Cría de perdices en la finca La Parrita, en El Ronquillo
Cría de perdices en la finca La Parrita, en El Ronquillo - ABC
EMPRESAS

Las granjas cinegéticas ganan como alternativa ganadera

En la última década, el número de explotaciones andaluzas de perdiz se ha multiplicado por cinco y el de faisanes por seis

SEVILLAActualizado:

Tanto en la provincia de Sevilla como en Andalucía en general se han puesto en marcha numerosas experiencias novedosas en el ámbito de la ganadería en los últimos años. La pérdida de rentabilidad o la saturación del mercado en algunos subsectores ganaderos tradicionales «ha llevado a muchos productores a apostar por nuevas iniciativas empresariales dentro de lo que se conoce como ganaderías alternativas, como pueden ser las granjas cinegéticas, granjas de avestruces, explotaciones helicícolas para la producción de caracoles o fincas criadero de especies avícolas en ecológico», declara el profesor de Producción Animal de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la Universidad de Sevilla, Pedro González Redondo.

A veces, tras estos proyectos se esconde la afición por una determinada especie animal como es el caso típico de las «granjas cinegéticas», gestionadas por cazadores o gestores de cotos que «por su afición a la caza tienen interés en la cría y reproducción de especies como la perdiz roja o el conejo de monte», señala el experto.

Así, en la última década, entre 2007 y 2017, «el número de explotaciones de perdiz registradas en Andalucía se ha multiplicado por cinco y el número de fincas dedicadas a la cría de faisanes, por seis», por lo que las granjas cinegéticas constituyen «el mejor ejemplo de sector con buena proyección dentro de las ganaderías alternativas», subraya González Redondo.

La arraigada tradición cinegética de Andalucía ha propiciado la demanda de ejemplares de especies de caza para realizar sueltas y repoblaciones en cotos, lo que ha comportado la creación de las granjas cinegéticas. Por ejemplo, en el caso de la perdiz roja, las primeras granjas surgieron en la década de los 70 y en el del conejo de monte surgieron en la década de los 90, y «en ambos casos han conformado subsectores consolidados», afirma el profesor.

Negocios alternativos

En la provincia de Sevilla hay varios ejemplos de granjas cinegéticas consolidadas. Uno de ellos es la granja de perdices Las Aguzaderas, situada en el municipio de El Coronil. En sus 24 años de historia, en la granja se han llegado a criar «hasta 21.000 perdices al año», asegura el propietario, Miguel Serrano, que explica que estas perdices rojas se crían en régimen de semilibertad, en unas instalaciones de 10.000 metros cuadrados perteneciente a un resort rural de más de 30.000 metros cuadrados. No obstante, «la subida de los precios del pienso de los últimos años nos ha hecho bajar el número de perdices vivas que comercializamos actualmente», aunque el empresario asegura que la demanda para repoblar los cotos de caza «ha crecido mucho en los últimos años».

En el mismo sentido se pronuncia el empresario sevillano David de la Cal, apasionado de la caza que decidió en el año 94 invertir en la cría de perdices rojas. Lo que empezó entonces como un hobby, hoy se ha convertido en una actividad industrial solvente, pues «estamos criando unas 15.000 perdices al año en la finca La Parrita, situada en El Ronquillo», declara el empresario. La granja cuenta con 1.300 aves reproductoras a día de hoy, aunque inicialmente comenzaron con sólo cien y según el empresario «lo más complicado fueron los inicios, pues la inversión —incluida la adquisición del terreno— alcanzó los 200.000 euros». Estas aves se venden tanto a empresas cinegéticas, como a cotos de caza y a cazadores de reclamo.

Fuera del sector cinegético, la empresa Dehesa Frías, situada en la Sierra Norte de Sevilla, también ha apostado por la ganadería alternativa con la crianza y engorde de ocas en libertad que se alimentan a base de bellotas, siendo la única explotación en España que cuenta con una ganadería de ocas de Toulouse en extensivo.

Pero no todos los sectores ganaderos alternativos tienen hoy día la misma proyección. En el caso de las granjas de avestruces, tras una fase expansiva de creación, «luego no han tenido una demanda del mercado suficientemente para dar salida a las producciones, de modo que el sector está actualmente estancado o en retroceso», afirma el profesor Pedro González. Y es que muchas producciones cárnicas alternativas y exóticas «luego no tienen suficiente salida, pues los hábitos de consumo de los productos alimentarios «son difíciles de modificar significativamente y a corto plazo», concluye el docente.