El PSOE pide un careo de Cospedal, Arenas y Cascos con Bárcenas
María Dolores de Cospedal, Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos - abc

El PSOE pide un careo de Cospedal, Arenas y Cascos con Bárcenas

Los socialistas preguntarán a García Margallo «cómo es posible que se le haya renovado el pasaporte en un tiempo exprés»

gabriel sanz
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El PSOE anuncio este mediodía una escalada judicial en el «caso Barcenas». Los socialistas van a pedir una careo de María Dolores de Cospedal, Javier Arenas y Francisco Álvarez Cascos, con el ex tesorero del PP Luis Barcenas, una vez testifiquen los tres ante el juez Ruz la semana próxima.

El encargado de anunciar esta vuelta de tuerca del PSOE, que es acusación particular en el «caso Barcenas», ha sido su secretario de Relaciones Institucionales, Antonio Hernando.

Hernando ha explicado que su partido esta convencido de que el careo será admitido por el juez Ruz porque, aun cuando Cospedal, Arenas y Cascos, están «obligados a decir la verdad, no como Rajoy el jueves ante el Congreso», ellos se atendrán a la versión oficial del PP, de que no ha habido financiación irregular.

Por eso, añadió, a Ruz no le va a quedar mas remedio que hacer un careo de todos ellos. Y, una vez este se produzca, el PSOE solicitará al juez la declaración de Mariano Rajoy como testigo.

Por otro lado, Antonio Hernando ha anunciado una pregunta del Grupo Socialista al ministro de Exteriores, Jose Manuel García Margallo, para que explique «cuál ha sido el papel de España» en la concesión del indulto al pederasta Daniel Galván, por parte del Rey de Marruecos.

Además, los socialistas quieren saber «cómo es posible que se le haya renovado el pasaporte en un tiempo exprés», comento el dirigente socialista. El PSOE quiere que sea detenido para que cumpla el resto de la condena en España.

Respecto al conflicto de Gibraltar, Antonio Hernando pidió al Gobierno que haga una defensa «exigente y responsable» de los intereses de España y evite «los exabruptos, las salidas de tono y las bravuconerias».

Las «medidas unilaterales» en este conflicto, solo pueden acabar produciendo daño a los 7.000 trabajadores españoles que cada día cruzan el Peñón para trabajar allí.