Imagen de Sebastián Lahoz, CEO de Espalmex
Imagen de Sebastián Lahoz, CEO de Espalmex - ABC
Entrevista

«El precio de la naranja continúa hundido al final de la campaña»

Sebastián Lahoz es CEO y fundador de la empresa de cítricos Espalmex

SevillaActualizado:

La Vega del Guadalquivir aglutina más de la mitad de la producción de cítricos en Andalucía. De hecho, municipios como Lora del Río suman más de 3.000 hectáreas de naranjos y hasta tres industrias dedicadas a la confección y comercialización de su fruto. Una de ellas es Espalmex, que nació hace 25 años con una clara vocación exportadora y con una apuesta por la innovación, la que ha llevado a esta empresa loreña, que produce unos 30 millones de kilos de naranjas al año, a introducir nuevas variedades tardías alargando la campaña hasta principios del mes de julio. Una campaña que, según el CEO de Espalmex, Sebastián Lahoz, afronta la recta final «con la misma preocupación con la que arrancó en el mes de octubre: los bajos precios en origen, que no han logrado remontar como se preveía, y la competencia desleal de las producciones extracomunitarias».

¿La segunda campaña de los cítricos, a punto de terminar en Espalmex, ha quitado el mal sabor de boca que dejó la primera campaña a las empresas comercializadoras?

Desgraciadamente no. El problema es que se ha ido acumulando mercancía en segunda campaña y se ha ido arrastrando el cúmulo de fruta que no se ha podido vender. Los precios no han remontado lo que se esperaba y, teniendo en cuenta que las variedades tardías tienen más gastos, pues precisan más cuidos al ser más largo el recorrido, la rentabilidad ha sido nula para el productor. De hecho, un kilo de naranjas de la variedad Valencia Late de primera calidad se ha pagado en campo en junio, según la Lonja de Córdoba, a 0,10-0,11 euros el kilo, cuando un año antes cotizaba por estas fechas entre 0,24-0,29 euros. Por tanto, la campaña ha resultado desastrosa de principio a fin. Y es que ni siquiera la derivación a la industria del zumo ha sido una solución, pues los precios han caído también del orden del 30%.

¿Han realizado ya una estimación de pérdidas?

Aún no. Espalmex produce unos 30 millones de kilos de naranjas al año en unas 750 hectáreas, de las que 70 son en propiedad. Alrededor del 90% de la producción se exporta. Empezamos la campaña en octubre, aunque la actual vino tardía. La maduración de la naranja se desplazó por cuestiones climatológicas y al empezar a recolectar llegaron las lluvias. Solemos enviar variedades tempranas a Emiratos Árabes ya en noviembre, pero no pudimos atender ese mercado. Tras las lluvias la calidad de la fruta no era buena para un tránsito de 25-30 días, por lo que perdimos mucha venta. Los citricultores no podemos influir ni en el clima ni en la conformación de los precios, que los dicta el mercado, pero lo que lo que sí está en nuestras manos es la reducción de los costes al máximo, y en ello estamos.

¿La exportación es la tabla de salvación del sector?

Después de un par de años con precios más o menos aceptables en el mercado nacional, en esta campaña se vuelve a tocar suelo por la confluencia de múltiples factores, principalmente climatológicos y por el solape con producciones de terceros países. El agricultor necesita un equilibrio y, normalmente, lo que se comercializa fuera va con precios cerrados. Espalmex exporta a Europa, un destino muy saturado, por lo que estamos haciendo envíos a otros mercados como Canadá, Emiratos Árabes, Panamá o Brasil. Las producciones en la empresa han crecido, pues se plantaron muchos naranjos en los años de bonanza, por lo que nos vemos obligados a buscar nuevos destinos. Por eso, también estamos haciendo ensayos con China.

¿Les preocupa el Brexit?

Estamos expectantes, a ver cómo se resuelve finalmente este largo divorcio entre la Unión Europea y el Reino Unido, aunque se habla del 31 de octubre como ultimátum para la salida. Comercializamos unas 5.000 toneladas anuales de naranjas en Reino Unido y por ahora seguimos trabajando sin incidencias. A ver en qué termina todo esto, pues el sector citrícola no se puede permitir el lujo de perder un mercado consolidado como éste. Por eso, es necesario un mayor apoyo de las administraciones al sector para que las empresas puedan alargar la campaña, evitando esos cuellos de botella en determinadas épocas; más ayudas a la exportación para poder acceder a destinos lejanos, y más protección para la citricultura española y europea frente a la amenaza que supone la entrada subvencionada de naranjas procedentes de países como Egipto o Sudáfrica.

¿Qué proyectos tiene Espalmex a corto o medio plazo?

Tenemos proyectado, en un plazo aproximado de unos cinco años, hacer mejoras en el almacén, incorporando nuevos calibradores electrónicos de calidad para la clasificación y selección de la fruta, además de modernizar también las líneas de paletizado y envasado. Estaríamos hablando, a falta todavía de cerrar el proyecto, de una inversión mínima de tres millones de euros.