GANADERÍA

Andalucía lidera el ranking de prevalencia de la tuberculosis bovina

Los casos se han duplicado desde 2007 y afectan al 8,54 % de las vacas, mientras la tasa en España es del 0,36 %

SEVILLA Actualizado:

La tuberculosis bovina está descontrolada en Andalucía. Así lo demuestran los datos del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que indican que mientras que en España en general se está consiguiendo minimizar la prevalencia de la enfermedad en Andalucía por el contrario cada año aumentan los casos hasta el punto de que ahora hay más del doble de los que se daban en 2007.

El experto en sanidad animal de Asaja Sevilla, Juan Bilbao, explicó a ABC que «mientras que en general los resultados son buenos en España ya que la prevalencia se sitúa en una incidencia del 0,36 % y con un 97,78 de explotaciones negativas en la última prueba diagnóstica, en Andalucía son alarmantes y la enfermedad es ahora mismo un problema muy grande para los ganaderos».

De hecho, según este experto de Asaja, al analizar los datos por autonomías «en primer lugar aparece Andalucía porque la prevalencia en los rebaños es del 8,54 %, con lo que lidera este triste ranking, en el que le siguen Castilla la Mancha ( 7,11 %), Madrid (5,45 %), Valencia (3,84 %) y Extremadura (3,04 %)». Pero sobvre todo, Juan Bilbao señala que «llama la atención el hecho de que autonomías con una numerosísima cabaña mantienen unos niveles de positividad envidiables, caso de Galicia (0,28%), Asturias (0,18%) o Cantabria (0,78%)».

En retroceso

Lo más grave, según Juan Bilbao, es que no sólo la enfermedad cunde descontroladamente en Andalucía mientras que en el resto de comunidades la están haciendo desaparecer sino que «nos situamos en franco retroceso, ya que en 2007 alcanzamos un nivel de prevalencia del 4,15% y hemos ido empeorando este registro al 5,80 en 2008, 8,94 en 2009 y 8,54 en 2010, pese a que se han realizado vacíos sanitarios en explotaciones multireincidentes».

Medidas Asaja reivindica un estudio serio sobre las causas y que se revisen e inspeccionen las pruebas al ganado

D Con estos datos en la manos, desde Asaja-Sevilla denuncian que la situación es «muy grave por ella en sí y por la confusión y el malestar que crea entre los ganaderos, que entienden que la Consejería de Agricultura no hace más que pegar palos de ciego en las maltrechas costillas del ganadero». En este sentido, Juan Bilbao critica que «la actuación de Sanidad Animal se limita a mandar al matadero todo animal positivo y volver a ordenar un saneamiento a los pocos meses y vuelta a sacrificar a los positivos». En su opinión ese proceder es «absolutamente correcto» pero matiza que «hay que molestarse en hacer un seguimiento e intentar dar con la causa cierta y no buscar “portillos” como ahora se pretende al demonizae a la fauna salvaje, que lógicamente no puede defenderse». Según explica el técnico de Asaja, «se está echando la culpa de las apariciones de tuberculosis en las vacas de carne al hecho de que en muchas fincas también haya espacios reservados para cotos con venados, pero

lo cierto es que los casos también aparecen en fincas por las que no ha aparecido nunca un venado».

Desde Asaja demandan que se aborde la situación «con seriedad» y que, para empezar, la Junta facilite que losa veterinarios de las OCAS se puedan poner a trabajar en este tema «que conocen bien» en vez de que los tengan «rellenando guías» porque «eso lo puede hacer un administrativo»

En segundo lugar, Juan Bilbao dice que puesto que él cree que «los falsos positivos no existen, habrá que pensar que las pruebas anteriores estaban mal realizadas, por lo que se debería revisar e inspeccionense las actuaciones y no delegar la responsabilidad de forma absoluta en las mal pagadas Asociaciones de Defensa Sanitaria» .

Asimismo, reivindica que «donde haya sospechas del papel de la fauna salvaje, toménse las medidas pertinentes, anteponiendo la sanidad animal al hecho de que la caza sea potestad de otra Consejería»

Desde Asaja piden también que se haga un seguimiento de los animales positivos en el matadero en forma exhaustiva. Y sobre todo, que se dialogue con el ganadero, «especialmente sobre las técnicas de diagnóstico» pues, según dice Jan Bilbao «son las misma que se usan en todos los sitios y en las demás comunidades se han mostrado efectivas».