Captadores de fondos de la ONG Médicos sin Fronteras trabajando en la calle para buscar nuevos socios
Captadores de fondos de la ONG Médicos sin Fronteras trabajando en la calle para buscar nuevos socios - ABC

Si le para por la calle una ONG tiene un nombre: «fundraising»

Las donaciones anuales en España están en torno a los 3.700 millones de euros

Romualdo Maestre
SevillaActualizado:

El nombre compuesto «fundraising», del inglés, viene del verbo «to fund», financiar, costear, pagar y «raising», gerundio que significa elevar, izar, levantar, producir. Según el Oxford Dictionary es la búsqueda de apoyo financiero para una institución caritativa, una causa u otra actividad. En realidad un equivalente en español sería la filantropía, pero desgraciadamente el anglosajón se ha impuesto y ha ganado.

Pero detrás del «fundraising», —¿a quién no le han parado alguna vez por la calle unos jóvenes con un chaleco vistoso de alguna organización no lucrativa pidiéndole cinco minutos?—, hay más que una simple captación de fondos. El «fundraising» es una metodología de trabajo que no solamente busca dinero, sino también donaciones en bienes materiales o simplemente labores de voluntariado. Asimismo pretende retener y fidelizar a los donantes, construir vínculos entre estos y las ONG estableciendo relaciones de carácter duradero.

Por primera vez se acaba de publicar un estudio sobre el tema. «El fundraising, una herramienta de responsabilidad y compromiso social en España», de la editorial Tirant lo blanch. Para Domingo Carbajo Vasco, inspector de Hacienda del Estado y uno de los autores del libro, para hablar de «”fundraising” hay que tener en cuenta en primer lugar la naturaleza de las ONG. No todas gozan de la misma confianza y esta es la clave de bóveda que explica la voluntad de ayudar a este tercer sector de acción social». De la misma opinión es el coautor Santos Ruesga, catedrático de Economía Aplicada por la Universidad Autónoma de Madrid, quien opina que para esta confianza se produzca, el buen nombre de la ONG que practica el «fundraising» debe estar basado «en la transparencia absoluta a la hora de rendir cuentas, con una contabilidad clara y comprobable, una eficacia y efectividad en el logro de sus objetivos y por último una buena política de comunicación».

Es por eso que son muy pocas aún las organizaciones que practican el «fundraising» en España. Entre otras, podemos citar a Médicos Sin Fronteras, Cruz Roja, Acnur o Green Peace.

Las prioridades

También en nuestro país hay mucha gente que desconoce qué es el «fundraising» y, algunos, lo ven, incluso, como incompatible con el carácter no lucrativo de las actividades del tercer sector. Ninguna de nuestras leyes o reglamentaciones se refiere, regula o se plantea su propia existencia.

Las cifras de donaciones que manejan los autores del libro se refieren al año 2017 y no son nada baladíes: 85.000 millones de euros en Europa. Los países con mayor volumen han sido Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, Holanda, Suiza y España. Juntos estos siete países representarían más del 90 por ciento de los fondos. A España corresponderían 3.700 millones de euros.

En cuanto a las causas finales por las que se dona, los niños y los jóvenes representan el 15%, los derechos humanos y civiles el 13% y el desarrollo internacional el 12. En los últimos años los principales destinatarios han sido ONG con actividades y proyectos en naciones sitas en África y Asia. Los países, India, Siria y Uganda, al compás de catástrofes humanitarias ligadas a ellos, hambrunas y guerras principalmente. Hay que recordar que en España una fuente directa de financiación es la vía IRPF, renta, por medio de la conocida asignación social del O,7% para actividades de interés social. Así como la desgravación en ciertas actividades.