un símbolo de máxima calidad y buen hacer de las industrias, un producto que ha ido conquistando los mercados internacionales y, prueba de ello, es el aumento consecutivo de las exportaciones en las últimas campañas.

Las aceitunas forman parte de la dieta mediterránea y sus usos van más allá del simple aperitivo, pues se presentan en tantos formatos y gustos como demanda el consumidor, sobre todo en mercados estratégicos para el sector como lo es Estados Unidos, con un consumo de alrededor de 200.000 toneladas. Un mercado en el que las ventas de aceituna negra de España se han reducido a la mitad a causa de los aranceles impuestos por la Administración Trump.

Así, la exportación de aceituna negra española a EEUU en el período de enero a julio de 2019 se cifró en 8.325 toneladas. Detrás se han situado países como Marruecos con 6.940, Portugal con 3.122, Egipto con 2.315 y otros países con 1.184, sumando un total de 21.886 toneladas.

Respecto al mismo período de 2017 (el último año sin los nuevos aranceles), la exportación de España ha descendido un 50% mientras que en el resto de países ha crecido un 260%, destacando Marruecos con un 460% más, Portugal (+189%), Egipto (+149%) y otros (+228,5%).

En este sentido, la exportación de España ha pasado de representar el 76% de todas las exportaciones a EEUU de aceitunas negras, a sólo el 38% en el mismo período comparado. De este modo, el valor de la exportación de España ha pasado en el período analizado de 36,4 millones de dólares a 19,4, es decir, un 47% menos, habiendo dejado de exportar 17 millones de euros, que sumados a los 28,5 de 2018, suponen ya una pérdida de exportaciones de 45,5 millones de euros en 2018 y lo que llevamos de 2019.

No obstante, pese a esta significativa pérdida de cuota de mercado de las aceitunas negras en este destino, en el cómputo de las exportaciones de aceitunas (es decir, sumadas negras y verdes) destaca «el buen comportamiento de las exportaciones», que se han incrementado «en casi un 4%, al pasar de las 357.000 toneladas de la campaña 2017/2018 a las 371.000 de la 2018/2019», consolidando la tendencia al crecimiento mostrada en las tres campañas precedentes. Esto significa, según el técnico de Olivar de Asaja Sevilla, José Vázquez, que el sector de la aceituna de mesa «ha logrado vender más en otros países, superando la caída que supone Estados Unidos».

España cuenta con 2.605.200 hectáreas de olivar, de las que 149.700 (5,7%) se dedican a la producción de aceitunas de mesa (el resto se destina a la producción de aceite de oliva). La producción de aceitunas de mesa se concentra en dos regiones ubicadas en la mitad sur de España: Andalucía (83,5%) y Extremadura (13,7%). Por consiguiente, la mayoría de las empresas que operan en este sector se ubican también en estas dos regiones, existiendo actualmente más de 400 empresas con actividad.

El sector de la aceituna genera en España unos 8.000 empleos directos y más de seis millones de jornales como consecuencia de la recolección y del cultivo del olivo.