La británica Amro hará una residencia de 4.000 camas cerca del parque Guadaíra de Sevilla
La británica Amro hará una residencia de 4.000 camas cerca del parque Guadaíra de Sevilla - ABC
ECONOMÍA

Los fondos de inversión buscan suelo en Sevilla, Málaga y Granada para residencias de estudiantes

La oferta actual no cubre la demanda y se halla principalmente en centros construidos en los años 70 y no reformados

SevillsActualizado:

Los promotores de residencias son en su mayoría fondos de inversión extranjeros y compañías aseguradoras. «Algunos de esos fondos de inversión han llegado a España porque el sector de residencias de estudiantes estaba maduro en países como Reino Unido y quieren replicar el mismo modelo aquí», según Pablo Callejo, director nacional de sectores alternativos de la consultora CBRE España. Esta consultora asegura que esos fondos buscan suelo en Sevilla, Málaga y Granada para nuevas residencias, preferiblemente cerca de los campus universitarios o en lugares bien comunicados con esas ciudades.

También la empresa Syllabus by Urbania, que tiene cinco proyectos en desarrollo que suman 1.500 camas en Málaga, Madrid y Valencia, ha anunciado que está interesada en nuevos activos en Sevilla y Granada para residencias de estudiantes.

La británica Amro, especializada en desarrollar y explotar residencias, ejecuta dos proyectos en Granada y Sevilla, y ahora busca suelo en Málaga, así como en Salamanca, Alicante, Bilbao y Barcelona, ha declarado Luis López-Quiñones, su director de Desarrollo de Negocio. De igual forma, Greystar, que ahora promueve una residencia de estudiantes de 322 camas en Málaga, quiere ampliar su número de residencias en Sevilla y Granada.

Faltan camas para estudiantes

«En España hay 1,5 millones de estudiantes, de los que unos 600.000 son nacionales y extranjeros con necesidades de movilidad. Sin embargo, la oferta de camas para estudiantes no llega a las 100.000, fundamentalmente repartidas entre Madrid, Barcelona, Salamanca, Granada, Valencia, Málaga y Sevilla», explica el directivo de CBRE Pablo Callejo, quien subraya que la demanda de camas en residencias universitarias no se cubre, a lo que hay que añadir que la oferta actual es en su mayoría obsoleta. CBRE explica que «las residencias de estudiantes es un producto muy estable porque no está basada en hábitos de consumo, sino que cubre necesidades sociales de estudiantes. Se puede decir que es un sector que no tiene dientes de sierra: capea las crisis y se comporta bien en tiempos de bonanza».

«De las 100.000 camas existentes muchas se hallan en residencias y colegios mayores construidos en los años 70 por organizaciones religiosas y universidades. Muchos de esos centros no han sufrido reformas importantes ni su gestión está profesionalizada», puntualiza el director de sectores alternativos de CBRE, quien declara que muchos promotores prefieren comprar un terreno y desarrollar un proyecto nuevo porque no es fácil llegar a acuerdos con las órdenes religiosas. «Tienen otra cultura y prioridades, no están orientadas al negocio», argumenta.