El presidente nacional de Vox, Santiago Abascal, con los candidatos al Parlamento andaluz, Francisco Serrano y Francisco Ocaña. - L.R.

Vox AndalucíaVox celebra ya «las llaves» de la «reconquista» de Andalucía con un abarrotado mitin en Granada

Santiago Abascal pone precio a un hipotético apoyo al PP tras las elecciones andaluzas: «Juanma Moreno, contigo no»

Granada Actualizado: Guardar
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Para muchos, ha sido su primera vez. Repetirán. Otros no vivían algo parecido desde los buenos tiempos del PP. El resto solo lo veían venir desde hace demasiado. Más de un millar de indignados a los que Vox ha devuelto la ilusión se han congregado este miércoles para asistir al mitin de Santiago Abascal en Granada. No muy lejos de donde tuvo lugar le entrega de llaves de Boabdil, en el Hotel Abades Nevada Palace, un escenario donde han duplicado o triplicado la asistencia en recientes convocatorias de otros partidos. Con fervor, vivas, vítores, aplausos –continuos, casi a cada frase– y banderas nacionales y móviles en alto para recibir al presidente, que celebra ya el principio de su «reconquista» de «Andalucía por España» para «una nueva Transición» cuyo candado, siguiendo el símil de la Toma de Granada, podría estar en manos de Vox, que se siente con «las llaves» de un futuro gobierno andaluz.

Y la formación de derecha radical no estaría en disposición de facilitar la apertura de la cerradura en Andalucía a cualquier precio. Abascal ha mencionado en genérico las últimas encuestas, como la publicada por ABC este mismo lunes: «Da igual cuántos escaños tengamos, porque ya hemos ganado. ¿Habéis visto a Pablo Casado hablando de inmigración cuando el PP había dejado de hacerlo?», ha puesto de ejemplo. El presidente de Vox también ha citado al líder popular en Andalucía, Juanma Moreno, para arremeter contra las declaraciones de Javier Maroto, que tildó de «antisistema» a Vox y cuestionó el origen de su financiación: «Juanma Moreno, contigo no». Por ello, ha invitado a los populares a que «se vayan buscando a otro» tras las elecciones si quieren el apoyo de su formación, y que ya verán quién queda por delante en el recuento de votos.

Entre críticas más laxas a Ciudadanos, Abascal se ha comprometido a poner fin a la «dictadura» del «susanato». «¡Cabrona! ¡Fea!», exclamaban algunos asistentes al oír el nombre de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. «No hace falta que pitéis, si la vamos a echar de San Telmo», bromeaba el presidente del partido antes de recordar la célebre cita de Alfonso Guerra, aquella de que a España no la iba a conocer ni la madre que la parió. «Eso es lo que han conseguido», ha sentenciado Santiago Abascal: «La España viva está en estos mítines, hasta el gorro de que se haya transformado todo lo que era».

El líder de Vox ha sostenido un discurso que victimiza a su potencial electorado. «Predijimos lo que os iban a llamar», ha advertido. «¡Fachas!», han contestado muchos de los asistentes, pese a que son del partido que «ha llevado a los golpistas ante el Tribunal Supremo». «Estáis aquí por vuestra patria, por la herencia de vuestros padres y por el futuro de vuestros hijos», ha dicho el presidente de Vox, un partido que defiende la «libertad» ante lo «políticamente correcto», algo que «ya ha sido derrotada en medio mundo y va a ser derrotada en España en los próximos meses». Con sus redes sociales se bastan.

Contra el islam

«Nos habéis oído a decir con claridad lo que ningún partido se ha atrevido a decir desde hace 40 años», arrancaba Santiago Abascal, que ha dedicado buena parte de su discurso a hablar de inmigración. En esta breve visita, Abascal ha querido dejar claro cuáles son sus referentes para esta tierra «frente a la Andalucía de Blas Infante o Almanzor». «¡Muerte al islam!», se escuchaba de fondo al tiempo que el líder de Vox ensalzaba las figuras de los Reyes Católicos, la Andalucía de las Cortes de Cádiz o episodios bélicos de nuestra historia, como las batallas de las Navas de Tolosa o la de Bailén.

Abascal ha pedido a los inmigrantes que «respeten nuestras costumbres» y les acusa de venir a España «por las ayudas»

«Vienen aquí por las ayudas que no se extienden a muchos españoles», ha enfatizado sin ofrecer dato alguno. «Quieren obligarnos a vivir como ellos», ha afirmado al exigir a las personas de origen extranjero «que respeten nuestras costumbres». «Los españoles están hartos de estar discriminados en su propio país», ha proseguido su intervención, en la que ha criticado el «efecto llamada» porque las instituciones públicas están diciéndole a los inmigrantes que «aquí es todo gratis». «¡Son invasores!», exclamaba otro espontáneo. Abascal incluso ha asociado violencia con nacionalidad, unos datos que ahora «se ocultan» pero que «serán públicos» cuando lleguen al poder.

«Sangre nueva»

También el presidente provincial de Vox en Granada, Julio Vao, ha comentado la amenaza «silenciosa» del islam «en forma de pateras, de barcos». Por su parte, el candidato al Parlamento andaluz por Sevilla, Francisco Serrano, ha hecho hincapié en este asunto: «Necesitamos sangre nueva, pero empezando por la nuestra», ha comentado, en conexión también la necesidad de defender la vida de los nonatos y de las mujeres, dirigiéndose a «todos los indignados de España, sean de la clase que sean», en pos de una «nueva Transición» para la «reconquista» de los «valores constitucionales perdidos».

«Nosotros somos la España de la tolerancia y de la libertad», ha asegurado el exjuez inhabilitado y manifiestamente contrario a la «ideología de género», a cuya costa viven multitud de personas, según Serrano. «Estamos en una situación de extrema urgencia», ha sostenido, por lo que propone «un partido de extrema…». «¡Necesidad!», contestaron entre vítores, igual de estruendosos al hablar de custodia compartida, de bajada de impuestos, de supresión del Estado de las autonomías o de memoria «histérica», y sin miedo ni complejos a definirse como católico, a lo que el público ha contestadp con sonados «oles» en una noche sin tauromaquia, arte que también ha defendido como parte de las tradiciones que está en peligro.

Un programa parecido al del PP

Granada tuvo su protagonismo en los comienzos del acto de Vox. El candidato por Granada, Francisco Ocaña, con posibilidades de ser elegido parlamentario, resumió su programa electoral, un compilado de propuestas que comparte ostensibles similitudes con el del PP. En especial, en lo que respecta a la gestión granadina de la Alhambra y Sierra Nevada. O la propuesta de impulsar la construcción de un teleférico de Granada a Sierra Nevada, o un plan de contratación en sanidad, o la presa de Rules, con sus innumerables ventajas por la agricultura local para aumentar la exportación de frutos subtropicales, todas ellas ya proclamadas por los populares y parte de su línea de argumentación desde hace años.

Buena parte de las promesas electorales de Vox en Granada son similiares o idénticas a las del Partido Popular

Ocaña no se ha olvidado de las zonas olvidadas y sus reivindicaciones: Motril y sus playas devastada año tras año por los temporales, Guadix o las Minas de Alquife. También ha hablado del aeropuerto de Granada: «Está infrautilizado, pero hay otras posibilidades: junto con la Universidad de Granada, hagamos el campus universitario aeronáutico, que pongamos a Granada en la élite de la profesionalización de pilotos», así como «una escuela de mecánicos de aviones». «Sé de lo que hablo, soy profesional de la aviación», ha remachado el candidato de Vox sobre su promesa más novedosa: «Cuando llegue al Parlamento voy a poner a Granada en el lugar que le corresponde».