Elecciones Generales
Elecciones 26-J

Iglesias reconoce su fracaso y ni siquiera habla abiertamente de apoyar al PSOE

El líder de Podemos anuncia una reflexión tras los resultados de las elecciones generales, pero se muestra partidario de mantener la fórmula de coalición con IU

MadridActualizado:

Ni sumó ni multiplicó. Restó. La coalición entre Podemos e Izquierda Unida con la que Pablo Iglesias intentó robarle al PSOE la hegemonía de la izquierda y plantar cara al PP se demostró un rotundo fracaso en las elecciones generales de este 26-J. Nada salió tal y cómo deseaba Unidos Podemos. Además, su suma con los socialistas sigue lejos de la mayoría absoluta, y volvería a requerir el apoyo de los independentistas catalanes. Algo que en la formación morada interpretan como la «excusa» que plantearán los socialistas para formar Gobierno.

El ambiente festivo con el que comenzó la tarde, a raíz de los primeros sondeos a pie de urna, que sí apuntaban al «sorpasso», se fue tornando en una indisimulada decepción en los rostros del equipo de todos los niveles. A las ocho de la tarde, cuando se conocían los sondeos de la televisión pública, gritos y una sonora ovación salieron de la sala donde los líderes del partido siguieron la noche electoral. Fueron los últimos.

El 20D, la suma de Podemos e IU logró 71 escaños (69 para los de Iglesias y 2 para los de Garzón). En conjunto lograron 6.110.596 votos, un 24,33% del total. El pacto con IU finalmente solo sirvió para contener la hemorragia, ya que obtuvo los mismos escaños con un millón de votos menos.

Apesadumbrado. El tono bajo de Iglesias no fue en esta ocasión una estrategia impostada, sino reflejo de una enorme decepción: «los resultados electorales de esta noche no son satisfactorios. Teníamos unas perspectivas diferentes», señaló el líder del partido escoltado a izquierda y derecha por Iñigo Errejón y Alberto Garzón. Iglesias reconoció que el resultado «ha sorprendido a todo el mundo», y anunció que a partir de hoy se abre «una reflexión».

Unidos Podemos ha fracasado en su intento de superar al PSOE como fuerza hegemónica de la izquierda y mucho más en la que habían planteado como su objetivo de plantar batalla al PP.

A las ocho de la tarde, cuando se conocían los sondeos de la televisión pública, gritos y una sonora ovación salieron de la sala donde los líderes del partido siguieron la noche electoral. Pero en el momento en que ha comenzado el escrutinio todo ha cambiado. Pasadas las diez de la noche, el número dos de Podemos, Iñigo Errejón, ha enmendado la plana de la primera valoración de la noche, que corrió a cargo de Alberto Garzón y en la que ha hablado de "oportunidad histórica" para formar "un Gobierno capitaneado por Unidos Podemos".

Como director de campaña Errejón ha plasmado el desasosiego: "A la espera de los resultados definitivos, tenemos que decir que estos no son unos buenos resultados. No son un buen resultado para la confluencia Unidos Podemos y no son un buen resultado para España".

Con tono claramente contrariado, Errejón sí ha valorado que al menos "tenemos una posición determinante", y que han "consolidado su espacio". Errejón se ha lamentado de que "los procesos de cambio político no son a la velocidad que nos gustaría".