Filomeno de Aspe Gamero
Filomeno de Aspe Gamero - JUAN JOSÉ ÚBEDA
Presidente de la Lonja de Cereales de Sevilla

Filomeno de Aspe Gamero: «El tráfico de cereales en el Puerto ha caído un 50% en cinco años»

En esta campaña, se han movido 570.000 toneladas de granos y harinas, siendo la exportación superior a la importación

SEVILLAActualizado:

El sector agrario tiene en la exportación el salvavidas que precisa cuando la demanda interna escasea y hunde los precios. En este sentido, el Puerto de Sevilla se convierte en un activo de valor para el sector cerealista. De hecho, las materias primas, con los cereales a la cabeza, tienen un importante peso en el flujo de mercancías que transitan por las instalaciones portuarias sevillanas, especializadas en la recepción y expedición de granos. Sin embargo, en los últimos años, «el tráfico de cereales por vía marítima ha perdido fuelle debido a la falta de competitividad respecto a otros puertos graneleros limítrofes (como el de Cádiz y Huelva)». De hecho, si hace cinco años se movían entre un millón y 800.000 toneladas de cereales en el Puerto de Sevilla, en lo que llevamos de campaña han circulado «sólo 570.000 toneladas». Así lo denuncia el empresario Filomeno de Aspe, presidente de la Comisión de Asuntos Marítimos de la Cámara de Comercio de Sevilla y presidente también de la Lonja de Cereales de Sevilla desde su fundación, hace justo cuatro años.

¿Cuál es el flujo de cereales que se mueven a través del Puerto?

Entre el 25 y el 30% de las mercancías son productos relacionados con la agricultura. En lo que llevamos de campaña hemos tenido un movimiento total de cereales de 570.000 toneladas, de las que 350.000 son cereales y harinas de exportación y el resto (220.000) son de importación. Lamentablemente, se está produciendo un descenso significativo del tráfico de cereales vía marítima. De hecho, en comparación con la última campaña se han movido entre un 22 y un 25% menos granos, pero si nos vamos más atrás en el tiempo y comparamos el tráfico actual con el que había hace cuatro o cinco años, la caída es más estrepitosa, pues alcanza el 50%.

¿A qué se debe?

Entre otras razones, a la falta de competitividad del Puerto de Sevilla. Sobre todo en comparación con los puertos graneleros tradicionales y limítrofes como los de Cádiz y Huelva. Los agricultores y las cooperativas cerealistas no pueden depender únicamente de las industrias o los comerciantes locales, por lo que la exportación es cada vez más importante. No obstante, dar salida a su producción, cualquier operador del cereal puede fletar un barco de 25.000 toneladas con destino a Europa en estos otros puertos cuando en Sevilla el buque medio está en torno a las 5.000 toneladas. Por tanto, cada vez nos será más difícil competir, sobre todo con determinados productos. Por ello, la mejora de la vía navegable del Guadalquivir es un proyecto estratégico no sólo para el sector agrario, sino para todos los sectores económicos, para que el Puerto se consolide como nodo portuario multimodal de referencia. Aparte, influye también cómo se desarrollen las cosechas y la oferta de granos que haya disponibles en cada campaña.

¿Se exportan más cereales vía Puerto de Sevilla que los que se importan?

En esta campaña sí. Gran parte de la caída del tráfico de granos en el Puerto se debe al parón de la entrada de cereales. Respecto a las exportaciones, el 80% son de trigo duro. No obstante, estamos en una campaña un tanto atípica, pues resulta novedoso que se haya exportado cebada y avena cuando tradicionalmente se vienen importando grandes cantidades de estos cultivos, pero la escasa producción a nivel mundial ha permitido la exportación.

Lonja de Cereales

Los precios marcados por la Lonja de Sevilla han sido un reflejo de este atípico comportamiento de los mercados, ¿no?

El mercado de los cereales es global, y lo que pase a nivel internacional tiene un reflejo aquí. Es la ley de la oferta y la demanda. En esta campaña se ha dado la circunstancia de que el trigo blando supere en precio al duro, y con la cebada cotizando al alza al ser el cereal que más se ha visto afectado por la sequía en Europa. Las anomalías climáticas han afectado a las cosechas de cereales en países del norte y centro de Europa, que son los grandes proveedores de granos de la Unión Europea. La industria harinera española, que tiene un peso importante, se nutre de trigo blando y su demanda ha elevado los precios. Por contra, la demanda de trigo duro se ha quedado latente y los precios no han evolucionado, aunque en las últimas semanas está repuntando.

¿Los productores son los más disconformes con los precios fijados?

Los costes productivos se han elevado de manera desmesurada y ese incremento no repercute en el valor de mercado de sus productos. No obstante, el hándicap de los agricultores ha sido la desinformación respecto al funcionamiento de los mercados. Por eso, hace cuatro años impulsamos la Lonja de Sevilla, para dar una información transparente y veraz al sector y, pese a los intereses encontrados entre los miembros de la Comisión de Precios, siempre ha reinado el consenso.