Una oveja merina negra
Una oveja merina negra - ABC

Las ovejas negras, en peligro de extinción

Para reivindicar la raza de merinas negras, fueron las invitadas de lujo a la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid

Inma Lopera
SevillaActualizado:

En los años 50 había importantes rebaños de merina negra en España. Ovejas que hoy día se limitan a núcleos dispersos. De hecho, su presencia no llega ni al 1% del censo total de ovejas que produce la cooperativa ganadera onubense Ovipor, que cuenta con unas 50.000 ovejas.

A nivel nacional hay tan sólo 8.396 ejemplares de este oscuro color inscritos en el Libro Genealógico de la raza merina, el 83% de ellos en Extremadura. Andalucía cuenta con apenas 131 ovejas negras de libro, 89 de ellas (el 68%) inscritas en la provincia de Sevilla.

El factor pigmentario ha sido lo que ha condenado a la especie a ser declarada oficialmente en peligro de extinción aunque, en los últimos años, esta debilidad se ha convertido en una fortaleza para el sector.

«La producción histórica de la raza Merina ha sido siempre la lana», señala el secretario técnico de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino, Antonio Granero. En este sentido, explica que «al tener esta variedad la lana de color negro no podía teñirse, limitando su uso en la industria textil y devaluando por tanto su precio. Luego, supersticiones por tener ovejas negras en los rebaños e incluso aspectos religiosos mal entendidos han contribuido también a la paulatina desaparición de la especie».

No obstante, hay nuevos nichos de mercado que podrían revertir esta situación. De hecho, el interés de los consumidores por la moda ecológica ha suscitado un interés renovado por mantener la especie, cuyo censo «ha aumentado sensiblemente en los últimos años», confirma Antonio Granero. Y es que «la ropa confeccionada con lana procedente de animales de la raza merina variedad negra está libre de tintes, pues el color de esta ropa es el natural que tiene la lana de la que procede».

Marca de calidad

Se trata de ropa susceptible de certificación con la marca de calidad «Es Merino», la cual acredita que los productos que llevan esta distinción proceden exclusivamente de animales puros de la raza Merina inscritos en el Libro Genealógico Oficial de la raza.

La lana de oveja negra merina tiene una densidad de la fibra que supera hasta en cuatro veces a la de otras razas. Fue durante siglos el oro de España, manteniendo el monopolio español en la producción y comercialización de lana. De hecho, «tan apreciada era la oveja Merina que los primeros rebaños que salieron de España lo hicieron como regalos reales», recuerda la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Merino.

Hasta ahora, han sido las primas otorgadas por la Administración para la conservación de la raza la razón principal por la que los ganaderos han seguido manteniendo en sus rebaños ovejas negras, ya que ni en la lana ni en la producción cárnica superaban en precio a la oveja blanca. «Sin ayudas es imposible mantener esta actividad», declara Juan Antonio Burga, uno de los últimos ganaderos de ovejas negras que quedan en Andalucía, con unas 70 ovejas de pura raza.

Por ello, la moda ecológica se ha convertido en el último salvavidas del sector. De hecho, la firma de moda Oteyza llevó a la pasarela, en el marco de la Mercedes-Benz Fashion Week de la pasada edición de 2018, la reivindicación de la lana de oveja merina española, presentando su colección con unas invitadas de excepción: las ovejas de lana merina negra.

Un reducido pero esperanzador nicho de mercado para los ganaderos del ovino que, más allá de su romántica labor para la conservación de una especie, necesitan hacer rentables sus explotaciones extensivas.