Inés Arrimadas en un acto celebrado este martes en Sevilla
Inés Arrimadas en un acto celebrado este martes en Sevilla - J.M.Serrano

Elecciones en Andalucía 2018Cuatro días para dar un vuelco a las urnas en las elecciones andaluzas

Susana Díaz agita el fantasma de Vox, Moreno recibe todo el apoyo de Génova, Cs se confía a Arrimadas y Adelante confía en crecer

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Los sondeos siguen prácticamente inamovibles y eso preocupa mucho porque esta campaña electoral en Andalucía se había presentado como decisiva para el resultado de las elecciones del próximo domingo. Pero o algo no está funcionando bien, o las opciones son muchas, o el voto se ha vuelto más responsable porque hay una cuarta parte de los andaluces con derecho a voto que permanece indecisa.

La campaña de Susana Díaz no deja nada a la imaginación. Está completamente diseñada y pensada hasta el milímetro siguiendo además lo que dicen las encuestas. Por eso empezó con un perfil bajo, suave, defendiendo que está «feliz» y que su objetivo es mejorar la vida de los andaluces. Ha recorrido infinidad de pueblos, centros sociales, asociaciones y ha celebrado un mitin cada día —el último el de este martes en Marbella con el presidente Pedro Sánchez— y ha tenido de todo. Su principal ventaja es la división de «las derechas» que, al debilitar a su oposición, la hace más fuerte. En esa estrategia, la presidenta andaluza no ha dudado en introducir en la campaña a Vox.

Este martes endureció su discurso: «Son la extrema derecha, un partido de ultraderecha, xenófobo, racista y que justifica la violencia contra las mujeres», decía Susana Díaz quien también introducía una cuña rescatada del baúl de los recuerdos contra el PP: «Juanma Moreno no tiene respeto por el 28F como tampoco respetaron el referéndum por la autonomía andaluza. Dijeron que no era su referéndum».

Muchas voces autorizadas de los partidos de la confluencia, IU y Podemos, aseguraban que el tándem Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo no iba a funcionar. Pero en este punto de la campaña, los dos líderes Adelante Andalucía están demostrando que se entienden a las mil maravillas, que entre ellos hay una química que se traslada a sus simpatizantes y afiliados. Sus mítines están siendo los que tienen un público más fervoroso —y también muy variopinto— y creen que están creciendo en apoyos, aglutinando a colectivos descontentos con la gestión del PSOE.

Juanma Moreno

El líder del PP andaluz y candidato a la Junta, Juanma Moreno, prefiere los debates por televisión a cualquier otro acto de campaña porque es el formato que mejor domina. Está muy satisfecho de su actuación en el de TVE el pasado lunes porque cree que fue capaz de transmitir bien sus mensajes. Es consciente de que pisa terreno resbaladizo si se cumplen los pronósticos que auguran las encuestas por lo que prefiere mirar hacia adelante y continuar con su hoja de ruta prevista que incluye reforzar la provincia de Málaga para cerrar la campaña en Sevilla.

Los populares saben de más que Vox representa una amenaza real; ya se habían amoldado a tener que luchar voto a voto con Ciudadanos cuando les ha salido otro enemigo por la derecha. En este contexto, la dirección nacional del PP se ha volcado con Juanma Moreno. Y no sólo por la caravana de Pablo Casado que está recorriendo Andalucía sino por el importante desembarco de líderes nacionales que se está produciendo en estos días.

Este martes Pablo Casado estaba en Almería, precisamente la provincia más favorable al PPy en la que temen perder más votos. Y si Susana Díaz agitaba el fantama de Vox, Pablo Casado hacía lo propio «con un Gobierno social-comunista», dijo haciendo además una referencia «a lo que está pasando en Venezuela».

Javier Maroto, que estaba en la provincia de Málaga, insistía en que el pacto PP-Ciudadanos sólo será posible siempre y cuando la formación naranja decida apoyar a Juanma Moreno. Dolors Montserrat estaba en Huelva defendiendo el Condado, y Adolfo Suárez hacía lo propio en el Casino Jerezano , «el problema no es Andalucía, es de quienes han llevado la gestión durante 40 años».

Enmedio de las voces nacionales, el candidato a la Junta Juanma Moreno negaba el «viraje a la derecha» de su partido. «El PPes un partido de centro-derecha, de las clases medias y de todos los sectores trabajadores de Andalucía. Somos un partido interclasista e intergeneracional donde cabe absolutamente todo el mundo. Somos como esos abrigos de siempre:buenos, calientan y dan garantías».

Equipo naranja

La formación naranja asegura que toca con los dedos el próximo Gobierno de la Junta de Andalucía. «Nos quedan dos escaños» aseguraba ayer Inés Arrimadas en Sevilla en una parada más de su recorrido por Andalucía que no terminará hasta que no se acabe todo este proceso electoral.

Ciudadanos se confía al tirón de la jerezana para asegurar los votos que parecía que tenía en el saco al inicio de la campaña pero que ahora, sobre todo con la irrupción de Vox, ve peligrar. Juan Marín continuará con su campaña basada en movilizar a los afiliados para que transmitan el mensaje de que el cambio es posible y para ello insiste en que sólo pactará «con todas aquellas fuerzas políticas que no compartan los principios y valores con Ciudadanos», aseguraba ayer.