Susana Díaz saluda a los militantes en el mitin celebrado el domingo en la Casa Colón
Susana Díaz saluda a los militantes en el mitin celebrado el domingo en la Casa Colón - efe/julián pérez
elecciones andalucia 2015

La estrategia de Susana: su imagen y esconder el logo

La candidata del PSOE recorre los pueblos de Andalucía y potencia su contacto personal con los votantes

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Susana Díaz se mueve como pez en el agua en el contacto directo con los vecinos. Y su equipo es plenamente consciente hasta el punto de que el eje de la campaña del PSOE es, precisamente, su candidata Susana Díaz. Por encima de la marca y el logo del partido que aparece, y no es casualidad sino una decisión muy medida, muy pequeño en todos los carteles electorales.

Susana, así sin apellidos, es el centro de todo. El hastag de campaña #YoConSusana es suficientemente elocuente y los candidatos número uno de las diferentes provincias lo repiten hasta la saciedad, «Con Susana es posible una universidad pública; con Susana es posible más empleo; con Susana es posible la sanidad universal...» son los mensajes que lanzan en todos los actos electorales, grandes o pequeños que celebran.

Susana Díaz, por su parte, hace lo que corresponde. Utiliza un lenguaje personal, «soy la hija de un fontanero», y aprovecha su condición de embarazada para generar empatía, «quiero dejar a mi hijo una Andalucía mejor». Pero esta estrategia tiene sus riesgos y son muchas las voces del partido las que están alertando sobre ello, aunque serán más si los resultados electorales no acompañan. De la misma manera que se silenciarán si Susana Díaz obtiene su ansiada mayoría estable para gobernar.

La ausencia de líderes referentes del PSOE, como Pedro Sánchez a quien mantiene apartado, y la poca profundidad de sus propuestas, podría alejar a una parte importante de sus electores, quizás la clave de la mayoría. La suerte de populismo que está utilizando Susana Díaz tiene unos riesgos muy elevados. Claro que quien no se arriesga, no gana.