Beltrán Pérez en el Alcázar
Beltrán Pérez en el Alcázar - J.M.Serrano

ELECCIONES MUNICIPALES SEVILLA 2019Beltrán Pérez: «El 26 de mayo será para mí un día de puerta grande o de enfermería»

El candidato del PP a la Alcaldía de Sevilla, muy aficionado a los toros, cree que Juan Espadas ha desperdiciado cuatro años sin hacer nada relevante

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SevillaActualizado:

Beltrán Pérez (Sevilla, 1974) llegó al Ayuntamiento en 2003 con menos de 30 años y lleva dieciséis trabajando en el Consistorio. Fue fue uno de los concejales más jóvenes de la historia y ahora es el más veterano, el único que ha aguantado dos mandatos de Monteseirín, uno de Zoido y otro de Espadas. Sabe que el domingo 26 de mayo se la juega y que será, casi con toda seguridad, su primera y última oportunidad para alcanzar el sueño para el que lleva preparándose desde hace mucho tiempo: ser alcalde de Sevilla.

Usted ha toreado en capeas y es muy aficionado a los toros. ¿No siente que sólo tiene dos opciones el 26 de mayo: puerta grande o enfermería?

Todo torero se enfrenta a esa opción durante toda su trayectoria y es evidente que me estoy entregando para salir por la puerta de grande ante esa gran afición que es la ciudad de Sevilla. Soy consciente de que será un día de puerta grande o de enfermería, pero yo ya estoy viendo la puerta grande abrirse.

Las encuestas no le sonríen. La mayoría dan un triunfo amplio de Espadas y sin él no salen las cuentas.

Estamos a un 1,3 por ciento de los votos de lograrlo, según nuestros datos. Estamos hablando de menos de 6.000 votos para lograr la mayoría de cambio que necesita Sevilla.

¿Sabe dónde están esos votos que dice que le faltan?

Nos vamos a dirigir a todos los votantes de la ciudad y estoy seguro de que lograremos recuperarlos.

Para salir por la puerta grande y no acabar en la enfermería va a necesitar seguramente el apoyo de dos fuerzas políticas. ¿Está convencido de que podrá contar con ellas?

Tengo claro que el próximo alcalde de Sevilla va a necesitar el apoyo de otra fuerza política y la opción en esta ciudad está clara: o PSOE con la izquierda radical, como ocurrió hace cuatro años. O una mayoría de cambio que enganche a Sevilla con la mayoría de cambio que se ha abierto paso en la Junta de Andalucía.

Susana Serrano, la coordinadora local de Podemos y candidata a la Alcaldía por «Adelante Sevilla», dijo a ABC hace unos días que Espadas no había cumplido los acuerdos firmados con ninguno de ustedes y que les había tomado el pelo a todos, a pesar de lo cual anunciaba que volvería a apoyarlo para «frenar a la derecha» y que usted no fuera alcalde.

Espadas la engañó mayormente a ella, que lo hizo alcalde a pesar de haber perdido las elecciones. Nosotros apoyamos su presupuesto a cambio de una bajada fiscal del cinco por ciento del IBI y de la apuesta clara por el metro y a la puesta en funcionamiento de la Gavidia. Ha incumplido esos dos pactos, pero no nos ha sorprendido porque Espadas es una persona de poca palabra.

¿Por qué da por supuesto que Ciudadanos le apoyará para ser alcalde y que no pactará, por ejemplo, con Espadas?

El primero que no va a hablar de pactos en esta campaña electoral soy yo porque mi intención es pactar con cuantos más sevillanos, mejor, que es lo que llevamos haciendo desde hace meses. Creo que está claro que hay dos bloques políticos en la ciudad: el de la continuidad, con la izquierda y la izquierda radical; y el del cambio, que lideramos nosotros. Yo no voy a valorar lo que puedan hacer o no otras fuerzas políticas. Lo que es seguro es el pacto de Espadas con la izquierda radical. Se ve claro que hay dos modelos diferentes de gestionar la ciudad. Uno, el de Espadas, basada en el quietismo, el buenismo y en someter a la ciudad a los intereses personales del alcalde; y otro, basado en el equipo y en las medidas de liderazgo que reclama la necesaria transformación de la ciudad. Ese contraste entre Juan Espadas y yo es cada vez más evidente. Vamos claramente al alza.

Habla de dos modelos pero se presentan cinco partidos. ¿Los demás no cuentan?

Sinceramente creo que estas elecciones son cosa de dos y que entre los dos va a estar la alcaldía. Creo que se presentan solo dos modelos de alcaldía diferentes y sería bueno para los sevillanos que se produjera un cara a cara entre Juan Espadas y yo para contrastarlos. No ninguneo a los demás candidatos y me interesa lo que digan todos ellos. De hecho se van a producir cuatro debates con todos: yo solo le pido a Espadas que debata también cara a cara conmigo.

¿Es consciente de que la ola electoral que viene de las elecciones generales del 28 de abril no le favorece?

Los ciudadanos aprecian la coherencia y yo siempre he estado en el mismo sitio que siempre. En el PP queremos ser útiles a los ciudadanos y ayudarle a resolver sus problemas y a transformar la ciudad. Siempre hemos defendido bajar los impuestos y la apuesta por el empleo y el emprendimiento. La política municipal no tiene un gran matiz ideológico y seguimos donde estábamos. Estoy dispuesto a liderar una mayoría que centre y concentre el voto útil del cambio.

¿Confía en que muchos votantes de Vox se pasen al PP en estas elecciones tras el triunfo de Sánchez en las generales? ¿La llamada al voto útil puede funcionar ahora?

Tengo un carácter competitivo, pero yo no quiero competir con Vox ni con Ciudadanos sino conmigo mismo. Quiero competir contra los propios aciertos y errores del Partido Popular. Cuando hacemos las cosas bien, intentamos hacerlas aún mejor al día siguiente. Si las hacemos mal, procuramos corregirlas inmediatamente. Para mí esa es la base de que los votantes del PP que se fueron a Vox vuelvan ahora.

Usted fue uno de los «cerebros» de la campaña de Zoido en 2011 que dio al PP veinte concejales y los mejores resultados de su partido en Sevilla en toda la historia democrática. Sin embargo, a los cuatro años perdieron casi la mitad de esos votos. ¿Saben ya en qué fallaron durante ese mandato para que no les pase de nuevo si logran ahora la Alcaldía?

Hay quien piensa que centrarnos en el equilibrio económico del Ayuntamiento, en reflotar las empresas municipales y en el establecimiento de parámetros de gestión transparentes y austera fue un error. Yo no estoy de acuerdo: creo que hicimos lo que teníamos que hacer. Si hubierámos sido irresponsables, quizá el resultado electoral habría sido otro. Nos tocó las riendas de un gobierno en el peor momento económico de la historia reciente de España, en el que la fiesta del gasto y del despilfarro económico continuó hasta el último día del gobierno de Sánchez Monteseirín. Quizá nuestro error fue no saber comunicar el dramatismo de la situación que se estaba viviendo. Pusimos las medidas adecuadas en esos dificilísimos cuatro años para poner en marcha un segundo mandato en el que se podrían haber hecho muchas cosas por la ciudad. Y Espadas se apropió del legado de gestión del PP y de Zoido.

En 2011 mucha gente que no votó nunca al PP apoyó a Zoido y ahora Espadas ha pedido el voto en estas elecciones para las personas que nunca han votado el PSOE. ¿No teme que le quite parte de sus votantes?

Espadas está obsesionado con Zoido e incluso intenta imitarlo. No me preocupa lo más mínimo porque no hay ninguna encuesta o dato que indique que se vaya a producir ese trasvase de votos. No digo que no haya alguno, pero no creo que muchos votantes del centro-derecha que escojan una papeleta con el puño y la rosa.

Pues hay gente, incluso de su partido, que cree que Espadas lo puede lograr. Que muchos piensan que es más de derechas que usted.

Yo siempre me he considerado de centro-derecha y siempre he pensado que la gente prefiera al original que a las imitaciones. Si él quiere ser una imitación de los políticos del PP se está equivocando con su electorado y con el nuestro. Creo sinceramente que va a haber más electores del PSOE que me voten a mí que electores del PP que voten a Juan Espadas.

En todas las encuestas que se han publicado se valora bien, en general, la gestión de Juan Espadas, pero al mismo tiempo los ciudadanos aseguran que no perciben cambios en Sevilla, que la ciudad sigue más o menos igual que hace cuatro años.

Yo creo que Espadas ha tenido la habilidad de generar un estado de opinión favorable entre la ciudadanía, pero su gestión deja bastante que desear. Los barrios están cada vez más sucios, hay plagas de ratas. El autobús acumula cada vez más retrasos y no se ha avanzado nada en metro ni en infraestructuras. Sevilla está en el puesto 37 de creación de empleo en España y cuesta meses, incluso años, que te den una licencia. El enfado en los barrios, en las empresas, en la construcción y en el pequeño comercio es muy grande y se va a llevar una sorpresa en estas elecciones.

El PP fue el partido más votado en 2015 y líder de la oposición en este mandato. ¿No tienen ustedes alguna parte de culpa en todo esto que denuncian ahora?

Quien me conoce sabe que soy un monje de la política, me he entregado en cuerpo y alma al trabajo municipal y no he descansado desde que me eligieron portavoz hace dos años para responder ante la sociedad sevillana. Otra cosa es que la potencia de comunicación es mucho más reducida en la oposición. Un ejemplo de esto es Juanma Moreno, cuyo trabajo en la oposición fue prácticamente obviado por muchas personas y medios de comunicación. En el momento en que fue elegido presidente de la Junta de Andalucía han trascendido sus verdaderas capacidades. Lo mismo nos va a pasar a nosotros. Una cosa es lo que se ve en los medios de comunicación y otra lo que se ve en la calle.

¿Cree que los periódicos y demás medios de comunicación locales no han transmitido bien lo que ha ocurido en Sevilla?

El trabajo de los medios de comunicación ha sido impecable y yo me he sentido bien tratado por ellos. Son los partidos de izquierda los que no entienden la libertad de prensa. Lo que he querido decir es que cuando estás en la oposición el foco no está puesto en ti y tus propuestas no llegan con facilidad a los medios.

¿Qué ofrece usted a Sevilla?

Un cambio. Lleva cuatro años estancada. Tenemos un alcalde conformista que no tiene nada que presentar y que está intentando que la ciudad se conforme con un perfil personal amable para volver a revalidar unas elecciones. Además, quiere hacer creer a los sevillanos que en los próximos cuatro años hará lo que no ha hecho en estos últimos cuatro años. Yo propongo a la ciudad un perfil de audacia, de liderazgo, de ambición y de competitividad que lleve a Sevilla a salir de su estancamiento y a volver a las posiciones de cabeza en creación de empleo y de empresas. Y también en protección de su patrimonio y excelencia cultural, digitalización, crecimiento demográfico, integración y accesibilidad para personas con discapacidad. Ese es nuestro modelo de ciudad.

Usted consiguió que el anterior ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, firmara un protocolo sobre la inversión en nuevas líneas del metro de Sevilla. Al final ese documento se quedó en papel mojado. ¿Confía en que no ocurrirá lo mismo con Moreno Bonilla, que también es compañero de partido?

Nosotros nos opusimos a la firma de protocolo que otorgaba media línea de metro a Sevilla. Nos enfrentamos a la postura del ministro de nuestro partido porque Sevilla está por encima de todo. En el pacto presupuestario nosotros propiciamos un pleno extraordinario que apostó por la red completa del metro para terminar los 42 kilómetros que nos quedan. Espadas incumplió su palabra y su propio voto y forzamos otro pleno extraordinario después de que Juanma Moreno se comprometiera a la actualización de los proyectos del metro. Nosotros no estamos a favor de dejar aislados a los vecinos de Sevilla Este. Nuestra apuesta es completa con prioridad en Sevilla Este y Pino Montano. Voy a ser el alcalde que lleve el metro a Sevilla Este.

¿Qué tres propuestas destacaría de su programa electoral?

La primera, la climatización de los cien colegios sevillanos donde estudian treinta mil niños. La segunda sería el soterramiento del tráfico en el Prado para crear una gran plaza peatonal en la glorieta del Cid, al estilo de las grandes capitales europeas, que una el espacio peatonal desde el Museo Arqueológico a través del Parque de María Luisa. Y en tercer lugar, la nueva sede del Ayuntamiento en los terrenos de la Gerencia de Urbanismo en la isla de la Cartuja. Nosotros pretendemos que allí se agrupen todos los servicios municipales, salvo los territorializados, y que el edificio de la Plaza Nueva sea sólo la sede institucional para actos solemnes y un gran espacio expositivo donde se ubicaría el museo de Sevilla. Sería devolver a los sevillanos ese gran edificio, como hicimos en su día con el palacio de los Marqueses de la Algaba.

¿Cuánto costaría y de dónde saldría el dinero?

Unos cincuenta millones de euros que acabarían siendo rentables para el Ayuntamiento y los vecinos porque liberaríamos veintisiete edificios, de los cuales una parte se enajenaría y otros se conservarían para uso de los vecinos, entre ellos la torre almohade, de gran valor histórico, que acoge ahora a Fiestas Mayores.