Sospechan de la existencia de una red de cuatreros y mataderos ilegales en la Sierra Norte
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Sospechan de la existencia de una red de cuatreros y mataderos ilegales en la Sierra Norte

En una sola semana ha habido tres robos importantes y en uno de ellos se llevaron un rebaño de 133 ovejas

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Llevarse un par de ovejas o de cerdos y comérselos en casa no es complicado porque el campo no tiene puertas o las que tiene son fáciles de traspasar. Llevarse 133 ovejas y gestionarlas para sacarles partido requiere de otro tipo de organización. El aumento de los robos y de la importancia de los mismos está haciendo sospechar a los ganaderos de la Sierra Norte de la existencia de una red organizada de cuatreros que cuentan con algún tipo de matadero ilegal en el que sacrificar los animales robados.

En la zona entre Cazalla y Constantina se han sucedido recientemente una serie de robos de ganado que han levantado las alarmas de los ganaderos. Las sustracciones más importantes —que han sido denunciadas, algo infrecuente en el campo— han sido tres, todas ellas relacionadas con el robo de ovejas y algún cerdo. Y la más llamativa es el citado robo en una finca entre Constantina y San Nicolás del Puerto de 133 ovejas, valoradas en 13.000 euros. Este tipo de robo requiere una planificación y contar con medios de transporte y sobre todo con un lugar al que llevarlas bien para quedarse con ellas o para sacrificarlas de forma ilegal pues en los mataderos legales se comprueba meticulosamente la procedencia del ganado.

El rumor en la zona es que este ganado robado se puede estar trasladando a las poblaciones de La Vega en donde hay una comunidad extranjera asentada, que no siempre tiene trabajo, entre la que se le podría estar dando salida al ganado en forma de carne. Pero esto son rumores difíciles de demostrar, pues igualmente hay quien dice que el ganado podría estar saliendo hacia Portugal.

No sólo ganado

Lo único cierto es que la inseguridad en el campo aumenta y que, con la crisis, los robos se acrecientan. El ganado no es el único objetivo, aunque es uno de los más frecuentes; los aperos, los motores, los cables, las instalaciones de regadío, la aceituna, las naranjas…

Felipe Gayoso, asesor jurídico de Asaja Sevilla, asegura que agricultores y ganaderos están «absolutamente desmoralizados» no sólo por el aumento de los robos sino por la ineficacia de las denuncias y ello hasta el punto de que «se denuncia menos de un 10 por ciento de los delitos». Según comenta este técnico, sólo cuando la cuantía del robo es ya muy importante se deciden a denunciar. En este sentido es llamativo, que en la denuncia efectuada por el ganadero al que le sustrajeron en este mes de febrero las 133 ovejas, queda reflejado a preguntas de los agentes que redactan la denuncia, que en la misma finca habían desaparecido ovejas anteriormente y el hecho no se había denunciado. En concreto, en otra ocasión faltaron más de 60 corderos.

Piden vigilancia

Las peticiones de las organizaciones agrarias a la Delegación del Gobierno para que se incremente la vigilancia en el campo se vienen produciendo constantemente en los últimos tiempos pero con escasos resultados. Más bien al contrario, las dotaciones de la Guardia Civil y la Policía Nacional, a la que le corresponden algunas zonas, en núcleos rurales son cada vez más escasas. La única salvedad a esta política tuvo lugar, según resalta Felipe Gayoso, justo antes de las elecciones municipales con el conocido como Plan Rubalcaba que efectivamente funcionó exactamente hasta que se celebraron las elecciones, «ni un día más»

Desde Asaja confían en que la nueva delegada del Gobierno tome más interés en el asunto. De momento, han tenido ya una reunión con la subdelegada en Sevilla, a principios de febrero, para explicarle la situación y ahora, tras el nuevo incremento de robos, el secretario general de Asaja Sevilla, Eduardo Martín, le ha remitido una carta recordándole las propuestas que le hicieron y que se resumen en dos: mayor coordinación de las fuerzas de seguridad entre ellas y con las guarderías de cotos; y, sobre todo, investigar cuales son los puntos donde se entregan los botines: chatarrerías, mataderos ilegales o puestos de compra de productos agrícolas.

Guardias a caballo

Un hecho que ha levantado la esperanza de los agricultores de que se estuviera incrementando la vigilancia, aunque sea algo más disuasorio que efectivo, ha sido el inesperado regreso de las patrullas a caballo que se han visto en alguna zona de Sevilla, en concreto en Écija. Sin embargo, según fuentes de la Guardia Civil, estas patrullas no serán algo permanente, aunque sí se desplazarán desde Madrid puntualmente. Según la fuente consultada se trata de unidades del Escuadrón de Caballería con sede en Madrid que, efectivamente, ha estado trabajando en Écija, pero ya se han ido. Este escuadrón cuenta con sólo 200 caballos para toda España.