Juanma Moreno
Juanma Moreno - ABC

Elecciones en Andalucía 2018Juanma Moreno, la voz cantante en el Partido Popular andaluz que se juega a todo a nada estas elecciones

El candidato del PP andaluz apela al cambio en Andalucía pero puede que al que cambien sea a él si no consigue la alternancia en San Telmo en estos comicios

SevillaActualizado:

Juan Manuel Moreno Bonilla (Barcelona, 1970), quiere que le llamen Juanma. En su entorno celebran además que el nombre cale, así que a sus enemigos les gusta el juego de llamarle de cualquier otra forma: Juan Manuel, señor Moreno, señor Bonilla, Bonilla a secas. Aunque pueda parecer anecdótico, el nombre del candidado del PP a la Presidencia de la Junta de Andalucía tiene su miga. Es su marca y la tiene que «vender» en un mercado, el andaluz, que, por ahora, solo compra PSOE.

Moreno llegó a la dirección del PP de Andalucía con la complicada tarea de sustituir al todopoderoso Javier Arenas. Sus cercanos aseguran que hay sintonía entre ambos. Sus enemigos lo niegan y hablan de jugadas en la sombra para moverle la silla. De entre los que le han tratado mucho hay quien insinúa que nunca ha estado cómodo en este papel de asalto a San Telmo y que esa es una de sus grandes debilidades.

Aunque nacido en Barcelona, Juanma Moreno llegó a Málaga con solo tres meses de edad. Allí su padre abrió una tienda de ultramarinos de barrio. Aunque se empeñan en pintarle como un «niño bien» malagueño y tiran para eso de estereotipo de caballo, flamenquito y patilla ancha, no es más que brocha gorda que desdibuja al personaje. En realidad hay poco de ese personaje en el líder del PP andaluz.

Moreno llegó a la política por influencia paterna. También por él se aficionó al deporte. Sobre todo al ciclismo y al baloncesto. Con 19 años se afilió al Partido Popular y desde entonces ha pasado por casi todos los escalones: presidente de nuevas generaciones de Málaga y luego de Andalucía, concejal en Málaga, diputado andaluz, luego fue al Congreso en el año 2000, secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad y, ya en 2014, vuelta a Andalucía como candidato a la Presidencia de la Junta.

Precisamente esa carrera política ha sido la excusa de quienes le acusan de ser igual que Susana Díaz: un hombre de partido, un político profesional criado en la fontanería de Génova, sede del PP.

De lo más curioso que se puede contar de su vida es que canta (y relativamente bien, dicen los que le han escuchado). De hecho ha tenido tres grupos de pop: «Falsas realidades», «Lapsus psíquico» y «Cuarto protocolo». El último tuvo incluso cierta relevancia en Málaga, donde tocaron en algunos bares. Cuentan personas cercanas al líder del PP andaluz que puede haber incluso alguna maqueta del grupo que aún se puede escuchar y puede que le saque los colores.

Fan acérrimo de Danza Invisible, él mismo se ha calificado de «vanguardista» cuando era joven y ha renegado de las pintas que se gastaba entonces. También escucha The Cure, Simple Minds o U2. Para el cine, explican sus allegados, no tiene mucho tiempo ahora.

Casado con una politóloga, Manuela Villena, tiene tres hijos y un perro recién adoptado, un Bichón Maltés que se llama Tobi y le da peores noches de lo que esperaba cuando lo encontró en la calle y decidió quedárselo. Un animal pequeño y suave que le quita el sueño.

Dicen quienes trabajan con él que no es de gritar cuando se enfada, sino de soltar un comentario con toda la retranca del mundo. Y que no mira atrás ni se regodea en lo que ha salido mal. «Ya ha pasado. A seguir», le dice a su gente cuando las cosas no sale como quiere. Muy pendiente de su imagen, tiene querencia por la televisión y las fotos, donde se cuida de salir siempre bien.

Quizás por eso se le ha oído alguna vez confiar en que su partido le dará tres intentos para llegar a la Presidencia de la Junta. Agotó el primero en 2015. Ahora va por el segundo. Pero se escucha por los mentideros de su partido que sus compañeros no están por la labor de dejarle un tercer asalto para «tomar» San Telmo. Que es ahora o nunca.