La presidenta en funciones Susana Díaz, tras reunir a su Ejecutiva Regional este lunes - EFE/Julio Muñoz
Elecciones andaluzas 2018

Susana Díaz no llegará a primavera salvo que logre mantener el Gobierno de la Junta de Andalucía

Sus opciones pasan por pactar con Ciudadanos o por una repetición de las elecciones

SevillaActualizado:

El proceso ya está escrito pero no hace ni falta porque todos en el PSOE saben ya lo que aguarda a Susana Díaz, incluyéndola a ella misma. O el Gobierno de la Junta o el final de su carrera política. Un final que puede estar más próximo de lo que parece porque la Dirección Federal no quiere que pilote el proceso de las elecciones municipales, que serán el 26 de mayo, si ha perdido la Junta de Andalucía.

El número dos de la dirección de Pedro Sánchez, José Luis Ábalos, lo dejaba muy claro: «Ahora mismo, lo que menos nos preocupa es la cuestión interna del partido, eso sabemos cómo solucionarlo». No era necesario decir más. No quieren forzar su salida sino que sea ella la que abandone por propia iniciativa dando paso a una gestora de la que algunas fuentes ya hablaban este martes.

Es cierto que este martes Ábalos rectificaba sus palabras del día anterior asegurando que no piden la dimisión a nadie, y menos a Susana Díaz, pero la realidad es que no hay cambio de postura en la dirección del partido. Lo que ocurre es que han atendido a las recriminaciones del PSOE andaluz para no debilitar más a su lideresa en las negociaciones que tiene que mantener. Por eso el reforzamiento público de la todavía presidenta de la Junta, que tiene «todo el respaldo de la dirección de su partido para iniciar las negociaciones con el resto de fuerzas políticas» para mantener el Gobierno andaluz.

Pero los mensajes siguen siendo los mismos y la prueba de ello son las palabras de Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, delegado del Gobierno en Andalucía y hombre de confianza del presidente del Gobierno. «Susana Díaz tiene que hacer una reflexión en primer lugar y, después, ponerla en común entre todos», aseguraba al ser preguntado por la continuidad de la secretaria general de los socialistas andaluces. Y no es Celis un verso suelto en el organigrama de Pedro Sánchez precisamente.

La dirección del PSOE federal considera que la debacle en las urnas de Andalucía se ha debido a una falta de movilización de su electorado que se ha quedado en casa en lugar de ir a votar. Eso quiere decir, en términos electorales, que los votantes no se han ido a otro partido sino que son recuperables. Es más, están seguros de que si el candidato hubiese sido Pedro Sánchez, el resultado hubiese sido diferente.

Precisamente el mismo argumento que sostienen en la sede del PSOE andaluz, donde están convencidos de que si hubiese una repetición de las elecciones andaluzas, el resultado sería otro porque el avances de las derechas movilizaría a los socialistas que el 2D se han quedado en casa.

En este escenario, las opciones de Susana Díaz de mantener la Junta pasarían tanto por un pacto con Ciudadanos, que no es bien visto por Pedro Sánchez pero que tendría que asumir de producirse, o la repetición de las elecciones, tal vez la salida más favorable para la presidenta en funciones, aunque es una opción que jamás van a reconocer en público.

Por cierto que el acuerdo con la formación naranja, en el que tampoco cree el propio candidato de Ciudadanos Juan Marín, aunque peores cosas se han visto en política, necesitaría de la abstención de Adelante Andalucía para la investidura de la presidenta (Susana Díaz) o el presidente (Juan Marín), una opción que descartan rotundamente desde la confluencia pero que cuenta como aliado con Diego Valderas y sus afines, una parte de Izquierda Unida.