Dos votantes hoy en un colegio electoral de Sevilla
Dos votantes hoy en un colegio electoral de Sevilla - M. J. López

Elecciones en Andalucía 2018La baja participación aterra en el PSOE y es clave para el resultado de las elecciones andaluzas

Nerviosismo en el PSOE porque sin una gran movilización, el resultado de los comicios les pueden ser desfavorables y acercar el vuelco en la Junta de Andalucía

Resultados elecciones andaluzas 2018, sigue las autonómicas de Andalucía 2D al minuto

SevillaActualizado:

Las elecciones andaluzas tienen este 2018 una participación más de cinco puntos inferiores a lo que se registró a las seis de la tarde en los pasados comicios autonómicos, en 2015. Solo el 46,43 por ciento, cinco puntos menos que en 2015, había participado en estas elecciones andaluzas a las 14.00 horas, según ha informado la Junta de Andalucía desde el centro de datos que ha habilitado para este 2D. Y ese dato pone muy nerviosos en el PSOE de Andalucía. Sobre todo porque en muchos de los pueblos donde los socialistas suelen tener gran predicamento, la participación ha caído con fuerza. Y, por el contrario, en lugares como Roquetas, Níjar o El Ejido, el número de votos ha quedado igual o mejor que en 2015. Las alarmas suenan sin parar en la sede del PSOE Andaluz con esos datos en la mano.

En las filas socialistas temen que una baja participación hagan más fácil el vuelco en el Gobierno de la Junta de Andalucía. Que PP y Ciudadanos tengan más cerca sumar los 55 escaños que sirven para acabar con 36 años de hegemonía socialista en San Telmo. Pero, en realidad, ese temor a la baja participación del PSOE no ha sido siempre así.

Susana Díaz, la candidata del PSOE en estas elecciones andaluzas, planteó en principio una campaña de tono bajo. Los socialistas decían entre bambalinas que una participación baja suponía una desmovilización del electorado que quiere cambio y que preferían un perfil discreto. Pero de un momento a otro, la táctica cambio.

¿Qué paso para que los socialistas de pronto quisieran movilizar a su electorado? De un lado están las manifestaciones de descontento con el Gobierno de Susana Díaz. Sanitarios y taxistas plantearon movilizaciones contra la gestión del Ejecutivo andaluz y eso descubrió que, quizás, el descontento era mucho mayor de lo que se esperaba. Pero también surgió Vox como fuerza a tener en cuenta. El partido de Santiago Abascal ha conseguido convertirse en sujeto político y servido de argumento al PSOE para azuzar el voto del miedo: o PSOE o extrema derecha, ha planteado Susana Díaz en alguna ocasión.

Y con esos hitos, llega el 2D. Este domingo, que al principio de la campaña los socialistas querían tranquilo y de bajo perfil, es ahora un campo de batalla donde los consejeros -y candidatos- del Gobierno de Susana Díaz animan a la participación y siguen agitando el fantasma de Vox. ¿Por qué? Sabedores de que el partido de Abascal, así como Ciudadanos y PP han apostado por movilizar a su electorado para el asalto a San Telmo, temen que los suyos, los socialistas fieles se hayan quedado en casa y quienes estén llenando las urnas sean del bloque contrario.

Desde el PSOE aseguran que, en todo caso, la participación subirá. Y apelan al «efecto olivar» y «efecto Betis» (porque en Sevilla la participación ha bajado unos seis puntos). En el primer lugar , aseguran, la recogida de la aceituna ha retrasado el voto en el Oriente andaluz (sobre todo en Córdoba y Jaén, donde ha caído mucho la participación).

Los trabajadores del campo, tradicional caladero del PSOE, aún no han ido a votar y lo harán tarde. Y después, el fútbol. Muchos votantes del Betis han visto el partido y, después de comer, se acercarán a su colegio electoral. Con esos datos, PP y Ciudadanos tampoco pueden estar tranquilos. Una baja participación puede dejarles más cerca el cambio en San Telmo, pero no lo tienen aún amarrado ni mucho menos. Necesitan de todos los votos que puedan arañar. Lo que sí parece cierto es que, en estas circunstancias, el recuento será de infarto.