Frrnando Besa, presidente y fundador de Grabysur, en la factoría de la compañía en Aerópolis
Frrnando Besa, presidente y fundador de Grabysur, en la factoría de la compañía en Aerópolis - Vanessa Gómez
Empresas sevillanas

Grabysur ultima contratos para entrar en la órbita de Boeing

El fabricante sevillano de equipos de control de aviones y visión nocturna prevé duplicar tamaño con la nueva carga de trabajo

SevillaActualizado:

En el argot aeronáutico, Grabysur es una empresa fabricante de HMI (Human Machine Interface), es decir, de los equipos que permiten a los pilotos comandar en remoto todas las partes del avión, desde los motores hasta los «flaps» de las alas. Teclados, paneles de pulsadores, paneles iluminados de las cabinas, equipos para simuladores de vuelo o embarcados (que vuelan con el avión)... Estos son algunas referencias que definen el campo de actividad de esta empresa sevillana.

Su gran especialización es la visión nocturna para aviones y sistemas de vigilancia, una tecnología que solo se usa en la industria militar. «En todo el mundo solo hay trece empresas que sepan transformar equipos civiles en visión nocturna para usos militares y nosotros somos una de ellas» señala Fernando Besa, presidente y fundador de Grabysur.

La compañía empezó en el año 2000 en unas instalaciones del polígono El Pino de Sevilla como fabricante de grabados y moldes industriales. Fue a partir de 2006 cuando dio un giro al negocio y empezó a producir los paneles iluminados de las cabinas de los pilotos conocidas como «cockpits».

«Teníamos ya mucha experiencia como fabricantes de piezas y moldes industriales y esa capacidad tecnológica nos hizo soñar con entrar en el sector aeronáutico. Yo conocía algo de esta tecnología y cuando cayó en mis manos un panel iluminado pensé que podríamos hacerlo nosotros. Presenté nuestro producto a Airbus y nos hicieron proveedores suyos», explica Fernando Besa.

Fernando Besa durante la entrevista
Fernando Besa durante la entrevista - Vanessa Gómez

Desde ese momento la evolución de Grabysur ha sido rápida. «Nos envalentonamos y además de trabajar para simuladores de vuelo en tierra, donde seguimos teniendo mucha demanda, empezamos a fabricar también todos los equipos embarcados y los de visión nocturna», señala.

Ésta última es una línea de negocio que supone transformar los equipos civiles a visión nocturna para integrarlos en equipos militares. «Hay que hacer una modificación de la iluminación para que sea el entorno en visión nocturna y eso lo estamos fabricando directamente para Airbus como tier1, pero podemos hacerlo para cualquier otra compañía», subraya.

Grabysur se trasladó en 2009 a sus actuales instalaciones del parque aeronáutico Aerópolis, aunque sigue manteniendo a punto su primera sede del polígono El Pino como centro de refuerzo para los periodos punta de carga de trabajo.

Airbus, Indra y Navantia forman parte de su cartera de clientes, junto a subcontratistas y pymes auxiliares. La empresa sevillana realiza trabajos para los programas aeronáuticos C-295, CN-235, A330 MRRT y A400M, así como para el submarino S-80 de Navantia.

Su cifra de negocio rozó 1,6 millones de euros en 2018 y se ha más que duplicado desde el año 2010.

«Vamos a dar el gran salto como fabricante para empresas internacionales»

«Ahora estamos en un momento en el que somos conscientes de que vamos a dar el gran salto como fabricante para empresas internacionales», señala Fernando Besa. El empresario explica que Grabysur está a punto de cerrar varios contratos de suministro para subcontratistas internacionales y proveedores directos de Boeing, lo que le permitirá entrar en la órbita del fabricante de aviones norteamericano y minimizar riesgos diversificando su cartera, muy centrada en Airbus. Además, con estos nuevos contratos se le abrirán las puertas de otros grandes operadores como Embraer y Bombardier.

«Se va a producir un gran salto cualitativo y cuantitativo en la compañía entre este año y el próximo año. Esos nuevos contratos son inminentes y nos permitirán casi duplicar Grabysur», afirma Fernando Besa.