Susana Díaz, este lunes en la sede sevillana del PSOE andaluz - EP

Elecciones en AndalucíaEl PSOE federal ya pide la cabeza de Susana tras su batacazo histórico en las elecciones andaluzas

Crecen las voces desde Ferraz, pero también en Sevilla, que quieren Díaz abandone su cargo tras perder la Junta de Andalucía por primera vez en 36 años para el PSOE

Reacciones y ganador de las elecciones andaluzas en directo

SevillaActualizado:

El resultado de las elecciones andaluzas tiene una gran perdedora: Susana Díaz. La secretaria general de los socialistas en Andalucía y presidenta de la Junta en funciones, aunque ganó por escaños (33) los comicios, perdió el Gobierno de la Junta tras 36 años de hegemonía socialista. En Ferraz, la sede nacional del partido, no se lo perdonan. Y ya hablan de forma velada en público de la necesidad de que Díaz vaya preparando su marcha. En privado hay pocas sutilezas: o gobierna o dimisión.

La historia de las últimas horas de Susana Díaz viene a ser como la del narco Heisenberg, protagonista de la serie de HBO «Breaking Bad». El traficante, en un momento dado, tiene a todos sus enemigos queriendo matarle. La canción que suena de fondo es el narcocorrido de «Los cuates de Sinaloa» que se llamaba «Negro y Azul». Al hipnótico ritmo de las guitarras, los «cuates» cantan sobre Heisenberg: «Ese "compa" ya está muerto... no más no le han avisado». A Díaz, como a Heisengberg, le andan ya en Madrid tomando medidas para el ataúd. Pero ¿la han avisado?

El primero en lanzar el recado a Susana Díaz ha sido el secretario de Organización, José Luis Ábalos, que ha dicho este lunes que su formación no piensa apoyar un Gobierno de Ciudadanos, como quiere Juan Marín. Si Cs quiere entrar en San Telmo, dicen desde Ferraz, que se busquen los apoyos en Vox. En público se habla de que Díaz no puede «socorrer» a Cs solo para parar a la «extrema derecha». Que es necesaria «la regeneración», un eufemismo que viene a señalar la puerta a Díaz. Fuentes del PSOE explican que, de puertas a dentro, se habla ya abiertamente de «Gobierno o muerte». Si Díaz no consigue mantener San Telmo, debe irse.

Ábalos ha explicado esta mañana que «una eventual dimisión de la presidenta y líder del PSOE-A forma parte de su responsabilidad» y que su papel «está siempre subordinado al éxito de nuestro proyecto político y siempre estamos a disposición de la organización que, con generosidad, siempre nos ha otorgado la confianza. Creo que los compañeros de Andalucía son suficientemente responsables e inteligentes para llevar adelante su proceso y aportar lo mejor de sí mismos». Primer aviso.

José Luis Ábalos
José Luis Ábalos - ABC

Hay más. La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha señalado que los resultados de las elecciones andaluces no eran los que desde el PSOE querían y buscaban, pero ha puntualizado que ahora tienen la «obligación de dialogar y encontrar estabilidad». Abre así la opción de que Susana Díaz intente gobernar... Pero «las urnas mandan y los ciudadanos colocan a cada uno en su sitio» remata. Segundo aviso.

Ya son dos los pesos pesados del partido los que abren la puerta a Susana Díaz para que se marche. Y Pedro Sánchez, con quien la presidenta en funciones andaluza nunca ha tenido afinidad tampoco ha salido en público a apoyarla. No es que nadie esperase que Sánchez se inmole por Díaz asumiendo parte del mal resultado en las elecciones andaluzas. Pero tampoco ha aclarado si mantiene su confianza en la secretaria general del PSOE andaluz. Tercer aviso.

También hay llamadas de atención desde alguna Alcaldía controlada por el PSOE. Es el caso de Valladolid, Óscar Puente, ha ligado los malos resultados obtenidos por el PSOE en las elecciones andaluzas a la «aventura» que lideró Susana Díaz para convertirse en la secretaria general de la formación. Puente ha asegurado que con los resultados cosechados por el PSOE en Andalucía, «cada uno tiene que hacerse responsable de sus éxitos y sus fracasos». Cuarto aviso. ¿Hacen falta más?

Díaz, a diferencia del Heisenberg de «Breaking Bad», no podrá decir que no le han ido avisando. En Ferraz piden su cabeza ya con poco disimulo, aunque haya quien augure que el partido la recolocará en un puesto «digno». Sin embargo, nadie cierra la puerta a que el partido la recoloque en un puesto digno. No se puede obviar que ha sido -y es, de momento- la presidenta de la Junta de Andalucía cinco años y secretaria general del partido en Andalucía.

Pero por ahora la batalla está servida: Le dicen que no puede apoyar a Ciudadanos y que si no gobierna, se vaya. Un callejón sin salida... salvo la dimisión. En privado el discurso es más duro. Aunque todas las señales apuntan a que el PSOE andaluz va camino de un funeral (político), quedan semanas para ver si finalmente la presidenta en funciones está muerta... o resucita. Porque, como ella argumenta, ha ganado las elecciones. El problema es que es una victoria que deja la Junta en poder de otros. Una victoria estéril.