Miguel Rus y José Luis del Río, en la sede de Rusvel
Miguel Rus y José Luis del Río, en la sede de Rusvel - JJ. UBEDA
EMPRESA

Rusvel recupera su tamaño tras lograr 52,4 millones de negocio

La firma prevé llegar a esta cifra en 2018 gracias al tirón de la inversión privada

SevillaActualizado:

El grupo sevillano Rusvel ha recuperado paulatinamente la dimensión que tuvo la pasada década. En 2007, último año del «boom», la compañía llegó a registrar unas ventas de 60 millones de euros. Sin embargo, el desplome inmobiliario y el parón de la obra pública le llevaron a reducir su tamaño, alcanzando en 2015 un negocio de 13,2 millones. «Han sido ejercicios muy difíciles, pero los hemos superado gracias a que somos una empresa conservadora, reacia al endeudamiento, y con una experiencia de casi un siglo», afirma Miguel Rus, presidente de esta empresa familiar. Si en 2016 ya inició una clara remontada (con unos ingresos de 16,4 millones), en 2017 duplicó estas cifras (hasta 35,7 millones) y su previsión para 2018 es superar los 50 millones, con un beneficio antes de impuestos de 1,2 millones.

La clave de esta expansión ha sido la captación de proyectos liderados por inversores privados. Rusvel ha participado en la rehabilitación del casino de San Roque; está urbanizando el parque comercial Megapark en Dos Hermanas; construyó la nueva grada del Benito Villamarín; y ha realizado las primeras fases del centro comercial Palmas Altas (tanto el movimiento de tierras como la cimentación). «El 75% de los proyectos vienen de empresas privadas, la inversión pública sigue sin despegar».

Además del crecimiento de la cartera de contratos (que ronda los 60 millones), Rusvel también ha vivido un cambio cualitativo. En esta etapa ha adquirido protagonismo en la gestión José Luis del Río, director general del grupo, que recaló en Rusvel tras ser delegado regional de ACS en el área de obras hidráulicas y director de una constructora familiar malagueña. Uno de los objetivos de este directivo es diversificar la empresa hacia áreas que generan más valor, como las infraestructuras hidráulicas y el tratamiento de residuos.

«Tanto en construcción como en promoción Rusvel tiene ya gran experiencia y tradición, así que la meta era mantener esta especialización y entrar en segmentos que requieren altas capacidades de ingeniería», remarca Del Río. Rusvel ha incorporado a profesionales de este sector —como algunos antiguos técnicos de Dytras— y ha comprado unos talleres en la zona de Majarabique para realizar labores de mantenimiento y mecánica hidráulica. El gran logro de esta división ha sido la adjudicación del proyecto y la ejecución de diversas depuradoras (EDAR), como la de Huercal-Overa y la de La Victoria (Córdoba).

Rusvel también ha puesto el foco en un negocio incipiente en España, como es el tratamiento de aguas residuales en la agricultura. Para ello, ha tomado un 25% en la sociedad Agroenergía de Campillos, que gestiona los purines de explotaciones porcinas para convertir estos desechos en biogás. «En España está muy avanzada la depuración de agua en zonas urbanas, ahora el siguiente paso debería ser el de los entornos agrarios, donde está todo por hacer».

En el ámbito de la promoción, ha construído promociones en Entrenúcleos de VPO y ha participado en Pineda Parque. «Esta rama se está enfocando a la promoción delegada, para convertirse en un buen aliado de los fondos de inversión que se han instalado en España», concluye Del Río..