Elecciones CataluñaJunqueras acusó a sus adversarios desde prisión durante las elecciones: «No son demócratas»

El líder de ERC, que recibió a su abogado, pidió el voto en la jornada electoral a través de Twitter

MadridActualizado:

Los cuatro presos preventivos por sedición y rebelión, de los que tres se han presentado a las elecciones, siguieron ayer la evolución de la jornada electoral por televisión en los centros penitenciarios de Estremera y Soto del Real, ambos en Madrid. Oriol Junqueras, Joaquim Forn, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, que ejercieron el derecho al voto por correo días atrás desde sus prisiones, pasaron el 21-D «como cualquier otro día en prisión, dentro de la normalidad», según fuentes consultadas por ABC.

Por la mañana, Junqueras, cabeza de lista de ERC, recibió en Estremera la visita de su abogado, Andreu Van den Eynde, quien explicó que su patrocinado estaba «bien» y «muy esperanzado y ansioso» por conocer los resultados. El letrado también sostuvo que el líder de ERC confiaba en ser elegido presidente de la Generalitat y que, como «representante y garante de los derechos de los ciudadanos tendrá que solicitar que se le deje ejercer su cargo y, por lo tanto, la libertad».

Campaña

A las 09:26 de la mañana lanzó un mensaje desde su cuenta oficial de Twitter, controlada por sus allegados fuera de prisión, en el que hacía campaña y acusaba a sus adversarios políticos de no ser demócratas: «Queda poco para que puedas elegir entre los demócratas y los que no lo son. Entre los que defienden la democracia con las urnas y los que hacen por la fuerza. El alma del 1 de octubre está en juego».

Junqueras y el resto de presos preventivos aprovechan las visitas de los abogados y los familiares y las llamadas telefónicas para dar instrucciones sobre el uso de sus redes sociales. Antes, el líder de ERC y exvicepresidente de la Generalitat publicó una carta manuscrita de dos folios datada el pasado 8 de diciembre, en la que incidía en sus deseos de ser presidente de la Generalitat: «Yo mismo, como siempre, me pongo a disposición de Cataluña, para dirigir un gobierno fuerte y eficaz. Para liderar un país que priorice los puestos de trabajo productivos y dignos. Escuelas inclusivas y creativas». También aseguraba que «la cárcel no nos debilita». «Al contrario. Nos hace más fuertes».

El líder republicano explicaba que no ha querido «evitar la prisión, porque este es el mejor testimonio de nuestro compromiso absoluto con el humanismo y la no violencia», en un nuevo dardo a su exsocio Carles Puigdemont, huido en Bruselas.

«En las cárceles se han forjado las almas y los compromisos de muchos líderes políticos y sociales de alrededor del mundo y de todos los tiempos», añadía Junqueras, que recordaba que «por las cárceles han pasado muchos miembros y muchos dirigentes durante los 86 años de historia de ERC», al que definía como «el partido más generoso de la historia de Cataluña».

Junqueras también envió un mensaje público a su mujer, Neus Bramona, a primera hora del día. El tuit recordaba que ayer se cumplía su cuarto aniversario de boda: «Hoy querría estar contigo y con los niños con más motivos que nunca, la casualidad ha querido que hoy haga cuatro años que nos casamos. Cuatro años intensos pero cuatro años de felicidad. Estoy convencido de que en breve saldré y os podré abrazar a los tres. Os quiero». El cabeza de cartel de ERC comparte centro penitenciario con el exconsejero de Interior, Joaquim Forn, que se presentó ayer como número siete en la lista que encabeza Carles Puigdemont, por lo que salió elegido diputado.

ANC y Òmnium

Por su parte, los líderes de la ANC y de Òmnium, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, respectivamente, cumplen prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real.

El expresidente de la Asamblea Nacional Catalán y número 2 de Junts per Catalunya -el partido de Puigdemont-, Jordi Sànchez, valoró ayer los comicios con este mensaje en Twitter: «Desde la ventana de la celda de Soto del Real veo un amarillo de libertad que nace desde las urnas. Luz en los ojos y fuerza en el brazo. Seguimos».

Sànchez aceptó la oferta de ser el lugarteniente del expresidente de la Generalitat, mientras que Jordi Cuixart, investigado por los mismos delitos, rechazó concurrir a las elecciones autonómicas.