El club de los expresidentes autonómicos
José Antonio Griñán, el último expresidente en encontrar refugio en el Senado - óscar del pozo

El club de los expresidentes autonómicos

Siete exmandantarios encuentran refugio en el Senado

j.g.m.
Actualizado:

El de los expresidentes autonómicos podría ser un grupo más en el Senado. Con siete miembros, tendría más peso que el PNV, que cuenta cinco senadores en la Cámara Alta. Siete senadores es la mitad de los que integran el Grupo Mixto, que agrupa a representantes de UPN, Coalición Canaria, Izquierda Unida, Bildu, Foro Asturias, ERC y EA. El grupo de los expresidentes autonómicos solo tiene dos colores: el del PP y PSOE.

José Antonio Griñán ha sido el último en unirse al club. Nombrado a dedo por Manuel Chaves en su primer mandato al frente de la Junta de Andalucía, perdió ante el PP en las elecciones de 2012, aunque mantuvo su cargo gracias a un pacto con IU. Acosado por el fraude de los ERE, dimitió como presidente y se refugió en el Senado en un movimiento exprés, sin pasar por las urnas. El Parlamento andaluz eligió como senador a Griñán en representación de Andalucía con la abstención de Susana Díaz.

El expresidente andaluz conserva su aforamiento desde la vicepresidencia segunda de la Comisión de Empleo. Está por ver cuánto tiempo aguantará en el Senado. Seguramente, dependerá de lo que se alargue el caso de los ERE. Será difícil que supere a Joan Lerma, que va camino de los 19 años en la cámara de representación autonómica. El primer presidente de la Comunidad Valenciana -y el único socialista- ha ocupado varios cargos en el Senado y ahora es el portavoz de su grupo en la Comisión de Economía.

Juan José Lucas es otro veterano. Presidente de la Junta de Castilla y León durante diez años, entre 1991 y 2001, hoy es el vicepresidente primero del Senado. Después de estar al frente del Ministerio de la Presidencia, fue designado senador por las Cortes de Castilla y León y más tarde presidente de la Cámara Alta hasta 2004.

Los políticos llegan al Senado por dos vías distintas. Doscientos ocho son elegidos en listas abiertas a través de elecciones generales y el resto son nombrados por las comunidades autónomas. Este segundo procedimiento es rápido. Ha pasado recientemente con Griñán, pero también con otros dos socialistas andaluces, Mar Moreno y Mario Jiménez.

No pasar por las urnas es común en el club de los expresidentes. Solo uno, Vicente Álvarez Areces, fue elegido directamente en su primera legislatura en el Senado. Estuvo al frente del Principado de Asturias entre 1999 y 2011, antes del breve mandato de Francisco Álvarez Cascos. Fue profesor en la Universidad de Oviedo y ahora ocupa la portavocía del PSOE en la Comisión de Educación.

José Montilla también llegó al Senado por el camino más corto y tras perder unas elecciones. Un sonoro batacazo lo retiró de la política activa hasta 2011, cuando el Parlamento catalán lo rescató para el retiro dorado favorito de los expresidentes autonómicos. Francesc Antich fue derrotado por José Ramón Bauzá en Baleares y no quiso volver a intentarlo. Es senador desde junio de 2011. En su expediente figuran casi 600 preguntas escritas al Gobierno.

Marcelino Iglesias es, en las filas socialistas, quien más peso tiene. Dirige el grupo en el Senado y es el encargado de dirigirse al presidente del Gobierno cuando acude a la cámara. Antes, presidió el Gobierno de Aragón durante tres legislaturas. Quizá, este reciclaje de políticos obedezca a que un tercio de los españoles desconoce cuál es el papel fundamental del Senado. Casi un 60% considera que en la Cámara Alta se presta atención a problemas sin importancia.