Daniel Márquez usa SensaCultivo en una finca de fresas
Daniel Márquez usa SensaCultivo en una finca de fresas - ABC
Agricultura: Internet de las Cosas en el campo

Una App pensada para el agricultor, no para el técnico

«SensaCultivo» se controla desde el móvil y permite conocer el estado de cualquier cultivo en tiempo real

SevillaActualizado:

SensaCultivo es un sistema de monitorización pensada especialmente para los agricultores que ha sido seleccionado entre más de 150 startups por el Programa Minerva, la iniciativa de apoyo al emprendimiento tecnológico de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad y Vodafone. Se trata de un dispositivo que se coloca sobre el terreno para conocer el estado de cualquier tipo de cultivo en tiempo real y que ha sido diseñado por un joven ingeniero onubense, Daniel Márquez.

Tras seis años de experiencia desarrollando proyectos de ingeniería para distintas empresas, en 2017 comienza a trabajar en el primer prototipo funcional, al darse cuenta del potencial que existe en la aplicación del llamado Internet de las Cosas (IoT) a un sector tan tradicional y a la vez tan importante para Andalucía como es la agricultura.

Es una solución para cualquier agricultor que posea cultivos de regadío y disponga de un «smartphone», ya que a través de su teléfono móvil podrá controlar y gestionar su explotación agraria. El sistema es polivalente y, por tanto, compatible con cualquier tipo de cultivo de riego, viveros de plantas o huertos ecológicos.

¿Cómo funciona?

Está formado por un dispositivo encargado de medir los parámetros agroclimáticos y una aplicación móvil para consultar el estado de los cultivos en tiempo real. Lo que diferencia a este sistema de otros presentes ya en el mercado, según su creador es, por un lado, «que no requiere de instalación ni de cables, pues todo lo necesario está incorporado en el dispositivo, lo que evita fallos por malas conexiones y lo hace portable de una finca a otra». Por otro lado, «que está especialmente pensado para el agricultor, y no para el técnico agrícola».

En este sentido, Daniel Márquez explica que «otras aplicaciones comerciales ofrecen una gran cantidad de datos brutos, gráficos y variables, pero que difícilmente son entendibles por el agricultor. Se requiere de ciertos conocimientos técnicos, lo que hace que tengan poca usabilidad en las explotaciones, sobre todo en aquellas de tamaño mediano y pequeño».

SensaCultivo «es fácil de instalar y de comprender», asegura Márquez, pues «habla a los agricultores en su mismo idioma», recalca.

En menos de cinco minutos y sólo con realizar tres sencillos pasos, el usuario puede comenzar a tomar decisiones sobre su explotación agraria basadas en datos reales. «Es tan sencillo como sincronizar el dispositivo con el Smartphone, elegir el tipo de cultivo y listo», señala el fundador y CEO de SensaCultivo.

El sistema permite a los agricultores regar las parcelas en la cantidad y en el momento adecuado, optimizando así el consumo de agua de riego; conocer el riesgo de infección de plagas y enfermedades de los cultivos para aplicar los tratamientos necesarios; saber cuándo es necesario ventilar los invernaderos y así evitar mermas en la producción; o recibir alertas meteorológicas para estar prevenido frente a condiciones climatológicas adversas.

Pruebas en campo

Actualmente, SensaCultivo está en prueba en distintas fincas de Huelva. Así, «tenemos diez pilotos colocados en ocho explotaciones del sector de los frutos rojos», declara el emprendedor onubense Daniel Márquez, que avanza que «estamos en conversaciones ya con cooperativas agrarias y con grandes productores pensando en la salida comercial del sistema», con la previsión de que esté al alcance de los regantes «en este mismo año 2019».

De cara al futuro, el fundador de SensaCultivo asegura que «aunque mantendremos este sistema sencillo para el agricultor» no descarta ampliar su catálogo sumando «un nuevo producto que incluya un panel de mando con más funcionalidad y que sea capaz de recoger datos más complejos dirigido al técnico agrícola».