José Luis García-Palacios, presidente de Caja Rural del Sur
José Luis García-Palacios, presidente de Caja Rural del Sur - Rocío Ruz
Foro Económico ABC

García-Palacios: «Las cooperativas de crédito no han dado ni un problema al erario público»

El presidente de Caja Rural del Sur reivindica el modelo de banca cooperativa, que ofrece los mismos servicios que cualquier otra entidad

SevillaActualizado:

La banca cooperativa que tienen como modelo apenas unas cuentas entidades en España se ha desvelado como un sistema sólido y solvente. Lo demuestran la cifras y la capacidad de resistencia durante los años duros de la crisis económica y del propio sector, que todavía está en plena transformación. Esos principios, que se conservan intactos desde la creación de las primeras cooperativas de crédito hace ya más de un siglo, son los que reivindica el presidente de la Caja Rural del Sur, José Luis García-Palacios, durante una conferencia impartida en el Foro Económico ABC, que cuenta con el patrocinio del despacho MA Abogados.

El máximo responsable de la entidad andaluza ha compartido con los asistentes los retos a los que se enfrenta y la posición de la banca cooperativa en una cita que ha contado con la presencia de la presidenta editora de ABC, Catalina Luca de Tena. Ella misma ha sido la encargada de presentar al ponente, al que ha elogiado por su impecable trayectoria y el compromiso con el desarrollo del ámbito agroalimentario y rural.

García-Palacios ha destacado la fortaleza del modelo, que ha permanecido intacta mientras las cajas de ahorros fueron desapareciendo. «Ahora los clientes se fijan más en nosotros como si fuéramos una nueva banca e incluso hay quien se preguntaba que dónde estábamos esas cajas del campo, como se referían a nosotros», ha señalado. «Se tenían dudas sobre si la banca cooperativa podía atender las necesidades de financiación de la sociedad, pero es evidente que nosotros no tenemos que apagar una luz para encender la nuestra. Eso no es ni ético ni moral y no está de más hablar de ética y moral en este sector», ha continuado el directivo de Caja Rural del Sur.

Olvidar la esencia y la razón de ser tiene un alto precio que las cajas de ahorro pagaron. García-Palacios considera que «alejarse de las líneas maestras y dedicarse a otros intereses» fueron el origen del fin. Y tanto en su ascenso con en el declive, las cooperativas de crédito habían copado una mínima parte del mercado que no llegaba ni al 4%. Sin embargo, la trayectoria de estas entidades ha sido estable, llegando algunas a cumplir el siglo.

«Los principios que rigen el movimiento cooperativo a nivel general son los mismos que diseñó Robert Owen en el siglo XIXcon la mejor de las voluntades. Y son los mismos que en Alemania, poco tiempo después, promovió Raiffeisen en el medio rural. Y también los mismos principios que tenemos en el grupo Caja Rural, que es el primer grupo cooperativo de crédito en España, en el que Caja Rural del Sur tiene un peso especial», ha aseverado el conferenciante.

Con ello, ha querido dejar claro que esas líneas maestras son inamovibles y, tal como las ha descrito, se centran en «poner al cliente y al socio en el centro de todas las decisiones». «Esto es una condición que te fija mucho el proceder diario», ha recalcado. Para explicarlo mejor, se ha remitido al modelo de las cooperativas agrarias, cuya razón de ser es la colaboración. Sin embargo, ha reconocido que ese sistema asociativo, a veces, se identifica con algunas ideologías. Y nada más lejos. «Es un error confundir el cooperativismo con una corriente política, porque cualquier argumento en ese sentido es influir y manipular en esa tendencia innata al altruismo», ha advertido.

La mejor prueba de esa independencia de la que hace gala el ponente es que «las cooperativas de crédito que existen en España son 100% privadas. No hay ninguna que tenga una participación pública y en todas ellas las personas están en el centro de las decisiones». También ha valorado que en todo este tiempo «no han dado ningún quebradero de cabeza ni al Gobierno, ni al órgano regulador ni han supuesto un perjuicio para el erario público». A eso mismo atribuye que en estos últimos años han adquirido una mayor relevancia.

«A nivel nacional estamos debidamente organizadas y contamos con patronal propia –la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito– y estamos en la Asociación Europea de la Banca Cooperativa», ha continuado, dejando claro con ello que se ofrecen los mismos servicios que cualquier otra entidad.

El presidente de Caja Rural del Sur ha mostrado una comparativa con otras entidades, que a pesar de que son «más grandes y más influyentes», ofrecen una cartera de servicios y productos muy similar. «Abarcamos todos los ámbitos, desde empresas, autónomos, familias, banca personal, actividades administrativas e incluso administración pública». Y en este punto ha aprovechado para dar un toque de atención a varios de los miembros del ejecutivo andaluz presentes en este foro como el delegado del Gobierno de la Junta, Ricardo Sánchez o la secretaria general de Vivienda, Alicia Martínez.

«Nos sometemos a un férreo control, con filtros autoimpuestos por nosotros mismos y a las mismas agencias de calificación», ha insistido, sumando un tercer nivel de control y quizá el más exigente de todos: «Nos sometemos a nuestros socios, tener su beneplácito y su licencia».

Actualmente treinta cajas rurales conforman el grupo Caja Rural, que a su vez conforma con el Banco Cooperativo Español, fundado en 1990, una entidad de servicios e inversión sindicada a sus socios. Cuenta también con otras líneas como Rural Grupo Asegurador y Rural Servicios Informáticos.

El resultado de Caja Rural del Sur antes de impuesto y su aportación al fondo de Educación y Promoción creció un 50% hasta alcanzar los 47,6 millones de euros el año pasado. Ha crecido en cuota de mercado en todas las provincias que opera, con un volumen de negocio de más de 10.000 millones de euros en el ejercicio 2018.