Las llamadas «labradoras» convierten la bola de masa en una torta para el horno en tres segundos
Las llamadas «labradoras» convierten la bola de masa en una torta para el horno en tres segundos - Efe
Tortas de aceite

Inés Rosales prepara el salto a Madrid tras abrir una nueva tienda en Granada

La marca sevillana quiere extender una red de franquicias en las ciudades turísticas

SevillaActualizado:

La familia Moreno Pedrosa quiere dar un nuevo impulso a su empresa de tortas de aceite a través de una red de tiendas franquiciadas, bien localizadas en los centros históricos de las capitales turísticas, donde sus productos artesanos se vendan como souvenir gastronómico.

La marca centenaria sevillana acaba de abrir en Granada su cuarto establecimiento de venta directa al público, que se suma a los Sevilla, Castilleja de Cuesta y el centro comercial Airesur de esta misma localidad, donde está la cuna de la compañía. En este último caso, se trata de una tienda efímera, concebida para cubrir determinadas campañas, como la navideña.

«La Tienda de Inés Rosales» es el nombre de la franquicia que la empresa presidida por JuanMoreno quiere extender fuera de Andalucía a partir de 2019. Sus objetivos más inmediatos son Madrid y Barcelona, donde pretenden que la enseña se convierta en «un punto de reclamo turístico» aprovechando la proyección internacional que ya tienen las tortas de aceite de oliva de Castilleja.

«Queremos estar en Madrid y en otras grandes ciudades turísticas. Tenemos un equipo profesional para buscar emplazamientos adecuados», explica Ana Moreno, responsable de Relaciones Institucionales de la firma.‘ El concepto se enmarca en la tienda licenciada, que permite al empresario franquiciador dar cabida a otras marcas gastronómicas, que tendrán su propia zona en la tienda.

Inés Rosales tiene su fábrica de tortas en Huévar del Aljarafe, donde trabajan 138 trabajadores, en su gran mayoría mujeres, las tradicionales «labradoras», que se encargan de manejar la masa de la torta. El año pasado la empresa sevillana facturó 14 millones de euros, unas ventas a las que el mercado internacional aporta ya un 20%. Estados Unidos representa el 80% de esta cuota de negocio exterior, aunque sus productos se distribuyen ya en 38 países.

Negocio exterior

En el mercado norteamericano, Inés Rosales tiene oficina comercial y una red de brokers para cubrir todos los estados confederados. Fue en esta plaza internacional donde la marca introdujo hace ya cinco años su gama de tortas de aceite saladas de distintos sabores, que se consumen como aperitivos y como base de canapés.

Cada quince días salen de la factoría de Huévar del Aljarafe 40 palets, que equivalen a 44.000 paquetes de tortas de aceite de media docena, con destino al mercado exterior. El producto se vende en diferentes versiones para atender demandas especiales. Así, Corea solo importa torta de canela, sin el anís característicos, o en Panamá se está imponiendo la gama kosher elaborada especialmente para la comunidad judía.